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lunes, 23 de febrero de 2015

Sándwich de Pollo

En casa nos encantan los sándwiches, muchas veces los tomamos como comida de aprovechamiento, los hacemos con los restos de carnes al horno y con las verduras que tenemos a mano; no seguimos una receta específica, más bien vamos improvisando con lo que hay.  

Hoy tenía antojo de unos emparedados de pollo bien ricos y jugosos, los hice con pechuga cocida y desmenuzada, pero se pueden hacer con pechuga a la plancha o con los restos de un pollo asado. Además, preparé un aderezo de mayonesa con encurtidos para darle más sabor y humedad a los sándwiches, éste tiene un gusto y una textura similar al de la salsa tártara y combina de maravilla con la carne de la pechuga que tiende a ser sosa y seca. 

El corte lo dice todo, cremosos por dentro y tostados por fuera, están buenísimos! 

No desaprovechen el caldo de la cocción de la pechuga, tiene un sabor muy agradable y se puede usar en la preparación de un arroz. Manos a la obra!

Ingredientes para 4 sándwiches:
Media pechuga de pollo deshuesada y sin piel (250 gramos)
1 diente de ajo
1 cucharadita de finas hierbas
Sal 
Agua
4 cucharadas de mayonesa
1 ½ cucharadas de pepinillos cortados finamente
½ cucharada de alcaparras picadas
1 cucharada de cebolla roja picada finamente
1 cucharada colmada de perejil rizado picadito (sin los tallos)
Pimienta
2 o 3 hojas enteras de lechuga iceberg
8 rebanadas de pan de molde
Mantequilla o aceite de oliva
4 lonchas de queso gouda
rodajas grandes de tomate

Preparación:
Colocamos la pechuga en una olla y vertemos la cantidad de agua justa para cubrirla ligeramente. Agregamos sal al gusto, las finas hierbas, el ajo y una cucharada de aceite. Tapamos la olla, llevamos a ebullición y cocemos la pechuga por 15 o 20 minutos. Pasado ese tiempo, dejamos templar el pollo y lo desmenuzamos. 
Echamos en un tazón la cebolla, el perejil, los pepinillos y las alcaparras; adicionamos las 4 cucharadas de mayonesa y una pizca de pimienta. Removemos la salsa y la reservamos en refrigeración hasta el momento de armar los emparedados.

Lavamos y escurrimos muy bien las hojas de lechuga, si hace falta las secamos con papel absorbente, no deben estar húmedas al momento de montar los sándwiches. Cortamos las hojas de lechuga en láminas del mismo tamaño de las rebanadas de pan, las hojas van impedir que la mayonesa o el tomate humedezcan el pan y lo calen.
Sacamos la salsa de mayonesa de refrigeración y la mezclamos con el pollo desmenuzado. Pincelamos las rebanadas de pan con un poco de mantequilla o aceite de oliva y las tostamos por ambos lados en una sartén. Montamos los sándwiches de la siguiente manera: cubrimos una rebanada de pan con una o dos hojas de lechuga, colocamos la rodaja de tomate, esparcimos la mezcla del pollo con mayonesa, terminamos con una loncha de queso y tapamos con una rebanada de pan. Al momento de servir, podemos presentar los sándwiches enteros o pueden sujetarlos con unos palillos y cortarlos en cuatro o en dos partes; esto es al gusto del consumidor. 


A disfrutar!!!

Hasta pronto!!

martes, 17 de febrero de 2015

Sopa de Lentejas con Verduras: reto recetas sanas

Con esta deliciosa y cremosa sopa de lentejas participo en el Reto recetas sanas de la Red facilisimo. Aunque no soy vegetariana, no me gusta comer platos con carne todos los días, acostumbro a preparar comidas con legumbres y vegetales por lo menos 3 veces a la semana. De este modo, disminuyo la ingesta de grasas saturadas y colesterol provenientes de alimentos de origen animal. Las lentejas son unas leguminosas que tienen una insignificante cantidad de grasa (un 1%), además, nos aportan minerales, proteínas, vitaminas del grupo B, fibra e hidratos de carbono de asimilación lenta. Si combinamos las lentejas con verduras y no adicionamos demasiado aceite en su preparación, obtendremos un plato saciante y saludable con un alto valor nutricional.

Las lentejas, al igual que las demás legumbres, constituyen una rica y saludable fuente de proteínas vegetales que no deben faltar en una alimentación equilibrada y variada. Aunque el valor biológico de las proteínas vegetales no es tan alto como las de origen animal, al momento de consumirlas se aconseja combinarlas con cereales, verduras y frutas que ayuden a enriquecer su aporte nutricional. Por ejemplo, podemos acompañar la sopa de lentejas con arroz blanco, ese cereal es rico en metionina, un aminoácido esencial que no se encuentra en las proteínas de las lentejas, éstas a su vez contienen lisina, otro aminoácido esencial que es deficitario en las proteínas del arroz; mezclando estos dos grupos de alimentos disfrutaremos de una comida con un aporte proteico más completo. 
Si al final de la comida, tomamos una naranja como postre, favorecemos e incrementamos la absorción del hierro de las lentejas en nuestro cuerpo. Infortunadamente el hierro que contienen las legumbres es asimilado muy débilmente por el organismo, necesitamos acompañar su ingesta con alguna fruta o verdura que contenga vitamina C para mejorar la absorción de ese mineral. 

La sopa de lentejas me quedó muy rica, la he sazonado con comino, laurel y pimentón (paprika); estas tres especias aparte de dar sabor, mejoran considerablemente la digestión de las legumbres. Manos a la obra!!

Ingredientes para 6-7 personas:
4 cucharadas de aceite de oliva
1/2 rama de apio finamente picado
1/2 pimiento rojo rallado (sin cáscara)
1 cebolla roja mediana o 8 cm de puerro finamente picado
2 dientes de ajo majados
1 zanahoria mediana rrallada
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de pimentón (paprika)
2 hojas de laurel
500 gramos de lentejas pardinas 
3 litros de agua
Sal y pimienta
Cilantro fresco (opcional)

Preparación:
En una olla grande con paredes y fondo grueso calentamos 4 cucharadas de aceite. Añadimos todas las verduras de la receta y las sofreímos a fuego medio hasta que estén bien blandas y doradas, unos 15 minutos aprox. Sazonamos el sofrito con comino y pimentón, removemos y continuamos sofriendo por 2 minutos. Lavamos muy bien las lentejas en un colador, las incorporamos en la olla junto con los 3 litros de agua, adicionamos las hojas de laurel, subimos el fuego y llevamos a ebullición. Tapamos la olla con el primer hervor y cocinamos la sopa a fuego medio durante 45 minutos. Removemos ocasionalmente para evitar que las lentejas se peguen al fondo de la olla, al final de la cocción, salpimentamos la sopa al gusto. 

Al momento de servir la sopa, podemos agregarle un poco de cilantro fresco picado. A disfrutar!!!

Hasta pronto!!!












miércoles, 11 de febrero de 2015

Helado de Frutos del Bosque (receta con y sin máquina heladera)

El mes pasado preparé un helado de naranja que tuvo mucho éxito en casa, como ya no queda ni rastro de él en el congelador jejeje... he querido hacer otro helado de frutas siguiendo los mismos pasos de esa receta. Les cuento que en esta ocasión también estoy muy satisfecha con el resultado, el helado de frutos rojos ha quedado cremoso y delicioso, posee un sabor a fruta intenso y natural que no tiene nada que ver con el gusto artificial y sintético de los helados industriales. 

Les aseguro que este es uno de los helados más ricos que he comido jamás; aunque no soy una experta en el tema, me parece que al cocinar por poco tiempo las frutas ácidas con el azúcar, además de intensificar o mejorar el sabor del helado, ayuda a evitar la cristalización del mismo. 

Voy a seguir usando y probando esta fórmula con distintas clases de fruta, iré publicando los resultados exitosos en el blog; no obstante, tengo claro que no puedo darle el mismo tratamiento a todas las frutas, no se me ocurriría cocinar previamente unos plátanos o bananos para hacer un helado, las frutas muy dulces y carnosas prefiero añadirlas crudas. 

Hacer helado en casa no es nada difícil, lo ideal es ayudarnos con una máquina heladera, pero si no tenemos ese aparato, podemos batir el helado en varias tandas hasta que se ponga cremoso y firme. Se trata de tener un poco de paciencia, congelar y batir. Bueno sin más rollos, manos a obra!!

Ingredientes:
350 gramos de frutos rojos congelados
50 ml de zumo de naranja recién exprimido
160 gramos de azúcar
100 ml de agua fría
400 ml de nata para montar o crema de leche 

Preparación en máquina heladera: 
Antes hacer el helado habremos dejado la cubeta de la heladera en el congelador por un mínimo de 24 horas, yo le he tenido 48 horas. Además, la nata o crema de leche que vayamos a usar debe estar muy fría al momento de batirla.
1. Agregamos en un cazo los frutos rojos, el zumo de naranja y el azúcar. Llevamos esta mezcla a ebullición y la dejamos hervir por 8 minutos a fuego medio-bajo, removemos ocasionalmente para evitar que la fruta se pegue al fondo del cazo. Apagamos el fuego, adicionamos los 100 ml de agua fría, trituramos la salsa para deshacer completamente la fruta y la introducimos en la nevera para que se enfríe. Si no quieren que el helado tenga las semillas de la fruta, pueden colar la salsa en este paso, yo no la he colado.
2. Cuando la mezcla de frutos rojos esté muy fría, batimos la nata hasta montarla, vertemos la salsa de frutos en la nata montada y mezclamos suavemente con la batidora.
3. Encendemos la heladera e incorporamos la mezcla del helado. La procesamos durante 30 o 40 minutos hasta que adquiera una consistencia densa y cremosa. Pasado ese tiempo tendremos listo nuestro helado de frutos del bosque. Yo lo he vertido en un contenedor y lo he puesto a congelar por 4 horas para que se solidifique un poco más. 

Preparación sin máquina heladera:
Para elaborar el helado vamos a necesitar una cubeta metálica o algún otro tipo de contenedor apto para congelador. Además, debemos asegurarnos de que la nata o crema de leche que vayamos a utilizar esté muy fría. Los 2 primeros pasos de la receta son iguales a los de la versión con maquina heladera
1. Agregamos en un cazo los frutos rojos, el zumo de naranja y el azúcar. Llevamos esta mezcla a ebullición y la dejamos hervir por 8 minutos a fuego medio-bajo, removemos ocasionalmente para evitar que la fruta se pegue al fondo del cazo. Apagamos el fuego, adicionamos los 100 ml de agua fría, trituramos la salsa para deshacer completamente la fruta y la introducimos en la nevera para que se enfríe. Si no quieren que el helado tenga las semillas de la fruta, pueden colar la salsa en este paso, yo no la he colado.
2. Cuando la mezcla de frutos rojos esté muy fría, batimos la nata hasta montarla, vertemos la salsa de frutos en la nata montada y mezclamos suavemente con la batidora.
3. Echamos la mezcla del helado en una cubeta y la introducimos en el congelador. Pasados 45 minutos, sacamos el helado, lo batimos enérgicamente con unas varillas o con una batidora de brazo para deshacer los cristales de hielo que se hayan formado. Metemos nuevamente el helado en el congelador y repetimos este proceso cada 45 minutos hasta que esté cremoso y denso. Esta fase puede tardar unas 3 horas.

A disfrutar!!! Antes de servirlo, debemos sacarlo del congelador con 5 minutos de antelación para que se suavice un poco. Servimos y congelamos inmediatamente el helado restante.
Delicioso helado artesano, sin colorantes ni saborizantes.


Hasta pronto!!!

lunes, 9 de febrero de 2015

Arroz con Costillas de Cerdo

Hoy he preparado un arroz con costillas de cerdo al estilo colombiano que me ha salido muy rico. Los granos quedaron sueltos, enteros y llenos de sabor. Acostumbro a lavar el arroz de grano largo antes de cocerlo para eliminar el exceso de almidón y evitar que se apelmace. Además, lo cocino destapado en un caldero hasta que se evapora todo el líquido; cuando ha secado, lo tapo y bajo la temperatura al mínimo para que termine de cocerse con el vapor que se acumula en el caldero. El resultado salta a la vista, es delicioso!!

He sazonado el arroz con pasta de achiote para que adquiriera un bonito tono amarillo y tuviera el gusto característico de la comida criolla. Recuerdo que mi abuela paterna le adicionaba aceite de achiote a los guisos, pastas y arroces; yo pensaba que esas semillas coloradas que ella ponía a calentar en aceite sólo servían para dar color, como generalmente los platos llevaban otras especias, yo no distinguía claramente el sabor del achiote. Pero cuando vine a vivir a España y preparé mi primer arroz, supe que extrañaba el sabor de las comidas de mi abuela y que sin duda, faltaba el achiote. 

El achiote es un colorante natural muy utilizado en la cocina latinoamericana, aparte dar color, aporta un suave gusto ahumado. En España se consiguen tanto las semillas como la pasta de achiote, las primeras no se adicionan directamente en los alimentos porque son muy duras, con ellas se prepara antes un aceite aromático y rojizo que luego se usará para sazonar las comidas; mientras que la pasta de achiote sí se puede utilizar directamente sobre los alimentos. 

He servido el arroz con unas tajadas fritas de plátano macho maduro, esta mezcla de sabores dulces y salados en un mismo plato me gusta muchísimo. Manos a la obra!!

Ingredientes para seis personas:
500 gramos de costillas de cerdo troceadas
Sal y pimienta al gusto
100 ml o 2/5 de taza de agua (para cocinar las costillas)
3 cucharadas de aceite de oliva u otro aceite vegetal (maíz, girasol etc.)
Un trozo de puerro (11 cm aprox.) finamente picado 
1/2 rama de apio (16 cm aprox.) finamente picado
1/6 o un trocito de pimiento morrón rojo (ají pimentón) rallado sin cáscara
1/6 o un trocito de pimiento morrón verde (ají pimentón) rallado sin cáscara
100 gramos de guisantes (arvejas) congelados
1 zanahoria pequeña rallada
1/2 cucharadita de comino
1/2 cucharadita de pimentón o paprika
1/2 cucharada de achiote en pasta
450 gramos o 2 tazas de arroz de grano largo
750 ml o 3 tazas de agua

Preparación:
Salamos las costillas con una cucharadita sal y las incorporamos en el caldero en que vamos a cocinar el arroz. Vertemos 100 ml o 2/5 de taza de agua, tapamos el caldero y cocinamos las costillas a fuego medio-alto hasta que se evapore toda el agua y se frían en su propia grasa. Cuando las costillas estén doradas, las sacamos de caldero con una espumadera y reservamos. Medimos con una cuchara la cantidad de aceite que han dejado las costillas en el caldero, esa grasa no la desechamos, la vamos a usar en la preparación del sofrito y la cocción del arroz; pero como no será suficiente, la complementamos con unas cucharadas de aceite de oliva. Mis costillas expulsaron 1½ cucharadas de aceite y he adicionado en el caldero 3 cucharadas de aceite de oliva. 


Después de medir la grasa de las costillas y habiendo adicionado 3 cucharadas de aceite de oliva en el caldero, preparamos el sofrito del arroz. Calentamos el aceite, excepto los guisantes, sofreímos todas las verduras a fuego medio hasta que estén bien blandas y doradas. Cocemos los guisantes congelados según las instrucciones del envoltorio, los escurrimos y reservamos. Sazonamos las verduras con el comino y el pimentón. Mezclamos las costillas de cerdo con el sofrito y continuamos rehogando por 5 minutos. 


Lavamos y escurrimos el arroz en un colador, lo mezclamos con el guiso del caldero y rehogamos por 5 minutos. Vertemos 750 ml o 3 tazas de agua, salpimentamos al gusto, recuerden que las costillas ya tienen sal, agregamos la pasta de achiote, removemos, y cocinamos el arroz destapado a fuego medio hasta que seque. Cuando haya secado, añadimos los guisantes cocidos, tapamos el arroz y lo cocinamos por 15 minutos a fuego bajo. En mitad de la cocción destapamos por un instante el caldero para voltear el arroz y que se cueza uniformemente, volvemos a tapar.
En pocos minutos tendremos listo nuestro arroz con costillas, los granos deben quedar sueltos, firmes y enteros. Servimos y a disfrutar!!

Hasta pronto!!

lunes, 2 de febrero de 2015

Vacío en Adobo con Ensalada Templada de Patatas

El vacío es un corte de carne de vacuno que se ubica en la zona que separa el vientre de la pierna del animal, se trata de una pieza alargada que está recubierta por una membrana y una capa de grasa que contiene en su interior una carne muy jugosa y sabrosa. Es un corte perfecto ser asado en la parrilla, en la plancha y en el horno. Cuando lo compro para hacerlo en la plancha, le pido al carnicero que lo limpie muy bien y que le retire la capa de grasa, lo prefiero así, que sea sólo carne. Al asarlo en las brasas se le puede dejar el tejido graso para que éste se rostice y la carne quede muy jugosa y tierna; pero en la plancha recomiendo quitarlo.


Esta carne es deliciosa sazonada simplemente con un poco de sal y pimienta, generalmente se adereza al momento de servir con un poco de salsa chimichurri; aunque en esta ocasión decidí adobarla antes de asarla para realzar aún más su sabor. Quedó deliciosa!! He completado el plato con una sencilla ensalada templada de patatas que le va muy bien a la carne.

Seguramente muchos de ustedes han comido esta carne sin saberlo, pues es un pieza habitual de los asados argentinos y uruguayos, yo voy a un restaurante uruguayo que oferta una parillada variada que siempre incluye un trozo de vacío en el plato. Este es un corte poco conocido en España, lo cual es una pena porque es una carne muy económica y gustosa; afortunadamente cada vez  hay más carniceros que saben extraerlo.

Ingredientes para 2 personas:
Asado
Un trozo de vacío (500 gramos)
1 de cucharada de salsa inglesa Perrins
1/2 cucharadita de comino
1/2 cucharadita de pimentón (paprika)
2 Cucharadas de aceite de oliva
Pimienta
Una pizca de sal gorda 

Ensalada
1 patata mediana
1 zanahoria mediana
6 tomates cherry
1 cucharada de alcaparras
5 corazones de alcachofas en conserva
1/8 de pimiento verde
1/8 de cebolla morada
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de vinagre
Sal y pimienta al gusto

Preparación asado:
Al comprar el vacío le decimos al carnicero que le retire la cubierta grasosa, si hiciera falta, lo limpiamos un poco más en casa. Colocamos la carne en un plato, la adobamos con la salsa inglesa, el comino, el pimentón y la pimienta; adicionamos una cucharada de aceite y embadurnamos muy bien la pieza con esta mezcla. Cubrimos el plato con papel film y dejamos reposar el vacío durante 1 ½ horas en refrigeración. 

Sacamos la carne de la nevera media hora antes de asarla para que pierda frío. Calentamos la plancha de asar, añadimos una cucharada de aceite y la esparcimos muy bien por toda la superficie. Extendemos la carne sobre la plancha caliente, la sazonamos con una pizca de sal gorda, no echen demasiada sal porque la salsa inglesa es salada. Asamos el vacío a fuego medio durante 4 minutos por cada lado. Si usted lo prefiere más hecho, déjelo cocinar 5 minutos de cada lado.
Apagamos el fuego y dejamos reposar la carne por unos 7 minutos. Pasado ese tiempo, hacemos unos cortes sesgados para sacar unas cintas de 2 cm de ancho, no debemos cortar la carne en la misma dirección de las fibras porque nos saldrían unas cintas deshilachadas. Cortamos en la dirección contraria a las fibras o hacemos cortes sesgados. 

Preparación ensalada:
Cocemos la patata y la zanahoria en abundante agua hasta que estén suaves. La zanahoria la sacamos antes para que no quede demasiado blanda. Entretanto, cortamos la cebolla y el pimiento en juliana, los tomates en gajos y las alcachofas en mitades. Echamos todas las verduras troceadas en la ensaladera junto con las alcaparras escurridas. Dejamos enfriar la zanahoria y la patata antes de cortarlas, la primera la cortamos en rodajas finas y la segunda en cubitos. Mezclamos todos los vegetales, aderezamos la ensalada con aceite de oliva y vinagre y salpimentamos al gusto.

 Servimos enseguida y a disfrutar!!!!


Hay muchas opciones  gustosas y económicas más allá del solomillo y el entrecot, les invito a darle una oportunidad a el riquísimo vacío.

Hasta pronto!!

martes, 27 de enero de 2015

Espaguetis con Espinacas, Tomates Asados y Piñones

Creo que he comentado hasta la saciedad en este blog que las pastas son mi debilidad, me gustan de todas las maneras y con todo tipo de salsas. Sin embargo, cada vez me he ido aficionando más a prepararlas con verduras salteadas o asadas en el horno, de este modo, aunque tienen un gusto más suave que las elaboradas con salsas, notaremos claramente en cada bocado el delicioso sabor de los distintos vegetales.


Me encanta la sencillez y colorido de este plato de espaguetis, no necesitamos muchos ingredientes y podemos adicionar nuestras verduras favoritas o las que tengamos a mano. En esta ocasión he combinado dos variedades de tomates en la receta porque no tenía suficientes del tipo pera, si lo prefieren, pueden hacerla únicamente con tomates pera maduros.  


Los invito a preparar un plato delicioso, vistoso y muy fácil de hacer. Manos a la obra!
Me pueden encontrar en facebook--> https://www.facebook.com/LosantojosdeClara

Ingredientes para 4-5 personas:
700 gramos tomates pera maduros (yo he usado pera y cherry)
5 cucharadas de aceite de oliva
60 gramos de piñones
3 dientes de ajos pelados y cortados en láminas
300 gramos de hojas de espinacas frescas 
1 cucharada de orégano
400 gramos de espaguetis
Agua 
Sal y pimienta al gusto
Queso parmesano recién rallado al gusto

Preparación:
Precalentamos el horno a 200ºC. Lavamos los tomates, cortamos los cherry en mitades y los pera en dados grandes. Colocamos los tomates en una fuente de horno, los sazonamos con una pizca de sal y una cucharada de aceite de oliva. Removemos y horneamos durante 35 minutos aprox. Pasados 15 minutos, volteamos los tomates para que se asen uniformemente. 

Lavamos las hojas de espinacas, las escurrimos y reservamos. 
Cocemos los espaguetis en agua con sal según las instrucciones del envoltorio, los escurrimos y reservamos 100 ml del agua de la cocción. Mientras se cuece la pasta, rehogamos las verduras. En una cacerola grande calentamos a fuego medio una cucharada de aceite, tostamos ligeramente los piñones y reservamos. En la misma cacerola añadimos dos cucharadas de aceite y sofreímos los ajos hasta dorarlos. Incorporamos las hojas de espinacas, las mezclamos con los ajos, rehogamos por 5 minutos. Adicionamos el orégano, los piñones tostados, y salpimentamos al gusto las espinacas. Bajamos el fuego al mínimo. Volcamos los espaguetis sobre las espinacas, mezclamos muy bien. Adicionamos los tomates asados con sus jugos, una cucharada de aceite de oliva, los 100 ml del agua de la cocción de la pasta, y removemos. Cocinamos los espaguetis por un par de minutos a fuego bajo. Servimos y esparcimos un poco de queso parmesano sobre cada plato de pasta. 

A disfrutar!
Hasta pronto!!!

martes, 20 de enero de 2015

Pargo Frito con Patacones

El antojo de hoy me lleva directamente a las playas del Caribe colombiano. En mi país el pargo es un pescado muy apetecido, nunca falta en las cartas de los restaurantes costeros; lo sirven frito, guisado en leche de coco o relleno de mariscos; lo acompañan con arroz con coco, patacones y ensalada de aguacate. Por suerte para mí, aquí en España también puedo disfrutar del exquisito sabor del pargo, siempre que visito Málaga o Cádiz  aprovecho para darme un homenaje con este pescado fresco.

El pargo frito me encanta!, queda dorado y crujiente por fuera y jugoso por dentro, normalmente suelo freír la pieza de pescado entera, pero cuando éste es muy grande le pido al pescadero que lo corte en rodajas para freírlo con más facilidad. De este pescado se aprovecha todo, la cabeza también la frío porque tiene un poco de carne y los ojos tostaditos me gustan mucho. Si lo prefieren, pueden usarla para hacer caldo o sopa.

Los patacones que acompañan este pescado son una una especie de tostadas crujientes que se hacen con los trozos aplastados de plátano verde frito, están riquísimos!!

Ingredientes para 2 personas:
1 pargo entero cortado en rodajas (1 kilo)
Sal y pimienta
Aceite
1 plátano macho verde 

Preparación pargo frito:
Ponemos a calentar abundante aceite en una cacerola. Sazonamos las rodajas de pescado con sal y pimienta y las freímos en varias tandas fuego alto hasta que estén doradas.


Preparación patacones de plátano macho:
Calentamos abundante aceite en una cacerola. Pelamos el plátano, primero retiramos las puntas o extremos, hacemos un corte a lo largo de la cascara, el corte debe ser profundo, pero no debe llegar a la pulpa pues la partiría. Con la ayuda del cuchillo vamos levantado la corteza y con los dedos terminamos de separarla de la pulpa, extraemos  la pieza a entera de plátano y la troceamos en 8 partes.

Calentamos el aceite. Freímos los trozos de plátano a fuego medio-bajo hasta que se suavicen sin dejarlos dorar, mientras se fríen debemos darles la vuelta para que se cocinen por ambos lados. Cuando los plátanos se hayan ablandado, los sacamos del aceite, los escurrimos y los colocamos sobre un plato con papel absorbente.
Revestimos una tabla de cocina con papel film, buscamos una sartén u olla con el fondo liso, ponemos sobre la tabla un trozo de plátano frito y lo cubrimos con un pliego de papel film. Aplastamos el plátano con la sartén, presionamos suavemente cuidando que el patacón no se vaya a romper.  Cuando terminemos de aplastar o formar todos los patacones, volvemos a calentar el aceite y freímos los patacones a fuego alto hasta dorarlos. Finalmente, los escurrimos, les retiramos el exceso de grasa con papel absorbente y los sazonamos con sal al gusto. 

Servimos enseguida y a disfrutar!

¡Hasta pronto!

lunes, 12 de enero de 2015

Helado de Naranja ( receta con y sin máquina heladera)


Para mí los helados son un postre intemporal, me gusta comerlos durante todo el año, me da igual que haga frío o calor, siempre son bienvenidos en mi mesa. Los de frutas son mis favoritos, los encuentro más ligeros y deliciosos. Hace tiempo que decidí prepararlos en casa para consumir menos helados industriales, muchos de éstos tienen un sabor a fruta muy artificial y desagradable, también les pasa lo mismo a algunos que llevan el rótulo de artesanos, sinceramente creo que esos helados llevan de todo menos fruta.

Hacer helado en casa no es nada  difícil, o bien nos ayudamos con una máquina heladera, o podemos batirlo en varias tandas hasta que se ponga cremoso y firme. Se trata de tener un poco de paciencia, congelar y batir. En esta ocasión he preparado el helado con las naranjas ecológicas que me regalaron unos familiares, están en plena cosecha y tienen un sabor delicioso. Es preferible usar frutas de temporada en las recetas, porque aparte de ahorrar dinero, aprovechamos sus mejores cualidades (aroma, color y sabor).

He usado ralladura de naranja para intensificar el sabor del helado; pero debemos evitar rallar la parte blanca de la cáscara, nos dejaría un gusto amargo.  Como pueden apreciar en las fotos, el helado quedó muy cremoso, les aseguro que está riquísimo! No es nada empalagoso y tiene un agradable gusto cítrico.  Manos a la obra!!!

Ingredientes:
600 ml de zumo de naranja recién exprimido
3 cucharadas de zumo de limón
150 gramos de azúcar
Ralladura de una naranja grande (sin la parte blanca)
500 ml de nata para montar (crema de leche)

Preparación en máquina heladera:
Antes hacer el helado habremos dejado la cubeta de la heladera en el congelador por un mínimo de 24 horas, yo le he tenido 48 horas. Además, la nata o crema de leche que vayamos a usar debe estar muy fría al momento de batirla. 
1.Vertemos el zumo de naranja y el zumo de limón en un cazo, añadimos el azúcar y removemos. Calentamos esta mezcla y la hervimos por 8 minutos a fuego medio. Apagamos el fuego, añadimos la ralladura en el zumo aún caliente, removemos y dejamos templar a temperatura ambiente. Después, introducimos el zumo en la nevera para que se termine de enfriar.
2. Cuando la mezcla de la naranja esté fría, batimos la nata hasta montarla, vertemos el zumo en la nata montada y mezclamos suavemente con la batidora.
3. Encendemos la heladera e incorporamos la mezcla del helado. La procesamos durante 30 o 40 minutos hasta que adquiera una consistencia densa y cremosa. Pasado ese tiempo tendremos listo nuestro helado de naranja. Yo lo he vertido en un contenedor y lo he puesto a congelar por 3 horas para que se solidifique un poco más. 

Preparación sin máquina heladera:
Para elaborar el helado vamos a necesitar una cubeta metálica o algún otro tipo de contenedor apto para congelador. Además, debemos asegurarnos de que la nata o crema de leche que vayamos a utilizar esté muy fría. Los 2 primeros pasos de la receta son iguales a los de la versión con maquina heladera. 
1.Vertemos el zumo de naranja y el zumo de limón en un cazo, añadimos el azúcar y removemos. Calentamos esta mezcla y la hervimos por 8 minutos a fuego medio. Apagamos el fuego, añadimos la ralladura en el zumo aún caliente, removemos y dejamos templar a temperatura ambiente. Después, introducimos el zumo en la nevera para que se termine de enfriar.
2. Cuando la mezcla de la naranja esté bien fría, batimos la nata hasta montarla, vertemos el zumo en la nata montada y mezclamos suavemente con la batidora.
3. Echamos la mezcla del helado en una cubeta y la introducimos en el congelador. Pasados 45 minutos, sacamos el helado, lo batimos enérgicamente con unas varillas o con una batidora de brazo para deshacer los cristales de hielo que se hayan formado. Metemos nuevamente el helado en el congelador y repetimos este proceso cada 45 minutos hasta que esté cremoso y denso. Esta fase puede tardar unas 3 horas.

Servimos y a disfrutar!!
Antes de servir el helado, debemos sacarlo del congelador con 5 minutos de antelación para que se suavice un poco. Servimos y congelamos inmediatamente el helado restante.


Cremoso y apetecible uumm...
Hasta pronto!!!