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domingo, 30 de agosto de 2015

Berenjenas Blancas a la Parmesana

Tengo unos familiares que siembran berenjenas blancas en su huerto ecológico y cuando comienza la producción de estas ricas hortalizas, siempre me regalan una buena cantidad. Este tipo de berenjena no es muy comercial y quizás sea desconocida para la mayoría de la gente, lo cual es una pena porque tienen un sabor ligeramente dulce, no son amargas y nos ahorran el paso de ponerlas a sudar para que pierdan el gusto amargo.


Desde mi modo de ver con la berenjena blanca todo son ventajas, a mí me gustan más que las moradas, si las ven en alguna plaza de mercado, no se pierdan la oportunidad de probarlas.

Las berenjenas a la parmesana son un clásico de la cocina italiana, su preparación es muy sencilla, aunque en mi versión es algo entretenida por los tiempos de horneado. En la receta tradicional las rodajas de berenjenas se fríen antes de ser horneadas con la salsa y los quesos; no obstante, yo prefiero asarlas previamente en el horno para conseguir un plato más ligero. 


Si les gusta la receta, también pueden hacerla con berenjenas moradas, una vez que hayan cortado las rodajas, las ponen a sudar en un escurridor con una pizca de sal para que pierdan el sabor amargoNo olviden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes para 6 personas:
3 berenjenas grandes o  4 medianas 
3 cucharadas de aceite de oliva
1 ajo finamente picado
1 cebolla blanca dulce finamente picada
1 kilo de tomates pera maduros
10 hojas de albahaca fresca 
Sal al gusto
1 cucharadita de azúcar (opcional)
3 bolas de mozzarella fresca (375 gramos)
100 gramos de queso parmesano recién rallado

Preparación:
Precalentamos el horno a 180 ºC. Lavamos las berenjenas, les retiramos las puntas y las cortamos en rodajas de 7 mm de espesor. Colocamos las rebanadas en una placa de horno, las pintamos con un poco de aceite de oliva y las sazonamos con una pizca de sal. Horneamos las berenjenas por 30 minutos hasta que estén blandas, en mitad del tiempo de cocción les damos la vuelta para que se cocinen uniformemente.


Preparamos la salsa de tomate. Rallamos los tomates, reservamos su pulpa y desechamos las cascaras. En una cazuela calentamos a fuego medio 3 cucharadas de aceite de oliva. Sofreímos la cebolla junto con el ajo, cuando la cebolla esté suave y ligeramente dorada, agregamos la pulpa de tomate. Removemos y dejamos cocinar la salsa a fuego medio hasta que reduzca casi a la mitad, ésta debe quedar espesa. Al final de la cocción, sazonamos con una pizca de  sal al gusto y en caso de ser necesario añadimos una cucharadita de azúcar para corregir la acidez. Retiramos la salsa del fuego, lavamos las hojas de albahaca y las incorporamos en la salsa.


Procedemos a montar nuestro plato. Les recomiendo que después de sacar el queso mozzarella de la salmuera, lo sequen con papel absorbente de cocina para quitarle el exceso de humedad. Extendemos un poco de salsa de tomate en la fuente de hornear, colocamos una capa de berenjenas, una de salsa y cubrimos con queso mozzarella en rodajas y un poco de queso parmesano. Volvemos a colocar otra capa de berenjenas, una de salsa y otra capa de quesos. Repetimos ese orden hasta agotar los ingredientes, finalizando con una capa de salsa y de quesos. Con estas cantidades hice tres capas de berenjenas. Finalmente, introducimos la fuente en el horno precantelado a 200 ºC  y horneamos durante 35 minutos. 


Servimos y a disfrutar!! 


Hasta pronto!!!

jueves, 27 de agosto de 2015

Gajos de Patatas Especiadas al Horno

Tenía ganas de hacer unas papas especiadas al horno que quedaran crujientes por fuera y cremosas por dentro como las deliciosas patatas deluxe que sirven en algunos restaurantes y en una conocida cadena de comida rápida. Buscando en internet encontré la estupenda receta de patatas picantes asadas del blog Gastronomía & Cía. Nada más ver esos apetitosos gajos dorados, supe que tenía que probarlos en casa.

Aunque en líneas generales seguí los mismos pasos de la receta del blog Gastronomía & Cía, cambié un poco la mezcla de especias y hierbas del adobo. Adicioné mis condimentos preferidos y descarté el chile porque no quería una comida picante. 



Si lo desean, ustedes también pueden adaptar la sazón de esta preparación a sus gustos personales. Agreguen sus condimentos favoritos y si prefieren un sabor especiado más suave, disminuyan las cantidades de las hierbas y especias que propongo en la receta. Sólo les recomiendo que usen patatas nuevas, pues tienen una piel muy fina que apenas se nota en los gajos asados.


En casa las patatas especiadas al horno fueron todo un éxito, las comimos como un aperitivo con salchichas  y cervezas, y quedamos con ganas de repetir.  Me parece que no va a ser la última vez que las prepare, en una próxima oportunidad las voy a servir como acompañamiento de alguna carne o pescado asado. No olviden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes:
1/2 cucharadita de romero
1/2 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de albahaca 
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de pimentón (paprika)
1/2 cucharadita de comino
1/2 cucharadita de mostaza en polvo
Sal y pimienta al gusto
1 cucharada de harina de arroz o de fécula de maíz (Maizena)
3 cucharadas de aceite de oliva
600 gramos de patatas nuevas pequeñas

Preparación:
Mezclamos todas los condimentos con la harina de arroz, salpimentamos al gusto y adicionamos las tres cucharadas de aceite de oliva. Removemos bien y reservamos.
Lavamos muy bien las patatas y las secamos. Para trocear las patatas en gajos primero las cortamos a lo largo en mitades, seguidamente cortamos por la mitad cada trozo de media patata, consiguiendo cuatro gajos por patata. Si consideran que los gajos están muy gruesos y los quieren más delgados, los deben volver cortar por la mitad. Yo prefiero los gajos finos o medianos, los gruesos no me parecen tan sabrosos. Lo importante es que todos los gajos tengan un grosor similar para que se cocinen en el período de tiempo.


Precalentamos el horno a 200 ºC. Adobamos los gajos de patatas con la mezcla de especias y nos aseguramos de que queden bien impregnados. Colocamos los gajos en una bandeja de horno con la piel hacia abajo, con la yemas de los dedos podemos terminar de extender mejor el adobo, esa capa de especias va crear la costra crujiente de las patatas. Horneamos los gajos hasta que estén dorados por fuera y suaves por dentro. Las míos tardaron 40 minutos, pero los tiempos de horneado pueden variar un poco por el grosor de las patatas y el tipo de horno. 

 A disfrutar!!!
Hasta pronto!!

lunes, 17 de agosto de 2015

Dorada al Horno con Patatas, Ajo y Romero

Reconozco que siempre me ha gustado más el pescado frito que al horno; pero me hago mayor y soy consciente de que hay comer más sano y es bueno aumentar el número de preparaciones ligeras y saludables en mi alimentación.

Esta dorada al horno es la prueba de que lo sano no tiene por qué ser soso y aburrido, yo misma estoy sorprendida con lo rica y jugosa que ha salido. El mérito no es todo mío, la dorada estaba fresca y eso es lo más importante cuando se trata de platos con pescado, que la materia prima sea de calidad. Siempre debemos elegir un pescado que tenga los ojos saltones y brillantes como si tuvieran vida. Además, hay que fijarse en que las pupilas estén negras y sin manchas opacas.

El tiempo de horneado es otro punto esencial para conseguir un pescado al horno muy jugoso, la recomendación es 20 minutos a 180ºC por cada kilo de pescado. Por supuesto que este tiempo es orientativo y puede variar un poco según el tipo de horno. El mío es giratorio y noto que es un poco "lento", siempre necesita unos minutos más del tiempo sugerido en las recetas. Por eso, aunque mi dorada pesó 900 gramos, la he horneado durante 23 minutos sin que quedara pasada o seca. Les sugiero que sigan la recomendación de los 20 minutos por kilo de pescado, una vez agotado el tiempo de cocción, saquen el pescado del horno y comprueben si la carne se desprende fácilmente de la espina central, si es así, el pescado está en su punto y listo para comer. En caso contrario, continúen horneando por unos minutos más.


Al comprar el pescado, le decimos al pescadero que lo limpie y prepare para asar en el horno, a mí me gusta que lo abra como si fuera un libro.  Sin más rollos vamos con la receta y no olviden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes para 2 personas: 
1 cebolla blanca dulce 
3 patatas medianas 
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
1 dorada bien fresca (900 gramos)
2 dientes de ajos triturados
1 rama de romero fresco 
4 cucharadas de zumo limón amarillo (si  usan del verde, añadan menos cantidad)

Preparación:
Primero preparamos la cama de patatas y cebolla del pescado. 

Precalentamos el horno a 200ºC. Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas y las enjuagamos un poco bajo el chorro del agua. Secamos las rodajas de patatas y las colocamos en la bandeja de hornear. Cortamos la cebolla en rodajas y esparcimos los aros sobre las patatas. Adicionamos una cucharada de aceite de oliva, sazonamos con una pizca sal y pimienta y revolvemos las rodajas para que se impregnen bien con el aceite. Horneamos las patatas durante 45 minutos, en mitad de la cocción les damos la vuelta para que se cocinen uniformemente. 


Hacemos el aliño del pescado. Trituramos los dientes de ajo y los sofreímos a fuego bajo sin dejarlos dorar. Cortamos la rama de romero por la mitad y la mezclamos con el sofrito de ajos. Retiramos del fuego y reservamos. Limpiamos con más detalle la dorada y la salpimentamos al gusto. Extendemos el pescado sobre las patatas horneadas y lo aderezamos con el zumo de limón y el sofrito de ajos con romero. Bajamos la temperatura del horno a 180ºC , horneamos la dorada hasta que esté en su punto y  la carne se desprenda con facilidad de la espina. En mi caso fueron 23 minutos en total, pero recuerden que lo aconsejable son 20 minutos de horno por cada kilo de pescado, es mejor ir probando. Servimos inmediatamente la dorada.

A disfrutar!!!
Hasta pronto!!!

miércoles, 12 de agosto de 2015

Carne Molida (picada) con Verduras

La carne molida con verduras me gusta muchísimo desde que era una niña, cuando llegaba del colegio a almorzar, para mí no había una comida mejor que esta, me encantaba comerla mezclada con un poco de arroz blanco o acompañada con un cremoso puré de patatas. Hoy la serví con couscous integral y la verdad combina de maravilla con la sémola de trigo.


Creo que esta manera de preparar la carne molida o picada surgió de la necesidad de alimentar bien a la familia en tiempos de apuros económicos. Con la adición de las verduras no sólo se consigue una comida más abundante que alcance para todos, sino que se incrementa el valor nutricional del plato. Además, las verduras también enriquecen el sabor de la carne, cada cocinero incorpora sus vegetales preferidos o los que tiene a mano, hay preparaciones que incluyen guisantes o arvejas, judías verdes y patatas cortadas en cubitos. Prácticamente que la receta se hace a gusto del consumidor, en esta oportunidad he agregado uvas pasas para darle un toque dulce a la carne. 


Acostumbro a usar la carne picada con vegetales para rellenar empanadas, arepas y tortillas, hago algunas sustituciones o variaciones en los ingredientes de la receta y así le doy un gusto diferente en cada ocasión. Los invito a preparar una comida deliciosa y nutritiva sin gastar mucho. No olviden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes para 5 personas:
4 cucharadas de aceite de oliva
500 gramos de carne molida magra de vacuno
Sal y pimienta al gusto
1 diente de ajo triturado
1 cebolla blanca grande finamente picada
2 pimientos italianos (ajíes verdes dulces) finamente picados
1 rama grande de apio finamente picada
2 o 3 zanahorias pequeñas cortadas en rodajas finas
2 tomates pera maduros rallados sin piel
1/2 cucharadita de comino
1 hoja de laurel
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de orégano
1/2 cucharadita de achiote en pasta (colorante natural)
2 tazas o 500 ml de agua
3 cucharas de uvas pasas

Preparación:
En  una cacerola grande calentamos el aceite. Salpimentamos al gusto la carne y la doramos por unos minutos a fuego alto sin dejar de remover. Adicionamos las verduras (ajo, cebolla, pimientos, apio y zanahorias) y rehogamos hasta que la cebolla se torne transparente. Añadimos el tomate junto con el comino, las hierbas aromáticas y el achiote. Removemos y rehogamos por un par de minutos más. Vertemos las 2 tazas de agua y cocinamos la carne tapada a fuego medio hasta que se haya evaporado casi todo el líquido y nos quede una rica salsa. 


Al final de la cocción, probamos la carne y si hace falta, corregimos la sazón con sal y pimienta. Agregamos las uvas pasas, removemos y apagamos el fuego.

A disfrutar!!!
Hasta pronto!!!

domingo, 9 de agosto de 2015

Patacones o Tostones de Plátano de Canarias

Con lo que me gustan los patacones de banano y lo poco que los como desde que vivo en España, no es nada fácil conseguir los bananos verdes que necesito para prepararlos, en el mercado siempre los encuentro maduros. Casualmente ayer en la frutería tenían plátanos de Canarias verdes y decidí comprarlos para ver qué tal me salían los tostones, me arrepiento muchísimo de no haberlos probado antes, porque quedan tan ricos y crujientes como los de banano. De ahora en adelante, usaré plátanos de Canarias en todas las recetas que requieran bananos verdes, el sabor es muy similar y es difícil notar la diferencia entre unos y otros. 


Los patacones son trozos de banano o plátano que se fritan, se aplastan y se vuelven a freír para conseguir una especie de tostada dorada y crujiente. No es complicado preparar unos ricos tostones, sólo debemos asegurarnos de que los plátanos o bananos que vayamos a usar estén verdes y firmes, de lo contrario, absorberán mucha grasa y se desbaratarán al freírse. Siempre tanteo los bananos antes de comprarlos, compruebo su consistencia y me aseguro de que sea tan dura como la de una patata. Algunos ejemplares tienen la cáscara verde, pero están blandos por dentro, así no nos sirven. Aclaro que los bananos y plátanos verdes no son dulces y su sabor no tiene nada que ver con el de la fruta madura.

Estoy encantada y gratamente sorprendida con el sabor y la consistencia de los patacones de plátano de Canarias, tienen un gusto muy rico y delicado, quedan crujientes por fuera y suaves por dentro. Ya se terminaron mis añoranzas de los bananos verdes de mi Santa Marta jejeje... Los invito a echarle a un vistazo a la receta del patacón de plátano macho también es una fritura muy rica y crocante, aunque posee una textura más compacta en su interior y un sabor a plátano más pronunciado.


Los tostones se pueden servir como un aperitivo o como una guarnición de carnes y pescados, en esta oportunidad los he dispuesto como un entrante y los he acompañado con un picadillo de atún con verduras y con jamón serrano. Los invito a seguirme en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes:
7 plátanos de Canarias verdes
Aceite de girasol
Papel film
Sal al gusto

Preparación:
Comenzamos retirando las puntas de los plátanos y hacemos un corte a lo largo de la cáscara, el corte debe ser profundo, pero no debe llegar a la pulpa porque partiría el plátano. Con la ayuda del cuchillo vamos levantado la corteza y con los dedos terminamos de separarla de la pulpa. En este punto podemos dejar los plátanos enteros o partirlos en mitades para freírlos, yo lo hice de las dos maneras para que lo vieran, aunque prefiero cortarlos en mitades, pues salen unos patacones más pequeños y fáciles de manipular. 

Calentamos el aceite a fuego medio-bajo y freímos los plátanos hasta que se suavicen sin dejarlos dorar. Mientras se fríen, debemos darles la vuelta para que se cocinen por ambos lados. Cuando los plátanos estén suaves, los sacamos del aceite, los escurrimos y los colocamos sobre un plato con papel absorbente. 

Bajamos el fuego del aceite al mínimo y nos disponemos a formar los patacones. Revestimos con una tabla de cocina con papel film, buscamos una sartén u olla con el fondo liso, ponemos sobre la tabla un trozo de plátano frito y lo cubrimos con la mitad del papel film. Aplastamos el plátano con la sartén, presionamos suavemente cuidando que el patacón no se vaya a romper. Cuando terminemos de aplastar todos los plátanos, subimos el fuego del aceite y freímos los patacones hasta dorarlos. 

Sacamos los tostones del aceite y les retiramos el exceso de grasa con papel absorbente. Sazonamos con sal al gusto y servimos enseguida. 


¡A disfrutar!
Patacones o tostones, buenísimos solos o acompañados!!! Y ustedes cómo los prefieren? 

 Hasta pronto!!!

miércoles, 29 de julio de 2015

Ensalada Alemana de Patatas y Salchichas

En instagram había visto varias fotos de la ensalada alemana de patatas con salchichas y tenía muchas ganas de probarla en casa, se veía muy apetecible. Me puse a buscar recetas e información sobre la kartoffelsalat (ensalada de patatas) en internet y encontré varias versiones: unas estaban aderezadas con mayonesa, otras con nata o con una mezcla de ambas. Hay opciones sencillas que se hacen con pocos ingredientes y no llevan ninguna carne y otras más completas que incluyen salchichas, jamón o huevos cocidos. La mayoría de recetas que miré coincidían en la adición de algún encurtido, cebolleta fresca y alguna verdura o fruta crujiente (manzana o apio). Por lo demás, cada cocinero decide si agrega o no algún tipo de carne.

Después de mirar tantas versiones, yo sólo estaba segura de que la mía debía incluir salchichas ahumadas alemanas, dos tipos de encurtidos, apio, manzana y cebolla roja. Reconozco que esta última no es habitual en la receta tradicional, pero me gusta muchísimo y no quería dejarla por fuera de mi versión de la ensalada alemana de patatas

Teniendo claro los ingredientes de la ensalada, no estaba muy segura de cómo debía aderezarla, me acordé de que tengo una amiga que vive en Alemania desde hace muchos años y le escribí para preguntarle si quedaba mejor con nata o con mayonesa. Ella me dijo que le gusta más con nata, pero que allá venden una salsa suave a base de mayonesa lista para aderezar la kartoffelsalat. También le pregunté lo mismo a una prima que está casada con un alemán y enseguida me pasó la receta del aderezo que preparaba su suegra. Mi prima me contó que su esposo mezcla a partes iguales la mayonesa y la nata con un poquito de mostaza. Asimismo, me dijo que cuando sirven la ensalada como guarnición de algún asado, no le echan ningún tipo de carne fría; no obstante, cuando la preparan como plato único, le incorporan salchichas u otros tipos de carne.

Tengo que reconocer que el aderezo de la ensalada no es muy ligero que digamos jejeje... Aunque les aseguro que merece la pena darnos el capricho, es realmente delicioso y adictivo!!!! Si les apetece probar la receta, siempre pueden usar mayonesa y nata ligera para disminuir el aporte calórico del plato. Los invito a seguirme en facebookManos a la obra!!!

Ingredientes para 4 personas:
900 gramos de patatas
5 salchichas ahumadas (de cerdo o de mezcla de vacuno y cerdo)
1 rama de apio finamente picada
1/2 cebolla morada finamente picada
12 pepinillos agridulces pequeños cortados en daditos
1 cucharada colmada de alcaparras
4 cucharadas colmadas de mayonesa 
4 cucharadas colmadas de nata o crema de leche ligera
1 cucharada rasa de mostaza
1 manzana ambrosía lavada 
Sal y pimienta al gusto
Cebollino fresco para decorar (opcional)

Preparación:

Lavamos las patatas y las ponemos a cocer enteras con su piel en abundante agua hasta que estén suaves pero firmes. Sacamos las patatas  del agua de la cocción y las dejamos enfriar muy bien antes de quitarles la piel y cortarlas en cubitos. 


Entretanto, asamos las salchichas en una plancha sin aceite, las cortamos en rodajas y reservamos. Preparamos el aderezo mezclando la mayonesa con la nata y la mostaza, salpimentamos al gusto, yo adicioné media cucharadita de sal. Reservamos el aderezo en refrigeración hasta el momento de montar la ensalada. Echamos en una ensaladera grande las patatas cortadas en cubitos, agregamos las verduras picadas, los encurtidos y las salchichas asadas. Cortamos la manzana en daditos y la incorporamos en la ensalada junto con el aderezo. Mezclamos bien y servimos inmediatamente. 
A disfrutar!!
Hasta pronto!!!

miércoles, 22 de julio de 2015

Pan de Banano con Nueces

El antojo de hoy tiene un sabor que me trae gratos y golosos recuerdos de Santa Marta, desde mi adolescencia disfruté con mucha avidez de los maravillosos panes de banano que vendía una amiga repostera de mi mamá; esos panes eran sin lugar a dudas uno de mis bizcochos favoritos. Desde que vivo en España he estado experimentando con varias recetas en un intento por recrear el sabor de mis recuerdos. Por fin, después de cuatro ensayos he conseguido hacer un pan de banano que ha colmado con creces mis expectativas.

Algunas veces hago los bizcochos con aceite de oliva suave para que sean más sanos, en uno de los ensayos de la receta del pan de banano cambié la mantequilla por el aceite y no estuvo mal, aunque pierde mucho en suavidad y sabor. Hay bizcochos con aceite de oliva que quedan muy deliciosos y esponjosos, pero para mi gusto, este no ha sido el caso. También he probado esta receta con plátanos de Canarias y sale buenísima, si lo prefieren, pueden reemplazar los bananos por plátanos.

La receta del pan de banano es de origen americano, aunque su preparación se ha popularizado en muchos lugares del mundo, sobre todo en las zonas en donde se cultivan plátanos y bananos. El pan se hace con los bananos que están muy maduros y dulces, con esos que casi nadie quiere comerse, en esta receta se aprovechan de maravilla, pues hacen que el bizcocho tenga una textura densa, húmeda y jugosa.

El corte de las rebanadas del pan de banano no le hace justicia para lo rico que salió, como había prisa por comérnoslo, lo corté cuando aún estaba tibio con el primer cuchillo que vi, uno de sierra; por eso, las rebanadas se ven algo desmoronadas. Bueno, por lo menos pude hacerle las fotos antes de que se acabara, casi no quedan ni las migas. 

He preparado el pan de banano con un 50% de azúcar moreno, me gusta mucho el sabor y el color tostado oscuro que ésta le aporta al pan; sin embargo, pueden usar un 100% de azúcar blanco. La elaboración de esta receta no reviste ninguna complicación y el resultado final es una delicia. Los invito a seguirme en facebookManos a la obra!!!

Ingredientes:
150 gramos de mantequilla
230 gramos de azúcar (mitad blanca, mitad morena)
200 gramos de puré de banano (2 bananos medianos aprox.)
2 huevos L 
1 cucharadita de esencia de vainilla 
250 gramos de harina de trigo 
7 gramos de polvo de hornear royal (levadura química) 
Una pizca de sal 
100 ml de leche 
50 gramos de nueces picadas y ligeramente enharinadas 

Preparación:
Antes de comenzar a hacer la receta habremos sacado de la nevera con una hora antelación los huevos, la leche y la mantequilla.
 Engrasamos y enharinamos un molde de pan grande. Precalentamos el horno a 180ºC. En un tazón grande batimos la mantequilla y el azúcar hasta que estén cremosas. Agregamos los huevos, la esencia de vainilla, el puré de banano y batimos hasta integrar muy bien.  Tamizamos la harina con el polvo de hornear y la pizca de sal. Incorporamos la leche y la harina tamizada a la mezcla del banano, batimos nuevamente. 

Seguidamente, añadimos las nueces ligeramente enharinadas y removemos suavemente con una espátula para integrarlas en la mezcla. Finalmente, volcamos la masa en el molde, nos aseguramos de distribuirla muy bien y con el dorso de una cuchara alisamos la superficie de la masa. Horneamos por 60 minutos aprox. a 180ºC.

Retiramos el pan del horno y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarlo. Una vez frío se puede conservar en la nevera, de hecho a mí me gusta más de un día para otro, su sabor se intensifica y mejora con el paso del tiempo.

A disfrutar!!
Hasta pronto!!!

lunes, 20 de julio de 2015

Plátano Pícaro o en Tentación

El plátano pícaro o melao es una preparación muy popular en Colombia y varios países de América Latina; aunque se podría tomar como un postre, en mi país acostumbramos a servirlo como acompañamiento del plato principal. El plátano en tentación combina muy bien con las carnes asadas o en salsas, también se sirve como guarnición de un arroz con cerdo o pescado. A mí particularmente este tipo de mezclas dulces y saladas en un mismo plato me encantan, quizá sean gustos aprendidos, pero les garantizo que son deliciosos.

La receta del plátano pícaro es muy sencilla y fácil de hacer, solamente debemos asegurarnos de usar un plátano maduro, no nos vale uno pinto (el que está a medio camino entre verde y maduro), hay que elegir uno con la cáscara amarilla y manchas negras que sea blando al tacto. 


Antes de pasar a la preparación debo aclarar que aquí en España a este tipo de plátano se le conoce con el nombre de plátano macho, no hay que confundirlo con el plátano de Canarias, si hiciéramos la receta con este último, no obtendríamos el mismo resultado. No olviden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes:
1 plátano macho maduro
1 cucharada de mantequilla
150 ml de agua
2 cucharadas generosas de azúcar moreno
1 rama de canela
3 clavos de olor

Preparación:
Pelamos el plátano. Primero retiramos las puntas o extremos, hacemos un corte a lo largo de la cáscara, con el cuchillo la vamos levantado y con los dedos terminamos de separarla de la pulpa, extraemos la pieza entera de plátano y la troceamos en 5 partes.

En una cazuela mediana derretimos la mantequilla sin dejarla quemar, doramos los trozos de plátano a fuego medio y los movemos con una cucharada de madera para evitar que se deshagan. Agregamos el agua junto con el azúcar moreno, la canela y los clavos de olor. Cocinamos los plátanos fuego medio hasta que la salsa adquiera una consistencia caramelizada o melada, en mitad de la cocción volteamos los plátanos para que se cocinen por ambos lados. Cuando la salsa alcance el punto deseado, giramos suavemente los plátanos y dejamos que se impregnen bien con el melado. Apagamos el fuego y servimos. 

A disfrutar!!!
Hasta pronto!!!