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martes, 27 de enero de 2015

Espaguetis con Espinacas, Tomates Asados y Piñones

Creo que he comentado hasta la saciedad en este blog que las pastas son mi debilidad, me gustan de todas las maneras y con todo tipo de salsas. Sin embargo, cada vez me he ido aficionando más a prepararlas con verduras salteadas o asadas en el horno, de este modo, aunque tienen un gusto más suave, en cada bocado se nota claramente el  sabor de los distintos vegetales.


Me encanta la sencillez y colorido de este plato de espaguetis, no necesitamos muchos ingredientes y podemos adicionar nuestras verduras favoritas o las que tengamos a mano. En esta ocasión he combinado dos variedades de tomates en la receta porque no tenía suficientes del tipo pera, si lo prefieren, pueden hacerla únicamente con tomates pera maduros.  


Los invito a preparar un plato delicioso, vistoso y muy fácil de hacer. Manos a la obra!

Ingredientes para 4-5 personas:
650 gramos tomates pera maduros (yo he usado pera y cherry)
5 cucharadas de aceite de oliva
60 gramos de piñones
3 dientes de ajos pelados y cortados en láminas
300 gramos de hojas de espinacas frescas 
1 cucharada de orégano
400 gramos de espaguetis
Agua 
Sal y pimienta al gusto
Queso parmesano recién rallado al gusto

Preparación:
Precalentamos el horno a 200ºC. Lavamos los tomates, cortamos los cherry en mitades y los pera en dados grandes. Colocamos los tomates en una fuente de horno, los sazonamos con una pizca de sal y una cucharada de aceite de oliva. Removemos y horneamos durante 35 minutos aprox. Pasados 15 minutos, volteamos los tomates para que se asen uniformemente. 

Lavamos las hojas de espinacas, las escurrimos y reservamos. 
Cocemos los espaguetis en agua con sal según las instrucciones del envoltorio, los escurrimos y reservamos 100 ml del agua de la cocción. Mientras se cuece la pasta, rehogamos las verduras. En una cacerola grande calentamos a fuego medio una cucharada de aceite, tostamos ligeramente los piñones y reservamos. En la misma cacerola añadimos dos cucharadas de aceite y sofreímos los ajos hasta dorarlos. Incorporamos las hojas de espinacas, las mezclamos con los ajos, rehogamos por 5 minutos. Adicionamos el orégano, los piñones tostados, y salpimentamos al gusto las espinacas. Bajamos el fuego al mínimo. Volcamos los espaguetis sobre las espinacas, mezclamos muy bien. Adicionamos los tomates asados con sus jugos, una cucharada de aceite de oliva, los 100 ml del agua de la cocción de la pasta, y removemos. Cocinamos los espaguetis por un par de minutos a fuego bajo, servimos y esparcimos un poco de queso parmesano sobre cada plato de pasta. 

A disfrutar!
Hasta pronto!!!

martes, 20 de enero de 2015

Pargo Frito con Patacones

El antojo de hoy me lleva directamente a las playas del Caribe colombiano. En mi país el pargo es un pescado muy apetecido, nunca falta en las cartas de los restaurantes costeros; lo sirven frito, guisado en leche de coco o relleno de mariscos; lo acompañan con arroz con coco, patacones y ensalada de aguacate. Por suerte para mí, aquí en España también puedo disfrutar del exquisito sabor del pargo, siempre que visito Málaga o Cádiz  aprovecho para darme un homenaje con este pescado fresco.

El pargo frito me encanta!, queda dorado y crujiente por fuera y jugoso por dentro, normalmente suelo freír la pieza de pescado entera, pero cuando éste es muy grande le pido al pescadero que lo corte en rodajas para freírlo con más facilidad. De este pescado se aprovecha todo, la cabeza también la frío porque tiene un poco de carne y los ojos tostaditos me gustan mucho. Si lo prefieren, pueden usarla para hacer caldo o sopa.

Los patacones que acompañan este pescado son una una especie de tostadas crujientes que se hacen con los trozos aplastados de plátano verde frito, están riquísimos!!

Ingredientes para 2 personas:
1 pargo entero cortado en rodajas (1 kilo)
Sal y pimienta
Aceite
1 plátano macho verde 

Preparación pargo frito:
Ponemos a calentar abundante aceite en una cacerola. Sazonamos las rodajas de pescado con sal y pimienta y las freímos en varias tandas fuego alto hasta que estén doradas.


Preparación patacones de plátano macho:
Calentamos abundante aceite en una cacerola. Pelamos el plátano, primero retiramos las puntas o extremos, hacemos un corte a lo largo de la cascara, el corte debe ser profundo, pero no debe llegar a la pulpa pues la partiría. Con la ayuda del cuchillo vamos levantado la corteza y con los dedos terminamos de separarla de la pulpa, extraemos  la pieza a entera de plátano y la troceamos en 8 partes.

Calentamos el aceite. Freímos los trozos de plátano a fuego medio-bajo hasta que se suavicen sin dejarlos dorar, mientras se fríen debemos darles la vuelta para que se cocinen por ambos lados. Cuando los plátanos se hayan ablandado, los sacamos del aceite, los escurrimos y los colocamos sobre un plato con papel absorbente.
Revestimos una tabla de cocina con papel film, buscamos una sartén u olla con el fondo liso, ponemos sobre la tabla un trozo de plátano frito y lo cubrimos con un pliego de papel film. Aplastamos el plátano con la sartén, presionamos suavemente cuidando que el patacón no se vaya a romper.  Cuando terminemos de aplastar o formar todos los patacones, volvemos a calentar el aceite y freímos los patacones a fuego alto hasta dorarlos. Finalmente, los escurrimos, les retiramos el exceso de grasa con papel absorbente y los sazonamos con sal al gusto. 

Servimos enseguida y a disfrutar!

¡Hasta pronto!

lunes, 12 de enero de 2015

Helado de Naranja ( receta con y sin maquina heladera)


Para mí los helados son un postre intemporal, me gusta comerlos durante todo el año, me da igual que haga frío o calor, siempre son bienvenidos en mi mesa. Los de frutas son mis favoritos, los encuentro más ligeros y deliciosos. Hace tiempo que decidí prepararlos en casa para consumir menos helados industriales, muchos de éstos tienen un sabor a fruta muy artificial y desagradable, también les pasa lo mismo a algunos que llevan el rótulo de artesanos, sinceramente creo que esos helados llevan de todo menos fruta.

Hacer helado en casa no es nada  difícil, o bien nos ayudamos con una maquina heladera, o podemos batirlo en varias tandas hasta que se ponga cremoso y firme. Se trata de tener un poco de paciencia, congelar y batir. En esta ocasión he preparado el helado con las naranjas ecológicas que me regalaron unos familiares, están en plena cosecha y tienen un sabor delicioso. Es preferible usar frutas de temporada en las recetas porque aparte de ahorrar dinero, aprovechamos sus mejores cualidades (aroma, color y sabor).

He usado ralladura de naranja para intensificar el sabor del helado; pero debemos evitar rallar la parte blanca de la cáscara, nos dejaría un gusto amargo.  Como pueden apreciar en las fotos, el helado quedó muy cremoso, les aseguro que está riquísimo! No es nada empalagoso y tiene un agradable gusto cítrico.  Manos a la obra!!!

Ingredientes:
600 ml de zumo de naranja recién exprimido
3 cucharadas de zumo de limón
150 gramos de azúcar
Ralladura de una naranja grande (sin la parte blanca)
500 ml de nata para montar (crema de leche)

Preparación en maquina heladera:
Antes hacer el helado habremos dejado la cubeta de la heladera en el congelador por un mínimo de 24 horas, yo le he tenido 48 horas. Además, la nata o crema de leche que vayamos a usar debe estar muy fría al momento de batirla. 
1.Vertemos el zumo de naranja y el zumo de limón en un cazo, añadimos el azúcar y removemos. Calentamos esta mezcla y la hervimos por 8 minutos a fuego medio. Apagamos el fuego, añadimos la ralladura en el zumo aún caliente, removemos y dejamos templar a temperatura ambiente. Después, introducimos el zumo en la nevera para que se termine de enfriar.
2. Cuando la mezcla de la naranja esté fría, batimos la nata hasta montarla, vertemos el zumo en la nata montada y mezclamos suavemente con la batidora.
3. Encendemos la heladera e incorporamos la mezcla del helado. La procesamos durante 30 o 40 minutos hasta que adquiera una consistencia densa y cremosa. Pasado ese tiempo tendremos listo nuestro helado de naranja. Yo lo he vertido en un contenedor y lo he puesto a congelar por 3 horas para que se solidifique un poco más. 

Preparación sin maquina heladera:
Para elaborar el helado vamos a necesitar una cubeta metálica o algún otro tipo de contenedor apto para congelador. Además, debemos asegurarnos de que la nata o crema de leche que vayamos a utilizar esté muy fría. Los 2 primeros pasos de la receta son iguales a los de la versión con maquina heladera. 
1.Vertemos el zumo de naranja y el zumo de limón en un cazo, añadimos el azúcar y removemos. Calentamos esta mezcla y la hervimos por 8 minutos a fuego medio. Apagamos el fuego, añadimos la ralladura en el zumo aún caliente, removemos y dejamos templar a temperatura ambiente. Después, introducimos el zumo en la nevera para que se termine de enfriar.
2. Cuando la mezcla de la naranja esté fría, batimos la nata hasta montarla, vertemos el zumo en la nata montada y mezclamos suavemente con la batidora.
3. Echamos la mezcla del helado en una cubeta y la ponemos a congelar durante 45 minutos. Pasado ese tiempo, sacamos el helado del congelador, lo batimos enérgicamente con unas varillas o con una batidora de brazo para deshacer los cristales de hielo que se hayan formado. Volvemos a congelar el helado y repetimos este proceso cada 45 minutos hasta que el helado esté cremoso y denso. Esta fase puede tardar unas 3 horas.

Servimos y a disfrutar!!
Este helado conserva toda su cremosidad con el paso de los días, en ningún momento se cristaliza. Antes de servirlo, debemos sacarlo del congelador con 5 minutos de antelación para que se suavice un poco. Servimos y congelamos inmediatamente el helado restante.


Cremoso y apetecible uumm...
Hasta pronto!!!

domingo, 4 de enero de 2015

Sopa de Arvejas (guisantes) Secas con Panceta

Recuerdo que cuando vivía en Colombia preparaba con muchísima frecuencia la sopa de arvejas secas con costillas de cerdo, ahora la hago menos, no por falta de ganas, sino porque las arvejas secas enteras no abundan en el mercado y me he ido acostumbrando a hacer platos de cuchara con garbanzos. Éstos también son unas legumbres riquísimas, aunque yo los había comido en contadas ocasiones en mi casa. Cuando tengo antojo de sopa de guisantes secos, tengo que adquirirlos en una tienda de comida latina, en el Carrefour también los venden, pero vienen partidos y sin piel. Aún no he hecho esta receta con los guisantes partidos y pelados, me imagino que el sabor será el mismo y que requerirán menos tiempo de cocción. 

En esta oportunidad he reemplazado las costillas de cerdo por panceta, lo hice para que la sopa no tuviera huesos y fuese más fácil de comer. La verdad es que Mr. Antojo prefiere las sopas sin huesos jeje... Esto es al gusto del consumidor, las dos versiones son buenísimas, se hacen de la misma manera y el resultado es delicioso. Si lo prefieren, pueden variar las especias de la receta a vuestro antojo, este plato también queda riquísimo con la mezcla de laurel, orégano y tomillo; así lo sazono cuando hago la versión vegetariana. 

Los guisantes secos se comportan como las demás legumbres, necesitan ser remojados previamente antes de su cocción y se cuecen tapados a fuego medio. A mí no me gusta cocinarlos en olla a presión, si bien es cierto que son muy duros, en ese tipo de olla quedan hechos puré, ya lo he comprobado varias veces, siempre con remojo previo, por poco tiempo que los ponga, quedan totalmente desechos. Las arvejas secas tienen un sabor característico que me encanta, si hacemos esta sopa con guisantes frescos o congelados no obtendremos el mismo gusto. Manos a la obra!!!

Ingredientes para 6 personas:
500 gramos de arvejas o guisantes secos
600 gramos de panceta carnosa (tocino entreverado) cortada en dados
1/2 tallo de puerro finamente picado
1/2 rama de apio finamente picado
1/4 de pimiento morrón verde rallado (sin piel)
1 zanahoria cortada en cubitos
2 cucharadas de cilantro finamente picado
4 dientes de ajo majados
1 cucharadita colmada de tomillo
1 cucharadita colmada de comino
3,5 litros de agua
Sal y pimienta

Preparación:
Lavamos muy bien las arvejas y las dejamos en remojo durante toda la noche, un mínimo de ocho horas. Para hacer esta sopa vamos a necesitar una olla grande y alta con el fondo y las paredes gruesas.

Salamos la panceta troceada con una cucharadita colmada de sal, la echamos en la olla y vertemos 50 ml o 1/5 de taza de agua. Cocinamos la panceta a fuego medio-alto hasta que se evapore el agua y se fría en su propia grasa. Conviene tapar la olla porque el cerdo chisporrotea muchísimo, cada vez que vayamos a remover los trocitos de carne, debemos apartar la olla del fuego para evitar quemarnos con las salpicaduras de aceite caliente. Cuando la panceta esté bien dorada, apagamos el fuego y retiramos con un cucharon el exceso de aceite. Solamente vamos a dejar en la olla 3 o 4 cucharadas de aceite para hacer el sofrito, el resto lo desechamos.

Adicionamos todos los vegetales en la olla, los mezclamos con la panceta frita, sofreímos las verduras durante 10 minutos. Después, añadimos el comino y el tomillo, removemos bien. Enjuagamos las arvejas, desechamos el agua del remojo, las escurrimos y las incorporamos en la mezcla del sofrito junto con los 3,5 litros de agua. Cocinamos la sopa a fuego alto para que hierva rápidamente, con el primer hervor bajamos el fuego y tapamos la olla, continuamos la cocción a fuego medio hasta que los guisantes estén blandos. Este paso puede tardar entre una o dos horas. Removemos ocasionalmente para que los guisantes no se peguen al fondo de la olla. La sopa estará lista cuando las arvejas estén tiernas y el caldo tenga una consistencia ligeramente cremosa. Al finalizar la cocción probamos la sopa y la sazonamos con sal y pimienta, recuerden que la panceta ya tenía sal, así que no debemos excedernos. Mi sopa estuvo lista después de una hora y media de cocción.

Servimos y esparcimos un poco de cilantro fresco sobre la sopa.

A disfrutar!!!
Hasta pronto!!!

domingo, 21 de diciembre de 2014

Costillas de Cerdo al Horno con Ensalada Templada de Coles de Bruselas


Las costillas de cerdo tienen una carne muy jugosa y llena de sabor, son deliciosas sazonadas simplemente con sal y pimienta. Para destacar aun más su gusto, les he añadido un poco de romero fresco, ajo y limón. Además, las he asado en el horno el tiempo suficiente para que su carne esté tan tierna que se desprenda con facilidad del hueso. Quedaron buenísimas!!!

Normalmente sirvo las costillas al horno con patatas, pero esta vez quise aligerar el plato y preferí acompañarlas con una sencilla ensalada templada de coles de Bruselas. La ensalada tiene un suave sabor agridulce que combina de maravilla con las costillas, contrarrestando un poco la sensación grasa que deja la carne. 

Es por todos sabido que las costillas de cerdo tienen un alto contenido graso, por eso son tan ricas jejeje... Pero, una vez asadas, vamos a desechar la mayor parte de la grasa que hayan soltado, solamente aprovecharemos los jugos de la carne; así disfrutaremos de comida más ligera y no por ello menos rica.

En la preparación de este plato he usado romero fresco, aunque se puede utilizar el seco, solamente hay que añadir menos de cantidad. El romero fresco es más aromático y tiene un gusto suave; por el contrario, el romero seco tiene menos aroma, pero el sabor es más concentrado. Confío en que les guste la receta, no es nada complicada de hacer y el resultado es extraordinario.

Ingredientes para 4 personas:
4 costillas de cerdo carnosas y separadas (1200 gramos)
1 cucharada de romero fresco picado sin el tallo (si usa el seco añada sólo 1/2  cucharada)
2 dientes de ajo triturados
2 cucharadas de zumo de limón
1 cucharada de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto

Ensalada:
600 gramos de coles de Bruselas
Agua
Sal
2-3 cucharadas de uvas pasas
1 cucharada colmada de miel
1 cucharada de vinagre balsámico
2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación:
Colocamos las costillas de cerdo en una fuente de hornear y las salpimentamos al gusto. Mezclamos en una taza el zumo de limón, el aceite, el romero y el ajo triturado. Bañamos el cerdo con este aliño, nos aseguramos de impregnarlo muy bien, cubrimos la fuente con papel film y dejamos marinar por 2 horas en la nevera. Pasado ese tiempo, precalentamos el horno a 200ºC. Horneamos las costillas por 1 hora y 30 minutos aprox., cada 30 minutos les damos la vuelta para que se doren uniformemente. Finalmente, retiramos el exceso de grasa de la fuente de horno, servimos las costillas y las bañamos con sus propios jugos.



Ensalada:
Lavamos las coles, les retiramos las hojas marchitas o amarillas, las cocinamos en agua con con sal hasta que estén tiernas, unos 1o 0 15 minutos aprox.; sabremos que están listas, cuando al pincharlas con un tenedor no ofrezcan resistencia. Escurrimos las coles y las colocamos en un plato o ensaladera. Preparamos la vinagreta mezclando el vinagre, la miel, el aceite y una pizca de sal. Removemos bien, si la mezcla está muy densa, la calentamos brevemente en un cazo o en el microondas por unos segundos. Esparcimos las uvas pasas sobre las coles, aderezamos con la vinagreta y servimos enseguida.

A disfrutar!!!

Hasta pronto!!!!

lunes, 15 de diciembre de 2014

Pizzas Caseras (Vegetariana y Pizza con Salchichas Ahumadas)

Definitivamente las pizzas que más me gustan son las que preparo en casa con la ayuda de Mr. Antojo, él se encarga de hacer la masa, mientras que yo me ocupo de la salsa de tomate y los ingredientes de la cubierta. Hace mucho que no comemos pizzas en restaurantes y tampoco compramos las bases congeladas listas para hornear, realmente no merece la pena. Las pizzas caseras son más ricas, les adicionamos nuestros ingredientes frescos favoritos y variamos la textura de la masa a nuestro antojo. Algunas veces la hacemos más finita, en otras ocasiones la dejamos más esponjosa, aunque últimamente preferimos que la masa tenga un acabado rustico y un grosor medio. 

Para conseguir que la masa tenga esa textura rustica que tanto nos gusta, le agregamos un poco de semolina o sémola de trigo duro, si se fijan bien en las fotos, notarán en los bordes de la pizza las partículas de semolina. También podrán notar que una pizza tiene la base más finita que la otra, esto lo conseguimos dejando fermentar por más tiempo la masa que queramos más esponjosa o gruesa

Con esta receta nos han salido 2 pizzas medianas, hicimos una vegetariana con champiñones y la otra con salchichas frankfurt; como siempre esto es al gusto del consumidor, pueden añadir los ingredientes que más les gusten. Las salchichas ahumadas de cerdo o las de mezcla cerdo-ternera le dan un sabor muy rico a la pizza, a veces compro unas curadas y ahumadas de la marca Casa Westfalia, que están buenísimas!!

Para hacer la salsa o tomate frito casero, recomiendo que usen tomates pera muy rojos y maduros, son los mejores, no aportan demasiada acidez y tienen una sabor ligeramente dulzón. Sin más rollo, manos a la obra!!


Ingredientes para 2 pizzas medianas (4 personas)
Masa:
300 gramos de harina de trigo
50 gramos de semolina o sémola de trigo duro
8 gramos de levadura fresca de panadería o 2.5 gramos de levadura seca
Una cucharada o 10 gramos de aceite de oliva
Una cucharadita al ras o 6 gramos de sal
Una cucharadita al ras o 6 gramos de azúcar
210 ml de agua templada

Salsa (tomate frito):
5 tomates pera bien rojos (550 gramos)
3 cucharadas o 30 ml de aceite de oliva
1/3 de cucharadita o 2 gramos de sal
Pizca de azúcar (opcional)

Cubierta vegetariana:
70 gramos de queso gouda, emmental o mozzarella rallado
6 champiñones cortados en láminas
1/4 de cebolla blanca dulce cortada juliana
1/8 de pimiento rojo cortado en juliana
Aceite de oliva
Mezcla de hierbas provenzales u orégano al gusto

Cubierta con salchichas:
70 gramos de queso gouda, emmental o mozzarella rallado
2 salchichas frankfurt ahumadas cortadas en rodajas
1/8 de pimiento verde finamente picado
1/4 de cebolla morada finamente picada
Aceite de oliva
Mezcla de hierbas provenzales u orégano al gusto

Preparación:
En primer lugar haremos la masa de la pizza. Colocamos todos los ingredientes en un tazón grande y los mezclamos bien. Comenzamos a amasar en el mismo recipiente para conseguir que la masa se despegue de las paredes. Pasamos la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada, la plegamos y estiramos con las manos hasta obtener una masa elástica. Este paso puede tardar unos 10 minutos. Cuando la masa alcance la textura deseada, formamos una bola y la colocamos en el tazón, cubrimos con papel film y dejamos fermentar hasta que duplique su volumen. Este proceso puede tardar una hora. La fermentación debe hacerse en un lugar cálido libre de corrientes de aire frío.

Mientras la masa se está fermentando, preparamos la salsa o tomate frito. Rallamos los tomates, reservamos su pulpa y desechamos las cáscaras. En una cacerola calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva, añadimos la pulpa de tomate, removemos y sofreímos a fuego medio. Sazonamos con un 1/3 de cucharadita de sal, cocinamos la salsa hasta que espese y reduzca a la mitad, si lo prefieren, la pueden dejar aún más espesa o concentrada. No olviden removerla ocasionalmente para que no se agarre al fondo de la cacerola. Una vez que la salsa esté en su punto, la probamos, si hace falta, corregimos la acidez con una pizca de azúcar. Apagamos el fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Finalmente, colamos la salsa, presionamos muy bien para que toda la pulpa pase por el colador, en éste sólo nos deben quedar las semillas y los restos de cáscara. Reservamos la salsa hasta el momento de montar las pizzas.

Pasado el tiempo de fermentación de la masa, procedemos a formar las bases de pizza y el montaje de las mismas. Sacamos la masa del tazón, la presionamos suavemente para extraerle el aire acumulado en su interior. Colocamos la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada con sémola o harina de trigo, la dividimos en 2 porciones y les damos una forma redondeada. Estiramos las masas con ayuda de un rodillo, las dejamos tan finas o gruesas como queramos, lo ideal es que tengan el mismo tamaño de las bandejas en que las vamos a hornear y que no posean más 5 mm de espesor. Colocamos las masas estiradas sobre las bandejas, las dejamos reposar por 10 minutos, si quieren una pizzas más esponjosas o gruesas, pueden dejarlas reposar por 20 minutos. Mientras se fermentan las bases, preparamos todos los ingredientes del montaje de las pizzas (salsa, queso, verduras etc.), así las armamos rápidamente y la masa no se fermenta o sube más de la cuenta.


Finalizado el tiempo de reposo de las bases, armamos inmediatamente las pizzas. Precalentamos el horno a 220ºC. Extendemos una capa de salsa de tomate sobre la base, esparcimos el queso rallado, agregamos los champiñones, el pimiento rojo y la cebolla. Sazonamos con la hierbas provenzales y añadimos un hilo de aceite de oliva sobre los vegetales para que no queden resecos. Hacemos lo mismo con la pizza de salchichas, primero la salsa, luego el queso, adicionamos las salchichas, el pimiento verde y la cebolla morada. Terminamos con las hierbas provenzales y un poquito de aceite de oliva. Introducimos las pizzas en el horno y las horneamos por 20 minutos.

Servimos y a disfrutar!!!!
Sé que el proceso de hacer pizzas caseras parece muy largo, pero de verdad que el resultado merece la pena, normalmente suelo duplicar la receta de la masa y preparar 4 bases, las horneo por 5 minutos y las conservo en el congelador. Así, siempre tengo bases listas para preparar pizzas en cualquier momento. Además, como pueden ver, durante la fermentación de la masa, tenemos tiempo de sobra para  hacer el tomate frito y trocear las verduras.

Hasta pronto!!!

domingo, 7 de diciembre de 2014

Pollo con Salsa Teriyaki

Hoy les traigo un plato muy fácil de preparar con el que vamos a comer delicioso sin complicarnos en la cocina. La salsa teriyaki es un aderezo muy usado en la gastronomía japonesa en la preparación de carnes asadas; se utiliza tanto para marinar las carnes como para aderezarlas durante la cocción. Las verduras y carnes adobadas con teriyaki además de estar riquísimas adquieren un acabado glaseado muy apetecible. Esta salsa tiene un sabor ligeramente dulzón y se elabora con mirin (vino de arroz), salsa de soja, sake y azúcar. 

La salsa teriyaki se puede hacer perfectamente en casa, aunque hoy no es el caso, siempre tengo salsa soja en la nevera, no obstante, el mirin y el sake no son ingredientes habituales de mi cocina. Pese a no haber utilizado una salsa teriyaki casera en la receta, el pollo ha quedado muy rico, le he añadido una pizca de jengibre y un poco de ralladura de naranja para enriquecer aún más su sabor. 

He acompañado el pollo teriyaki con unos vermicelli de soja y guisantes, estos fideos son una buena opción para las personas que no toleran el gluten. En otras ocasiones lo he servido con arroz blanco, pasta o patatas fritas. Manos a la obra!!!

Ingredientes para 2 personas:
400 gramos de pechuga de pollo corral cortada en dados
Una pizca generosa de jengibre en polvo
1 cucharada de salsa de soja
6 cucharadas de salsa teriyaki
2 cucharadas de aceite de oliva
1/4 de pimiento rojo (ají pimentón) cortado en juliana
1/4 de pimiento verde (ají pimnetón) cortado en juliana
1/2 cebolla blanca dulce cortada en juliana
1 cucharada de azúcar moreno
1/2 cucharadita de ralladura de naranja (sin la parte blanca)
Sal y pimienta al gusto
Sésamo o ajonjolí para decorar (opcional)

Preparación:
Colocamos la pechuga troceada en un tazón,  le añadimos una cucharada de salsa de soja, una cucharada de salsa teriyaki y una pizca de jengibre en polvo. Mezclamos bien y  dejamos marinar la pechuga por una hora en refrigeración. Pasado ese tiempo, calentamos dos cucharadas de aceite en una sartén y salteamos los dados de pollo a fuego alto hasta dorarlos. Adicionamos las verduras y seguimos cocinando por un par de minutos sin dejar de remover. Bajamos el fuego e incorporamos las cinco cucharadas de salsa teriyaki, la ralladura de naranja y una cucharada de azúcar moreno. Removemos bien, tapamos el pollo y lo cocinamos por 5 minutos. En este punto probamos el pollo, si hace falta lo salpimentamos, apagamos el fuego, y servimos inmediatamente. 



Sencillo y delicioso. A disfrutar!!!


Hasta pronto!!!!

lunes, 1 de diciembre de 2014

Posta Negra


La posta negra es una carne en salsa especiada típica de Cartagena de Indias (Colombia). Debido a su rico sabor se ha convertido en un plato muy popular que se prepara en todo el caribe colombiano. La elaboración de esta carne puede presentar muchas variaciones, cada cocinero la adapta a su gusto personal añadiendo o restando algún condimento; aunque la receta de la posta negra conserva algunos elementos comunes que nunca deben faltar en su preparación. Por ejemplo, siempre hay un ingrediente dulce que puede ser azúcar moreno, panela o Kola Román. Además, la carne se deja marinar por un mínimo de 8 horas y se fríe a conciencia para que adquiera ese color tostado tan característico.


La salsa de esta carne tiene un sabor potente lleno de matices, se aprecia la dulzura del azúcar moreno y el pimiento rojo, también destaca el aroma a clavo y a vino tinto; es un plato muy fragante y delicioso. La carne en posta me parece una magnifica opción para la cena de nochebuena, se suele servir acompañada por arroz con coco o un puré de patatas gratinado y alguna ensalada verde. 

Seguidamente les dejo mi versión de la posta negra, manos a la obra!!!!

Ingredientes 6-7 personas:
1 ½  kilo de redondo de ternera en España o punta de anca de res en Colombia 
2 cebollas moradas cortadas en rodajas
1 pimiento rojo grande (ají pimentón rojo) cortado en juliana
3 dientes de ajos picados en rodajas
1 cucharada de mostaza
2 cucharadas salsa inglesa Perrins
3  cucharadas colmadas de azúcar moreno
1/2 cucharada de sal
200 ml de vino tinto 
5 cucharadas de aceite 
6 clavos de olor
Pimienta de negra al gusto
2 litros de agua


Preparación:
Pinchamos el redondo con los seis clavos de olor y lo colocamos en una fuente o tazón. Lo sazonamos con sal, pimienta, mostaza, salsa inglesa y vino. Agregamos las cebollas, los pimientos y los ajos. Esparcimos el adobo por toda la carne, la cubrimos con papel film y la dejamos marinar en la nevera durante toda la noche; no olvidemos darle la vuelta para que se marine uniformemente. A mí me gusta infiltrar en el redondo parte del líquido de la marinada con una jeringuilla de cocina, este paso es opcional, lo hago para darle un poco más de sabor a la carne, pero si no lo hacen, no pasa nada. Al día siguiente, calentamos en una olla grande las 5 cucharadas de aceite, sacamos el redondo del adobo y lo freímos a fuego alto para que adquiera un color tostado. Luego, adicionamos la marinada con las verduras, rehogamos hasta que se evapore el vino y todo quede bien dorado o caramelizado. 
Vertemos los 2 litros de agua e incorporamos las 3 cucharadas de azúcar, tapamos la olla y cocinamos el redondo a fuego medio durante 2 horas o hasta que esté tierno.


Observamos de vez en cuando la cocción de la carne vigilando que no se pegue al fondo de la olla. Cuando la salsa haya reducido, revisamos la sazón y rectificamos en caso de ser necesario añadiendo más sal o azúcar. Yo le agregué media cucharada de azúcar adicional y una pizca de sal. Dejamos enfriar la carne antes de cortarla en tajadas o postas, si la cortamos en caliente, se nos pueden deshacer las rebanadas. Sacamos los clavos de olor, colamos la salsa y bañamos con ésta la carne. Calentamos la posta negra antes de llevarla a la mesa. 

Ahora a deleitarnos con el aroma y mejor sabor de la posta negra!!!
¡Hasta pronto!