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domingo, 19 de abril de 2015

Ensalada de Aguacate con Pepino, Cilantro y Tomates Cherry


Ensalada de aguacate con pepino, cilantro y tomates cherry. El cilantro es una hierba aromática muy utilizada en la cocina colombiana, en mi país usamos las hojas y los tallos frescos para aromatizar sopas, salsas, legumbres, pescados, mariscos y ensaladas. Esta hierba aromática aporta mucha frescura a las comidas y combina muy bien con el sabor ácido del limón, cuando preparo una ensalada con cilantro jamás la aliño con vinagre, queda más rica con limón


Siempre recomiendo a las personas que nunca han comido cilantro que empiecen a degustarlo en las ensaladas aderezadas con zumo de limón; de este modo, notarán más el gusto el cítrico de las hojas y no les resultará tan fuerte su sabor. Así lo hice con mi pareja, él no lo había probado jamás y le fue más fácil tolerarlo en las ensaladas que en los platos calientes. 


Recuerdo que una de las primeras cosas que hice al mudarme a España fue sembrar una planta de cilantro, como es natural, yo quería seguir usándolo en mis comidas. Al principio a mi pareja no le hacía mucha gracia; pero se lo comía por no incomodarme, es un cielo!! Con el tiempo, y como yo no dejé de cocinar con cilantro, le terminó gustando. Al final la exposición continua al aroma y gusto de esta hierba aromática surtió efecto jejeje... 


La ensalada de aguacate es deliciosa, tiene una combinación de sabores y texturas muy agradable, y es muy fácil de hacer. Solamente debemos recordar que, como el aguacate se oxida con mucha facilidad, hay que trocearlo y añadirlo justo al momento de servir. Además, debemos rociarlo inmediatamente con zumo de limón para ralentizar la oxidación.  Manos a la obra!!!

Ingredientes para 4 personas:
1 pepino grande
1/4 de cebolla morada
12 -14 tomates cherry
1 aguacate mediano o grande
5 ramitas de cilantro
1 - 2 cucharadas de zumo de limón
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Lavamos y escurrimos el pepino, los tomates y el cilantro. Cortamos el pepino en cubitos, los tomates en mitades, la cebolla en juliana, y picamos finamente el cilantro. Podemos mantener las verduras cortadas en refrigeración hasta el momento de montar la ensalada para que estén bien fresquitas. Justo antes de servir, lavamos y pelamos el aguacate, lo cortamos en dados y lo mezclamos con los demás vegetales. Aderezamos la ensalada con aceite y zumo de limón. Salpimentamos al gusto.

A disfrutar!!!


Hasta pronto!!!!

lunes, 13 de abril de 2015

Risotto de Espárragos Verdes

El risotto es un plato de arroz con un acabado cremoso que se cocina sin prisas añadiéndole pequeñas cantidades de caldo mientras se remueve suavemente para que los granos suelten el almidón y adquieran esa textura untuosa tan apetecible. Esta forma de cocinar el arroz es de origen italiano; por eso, es preferible utilizar arroces de ese país como el arborio o el carnaroli que son idóneos para la elaboración de risottos porque son ricos en almidón y absorben mucho líquido durante la cocción. 

Este es el primer risotto que publico en el blog y les aseguro que quedó muy rico, hice mi propio caldo para cocinar el arroz con los restos de verduras que tenía en la nevera y con los extremos duros y fibrosos de los espárragos. Si también deciden hacer un caldo de verduras, no es necesario que sea exactamente igual al mío, aprovechen lo que tengan a mano en ese momento y no olviden adicionar las partes leñosas de los espárragos


Me agradaría que probaran esta receta, el risotto de espárragos es realmente delicioso y aunque puede parecer soso, está lleno de sabor. A mí me encanta!!! 

Ingredientes para 2 personas:
Un manojo de espárragos verdes (400 gramos)
2 cucharadas de aceite de oliva
Un trozo de puerro picado finamente (8 cm)
70 gramos de cebollín o cebolla larga picada finamente (5 cucharadas colmadas)
Sal y pimienta al gusto
Media cucharadita de tomillo seco
150 gramos de arroz arborio
50 mililitros de vino blanco
500 - 550 mililitros de caldo de verduras (preferiblemente casero, ver ingredientes en la preparación)
3 cucharadas colmadas de queso parmesano recién rallado
Una cucharada de mantequilla

Preparación:
Antes de hacer el risotto habremos preparado un caldo de verduras. El mío lo hice con un litro y cuarto de agua, 4 ramas de perejil rizado, las hojas verdes de un puerro, medio pimiento morrón verde, 2 dientes de ajo, un trocito de apio, una hoja de laurel, una cucharada de aceite de oliva, los extremos leñosos de los espárragos y sal. Primero rehogué las verduras con el aceite, después adicioné el agua y cociné el caldo destapado a fuego medio por una hora. Finalmente, sazoné con sal y filtré el caldo,  reservé un poco más de medio litro, suficiente para hacer el risotto. 

Con el caldo listo, preparamos el risotto. Limpiamos los espárragos y les retiramos las partes leñosas. Ya saben que las he usado para hacer el caldo. Separamos las yemas de los espárragos y cortamos los tallos verdes en rodajas, si los tallos están muy gruesos pueden dividirlos en dos antes de cortarlos. Calentamos una cucharada de aceite en una cacerola, agregamos las yemas de los espárragos, las salteamos por pocos minutos hasta que estén tiernas. Apartamos las yemas y las reservamos. Adicionamos otra cucharada de aceite en la cazuela, sofreímos a fuego medio las rodajas de los espárragos junto con el puerro y el cebollín. Sazonamos con una pizca de sal, el tomillo y un poco de pimienta. No echen demasiada sal porque el caldo ya tiene. 


Cuando las verduras estén tiernas y doradas, adicionamos el arroz, mezclamos y continuamos sofriendo por un par de minutos a fuego medio. Entretanto, calentamos el caldo de verduras que hemos preparado con anterioridad. Vertemos el vino sobre el arroz y lo dejamos evaporar mientras removemos suavemente. Cuando se haya evaporado el vino, adicionamos un cucharón y medio de caldo caliente en el arroz. Removemos con una cuchara de madera y dejamos que el arroz absorba el líquido. A partir de ahora y hasta el final de la cocción, iremos añadiendo un cucharón de caldo caliente a medida que el arroz va consumiendo el líquido, removeremos suavemente para que los granos no se peguen y liberen el almidón que proporciona la consistencia cremosa característica del plato. La cocción puede tardar 18 minutos. En los últimos minutos de cocción, probamos el arroz, comprobamos que esté tierno, si no lo está, seguimos cocinándolo por un par de minutos más y añadimos más caldo. El risotto no debe quedar seco, siempre debe tener un poco de caldo.


Una vez que el arroz esté en su punto, apagamos el fuego y mantecamos el risotto agregando queso parmesano y mantequilla sin dejar de remover. Incorporamos las yemas salteadas en el arroz, mezclamos, yo he dejado algunas yemas para decorar el plato. Servimos inmediatamente.  El risotto hay comerlo apenas esté listo para que no se reseque y se vuelva pegajoso. 

A disfrutar!!
Hasta pronto!!

martes, 7 de abril de 2015

Crepes con Pollo y Champiñones

Crepes con pollo y champiñones. Estas crepes saladas fueron uno de los platos que preparé en Semana Santa que más triunfaron en casa. Todos quedamos encantados con la deliciosa combinación de sabores del cremoso relleno de pollo con champiñones, vino blanco y nata. Últimamente solo comía las crepes como postre o merienda con algún ingrediente dulce, me había olvidado de que las saladas también tienen muchas opciones de relleno y están riquísimas.   

Cuando hago crêpes con un relleno tan cremoso como este no me gusta cubrirlas con más salsa como si fueran canelones, sinceramente creo que no hace falta; de este modo apreciamos mejor la textura ligera y suave del crepe y el  delicioso gusto del relleno. Considero que un exceso de salsa enmascara las cualidades del plato. 

En lo que sí hice una concesión fue en adicionar un poco de queso para gratinar a algunas crepes, esto es opcional, si les apetece darle más vistosidad al plato pueden esparcir un poco de queso sobre las crepes y hornearlas por unos minutos. Si optan por esta opción, les recomiendo que no las dejen mucho tiempo en el horno; no queremos que se tuesten demasiado, es solo para derretir el queso. 

La masa de las crepes es muy sencilla de hacer, solo tenemos que batir los ingredientes y, si nos apetece, podemos enriquecerla con alguna hierba fresca para darle más aroma y sabor. Yo he usado cebollino fresco, aunque pueden incorporar otras hierbas o no añadir ninguna, esto es al gusto del consumidor. Manos a la obra!!


Ingredientes para 7 crepes
Masa:
300 ml de leche
2 huevos L
150 gramos de harina de trigo
30 gramos de mantequilla derretida
Una cucharadita de azúcar
1/2 cucharadita de sal
Una cucharada colmada de cebollino fresco picadito (opcional)
Un poco de mantequilla adicional para engrasar la crepera o sartén

Relleno:
600 gramos de pechuga de pollo cortada en dados 
Sal y pimienta al gusto
4 cucharadas de aceite de oliva
Un trozo de puerro picado finamente (12 cm aprox.)
500 gramos de champiñones frescos
Una cucharadita de finas hierbas secas
200 ml de vino blanco
300 ml de agua
300 ml de nata o crema de leche ligera
Queso emmental rallado (opcional)

Preparación:
Al momento de asar las crepes vamos necesitar una crepera o una sartén antiadherente, yo usé crepera de 24 cm de diámetro, si utilizan una sartén, elijan una de 28 cm.

Excepto el cebollino, echamos todos los ingredientes de la masa en un tazón y batimos a conciencia hasta obtener una mezcla fina y sin grumos. Adicionamos el cebollino picado y removemos con una cuchara. Dejamos reposar esta mezcla durante media hora en refrigeración.  


Entretanto, preparamos el relleno. Calentamos 3 cucharadas de aceite en una cacerola, salpimentamos el pollo y lo salteamos a fuego alto. Cuando los dados de pollo estén dorados, adicionamos el puerro y otra cucharada de aceite de oliva. Removemos y rehogamos a fuego medio para que el puerro se torne transparente. Limpiamos los champiñones, los cortamos en láminas y los echamos en la cacerola. Removemos bien, también añadimos las finas hierbas y el vino blanco, continuamos rehogando hasta que se evapore el vino. Vertemos los 300 ml de agua, tapamos la cacerola y cocinamos por 15 minutos. Pasado ese tiempo añadimos la nata (crema de leche) y cocinamos sin tapar 5 minuto más; al final nos debe quedar una salsa con una consistencia cremosa. En este punto probamos la salsa y corregimos la sazón con sal y pimienta si fuese necesario. 


Ahora asamos la crepes. Ponemos al fuego una crepera o una sartén antiadherente, cuando esté caliente la engrasamos ligeramente con mantequilla sin dejarla quemar. Llenamos un cucharón a 3/4 de su capacidad con la masa de las crepes y vertemos esta mezcla en la sartén. Rápidamente giramos la sartén para que la mezcla se extienda por toda su superficie, cocinamos la crepe por un minuto a fuego medio. Con la ayuda de una espátula le damos la vuelta y la cocinamos por otro minuto más. Ya tendremos lista nuestra primera crepe. Finalmente, hacemos lo mismo con la masa restante. 
Una vez que hayamos preparado todas las crepes, las rellenamos con el pollo con champiñones y servimos enseguida. Si prefieren servirlas gratinadas, precalienten el horno a 200ºC, coloquen las crepes rellenas en una fuente de hornear, les añaden queso emmental rallado y las hornean por 5 minutos hasta que el queso se derrita. 


A disfrutar!!!


Hasta pronto!!!

martes, 31 de marzo de 2015

Bizcocho de Naranja

Bizcocho de naranja. La receta de hoy es uno de los bizcochos que más me gustan, no la había publicado antes porque muchas veces la hago a ojímetro y no tenía apuntadas las cantidades de las ocasiones en que he obtenido buenos resultados jeje... Ya he probado este bizcocho con nata, aceite y mantequilla; definitivamente lo prefiero con esta última, me encanta su sabor y la suavidad que le  aporta a la miga.

Como se puede ver en la imágenes, el bizcocho de naranja ha quedado muy tierno y jugoso, no tuve que hacerle ninguna cubierta o glaseado para mejorar su sabor, tiene un pronunciado gusto a naranja que es una delicia. En anteriores recetas siempre me quedaba corta con la ralladura, esta vez adicioné la ralladura de dos naranjas california (navel) para que el bizcocho tuviera ese sabor cítrico que tanto me encanta. 

Lo único que no me agradó de este bizcocho fue la grieta que le salió en la superficie mientras crecía en el horno, la verdad no tengo ni idea de por qué se agrietó, no le puse demasiada levadura y tampoco lo hornee con mucha temperatura.  Si alguno de los que me leen conocen algún método para evitar las grietas en los bizcochos, soy toda oídos. 


Pese al detalle de la grieta no quise dejar de publicar la receta, finalmente el bizcocho quedó muy rico y de momento es la fórmula que más me funciona. Manos a la obra!!


Ingredientes:
200 gramos de azúcar
180 gramos de mantequilla sin sal en pomada (blanda)
3 huevos L
Ralladura de 2 naranjas (sin pillar la parte blanca que es amarga)
250 gramos de harina de trigo de repostería 
7 gramos o una cucharadita de postre de levadura química (polvo royal) 
Pizca de sal
130 ml de zumo de naranja recién exprimido

Preparación:
Antes de comenzar a hacer la receta habremos sacado de la nevera con una hora antelación los huevos y la mantequilla. Precalentamos el horno a 180ºC.  En un tazón grande batimos el azúcar y la mantequilla hasta obtener una mezcla cremosa. Agregamos los huevos de uno en uno, batimos muy bien después de cada incorporación. Adicionamos la ralladura de naranja y mezclamos bien. Tamizamos la harina junto con la levadura royal y la pizca de sal. Agregamos la harina tamizada y el zumo de naranja en dos tandas; batimos suavemente para obtener una masa homogénea. 
Pincelamos con un poco de mantequilla el molde del bizcocho y lo enharinamos ligeramente. Vertemos la masa en el molde, nos aseguramos de distribuirla muy bien y con el dorso de una cuchara alisamos la superficie de la masa. Si usan un molde parecido al mío, pueden darle unos golpecitos sobre la encimera para asegurarnos de que la masa llegue a todas las hendiduras del molde.


Horneamos el bizcocho por 45-50 minutos hasta que esté dorado y bien hecho por dentro. Yo lo pincho con un palillo al final de la cocción, si sale seco o limpio, ya está listo. Finalmente, dejamos enfriar a temperatura ambiente por 40 minutos antes de desmoldar.

A disfrutar!!
Hasta pronto!!!

martes, 24 de marzo de 2015

Trifle de Fresas con Yogurt Griego

Cuando llega la temporada de las fresas me gusta comerlas con algún yogurt cremoso, galletas o cereal en plan postre sencillo. Yo no le daba ningún nombre en particular a esa mezcla, simplemente pensaba que me hacía un vasito de fresas. Mirando en la red, me he informado de que existe un nombre para los postres que tienen varias capas con distintas texturas y sabores y que son servidos en vasos o en otros recipientes de vidrio. Definitivamente en cocina todo está inventado jejeje... Resulta que el trifle es un postre de origen inglés que combina ingredientes cremosos como las natillas o nata con ingredientes más consistentes como los bizcochos o galletas; todo ello enriquecido con frutas, gelatina, mermeladas o algún licor. La Wikipedia nos cuenta que en el año 1596 aparece una primera referencia del trifle en el libro The good huswife's Jewell, en esa antigua receta describen un postre compuesto por nata montada aromatizada con jengibre y agua de rosas. Con el paso del tiempo se han ido incorporando otros ingredientes y este postre que al parecer nació como una humilde receta de aprovechamiento, hoy en día es servido en los festejos navideños de los ingleses.   


Sinceramente no estaba muy convencida de denominar esta receta como un trifle, reconozco se aleja un poco de la receta tradicional; pero al mismo tiempo observo en mi vasito de fresas varios elementos del clásico trifle. Por ejemplo, tiene la característica presentación en capas, además, combina ingredientes con distintas texturas (cremosa, sólida y jugosa). Quizá, lo que más aleja mi versión personalizada del trifle más ortodoxo, es que el mío se tiene que montar justo al momento de servir para comerse inmediatamente, mientras que el otro se puede y se debe armar con varias horas de antelación. También admito que mi trifle es una versión muy sencilla de andar por casa, no es para grandes ocasiones, aunque les garantizo que es muy rico.

Los invito a probar un postre muy delicioso, económico y fácil de hacer. Trifle de fresas con yogurt. Manos a la obra!!!

Ingredientes para dos vasos:
150 gramos de fresas
Una cucharadita de zumo de limón
Una cucharada colmada de azúcar 
12 galletas tipo relieve (también pueden usar las María)
Una cucharada generosa de mantequilla 
250 gramos de yogurt griego natural azucarado (2 botes x 125)

Preparación:
Lavamos las fresas, las cortamos en cubitos y las echamos en un tazón de vidrio. Adicionamos el zumo de limón y el azúcar, removemos bien y dejamos macerar por al menos una hora en refrigeración. Seguidamente, pulverizamos las galletas, derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas. Dividimos en dos mitades la masa de galletas, disponemos cada porción en un vaso; con los dedos compactamos y alisamos bien la base de galletas. Refrigeramos los vasos por un mínimo de media hora para que la base de galletas se solidifique. Armamos el trifle justo al momento de servir. Removemos el yogurt y lo vertemos con cuidado sobre la capa de galletas, terminamos con las fresas y la salsa del macerado.  

Es necesario que usen un yogurt cremoso y denso para esta receta, si utilizan uno más líquido, este calará la galleta y no soportara el peso de la fruta. Como los decía anteriormente, este trifle se monta justo al momento de servir, así no se deshacen las capas.
A disfrutar!!!
Un postre riquísimo y muy vistoso.

Hasta pronto!!

domingo, 15 de marzo de 2015

Lomo de Cerdo al Horno

Hoy les traigo la receta de un lomo de cerdo asado en el horno que queda muy tierno y jugoso gracias a una sencilla marinada.

Me gusta marinar previamente este corte de carne antes de asarlo para asegurarme de que no esté seco y duro. Además, he inyectado un poco de vino y aceite en el lomo para darle más sabor. Recordé que mi mamá suele inyectar con un poco de marinada las piezas grandes de carne antes de hornearlas y siempre le salen muy ricas.

Les invito a preparar un asado muy delicioso y aromático con el que van a triunfar. Manos a la obra!

Ingredientes para 6 personas:

1 kilo y 200 gramos de lomo de cerdo

100 ml de aceite de oliva
100 ml de vino blanco
1 cucharadita de orégano seco
1 cucharadita de tomillo seco
1 cucharadita de romero seco
3 dientes de ajo picados
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Colocamos el lomo de cerdo en una fuente de hornear y lo regamos con el vino y el aceite. Llenamos la jeringuilla con aceite y vino del fondo de la fuente e inyectamos la carne. La pinchamos en el centro, en las zonas donde no llega la marinada. Adicionamos las hierbas aromáticas, la pimienta y el ajo picadito. Embadurnamos la carne con este aliño, tapamos la fuente o la cubrimos con papel film, y dejamos marinar el lomo durante toda la noche en refrigeración. Le damos la vuelta a la carne para que se impregne con la marinada por ambos lados.

Al día siguiente precalentamos el horno a 180ºC. Sazonamos la carne con sal al gusto y la horneamos durante una hora y media. En los últimos 30 minutos subimos la temperatura a 200ºC ; el lomo debe adquirir un bonito color caramelo. Cada media hora le damos la vuelta para que se cocine uniformemente. Finalmente, dejamos templar la carne antes de cortarla en medallones. Al momento de servir, calentamos el lomo y lo bañamos con sus propios jugos. 

A disfrutar!!!
Ahora solo necesitamos un buen trozo de pan, la salsita es una delicia!!!

Hasta pronto!!!!

lunes, 9 de marzo de 2015

Quibbe (kibbe) Frito

El kibbe frito es un tipo de albóndiga rellena y crujiente que se elabora con carne, trigo burgol, cebolla y varias especias. Aunque este es un plato originario del Líbano, podemos encontrar diversas versiones del kibbe en distintos lugares del mundo. Por ejemplo, mientras que la elaboración libanesa más tradicional utiliza cordero y adiciona piñones en el relleno, en varios países de América Latina usamos carne de vacuno, prescindimos de los piñones e incorporamos otros productos locales más accesibles. La variante colombiana del kibbe libanés  se denomina quibbe.

La receta del kibbe llegó a Colombia de la mano de los inmigrantes libaneses, sirios y palestinos que se asentaron en el país a finales del XIX y a lo largo del siglo XX. Como consecuencia de estas migraciones, la gastronomía árabe se ha hecho muy popular en el país, hoy en día sus platos gozan de muchísima aceptación y el quibbe es quizá unos de los bocados árabes más apetecidos por los colombianos; sobre todo, por los que viven en el Caribe. No solo podemos encontrarlo en los restaurantes de comida árabe, sino que también es servido como aperitivo en las celebraciones familiares junto con otros bocados más autóctonos.

Hace tiempo que quería compartir en el blog la preparación del quibbe al estilo colombiano; pero no estaba 100% segura del número de especias incluía la receta, solo recordaba el rico sabor de la carne mezclada con hierbabuena, pimienta y cebolla. Así que le escribí a mi amiga Natalie para consultarle acerca los ingredientes de la receta, ella es descendiente de inmigrantes palestinos y hace unos quibbes deliciosos. Natalie me confirmó que no iba desencaminada con las especias y además me dio la proporción de carne, trigo y cebolla que debía usar en la masa. He seguido las indicaciones de mi amiga, aunque he adicionado menos cebolla de la que ella me sugirió. También revisé una receta que encontré en un antiguo libro de cocina árabe y añadí unas cuantas especias más, estoy encantada con el resultado, los quibbes quedaron muy ricos y crujientes. Manos a la obra!

Ingredientes para 22 quibbes
Masa:
250 de trigo burgol fino (en Colombia trigo americano)
250 de carne magra de vacuno molida (picada)
2 cucharadas colmadas de hierbabuena fresca picada finamente
1 cebolla roja grande rallada o triturada
1 cucharadita colmada de comino
Una pizca generosa de pimienta recién molida
Sal al gusto
Abundante aceite para freír

Relleno:
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla roja grande finamente picada
200 gramos de carne magra de vacuno molida (picada)
Pimienta y sal al gusto
1/4  cucharadita de canela en polvo
1/2  cucharadita de comino
1/2  cucharadita de pimentón (paprika)
4 hojas de hierbabuena fresca finamente picada

Preparación:
Si no les apetece freír todos los quibbes de una vez, pueden congelar una parte. Guardan varios quibbes separados unos de otros en un contenedor y los fríen congelados en otra ocasión. No deben descongelar los quibbes antes de freírlos.


Hacemos la masa. Lavamos el trigo burgol y lo ponemos a remojar durante el tiempo indicado en el envoltorio, en este caso,  lo he dejado 3 horas en remojo. Escurrimos el trigo en un colador, lo apretamos con las manos para que expulse el exceso de agua. Echamos el burgol en un tazón grande y lo mezclamos con la carne. Adicionamos la cebolla rallada, la hierbabuena, la cucharadita de comino, la pimienta, y sazonamos con sal al gusto. Mezclamos bien y molemos la masa para obtener una mezcla más fina e integrada. Con esto evitamos que los quibbes se agrieten cuando los fritemos. Si no tienen un molino, pueden pasar la masa por el procesador de alimentos, o también pueden usar una batidora de brazo. Al terminar de moler la mezcla, la dejamos en refrigeración hasta el momento de armar los quibbes. 

Hacemos el relleno. Calentamos 2 cucharadas de aceite en una sartén y sofreímos la cebolla hasta que esté tierna. Agregamos la carne y la doramos. Incorporamos la canela, el pimentón, el comino, la hierbabuena, y salpimentamos al gusto. Removemos bien y cocinamos la carne por 5 minutos más. 


Armamos los quibbes. Sacamos la masa de la nevera y formamos esferas del tamaño de una albóndiga. Con el dedo índice hacemos un agujero en el quibbe sin llegar hasta al el final o romperlo, vamos girando el quibbe a la vez que presionamos de adentro hacia afuera con el dedo para conseguir una cavidad con paredes finas. Añadimos una o dos cucharaditas del relleno y cerramos la albóndiga dándole la característica forma de zepelín. Alisamos con las manos la superficie del quibbe y nos aseguramos de que no haya grietas, podemos humedecernos ligeramente las yemas de los dedos con agua fría para desaparecer las uniones o ranuras.  
Una vez que hayamos formado todos lo quibbes, procedemos a freírlos. Calentamos abundante aceite y fritamos los quibbes a fuego medio para que queden bien hechos. Los sacamos con una espumadera y los colocamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa. Servimos y a disfrutar!!

Reconozco que esta receta es algo laboriosa, pero les garantizo que el resultado merece la pena. En algunas ocasiones hago los quibbes sin relleno para no complicarme en la cocina; también quedan crujientes y deliciosos. 

Hasta pronto!!

martes, 3 de marzo de 2015

Ensalada de Garbanzos con Queso, Pepino, Tomates y Perejil Rizado

Ensalada de garbanzos con queso, pepino, tomates y perejil rizado. Me encanta comer ensaladas con legumbres durante todo el año, me da igual que haga frío o calor, en invierno las tomo templadas y en verano como es natural las sirvo bien fresquitas. Las ensaladas con leguminosas son muy saciantes y gustosas, algunas veces las preparo como plato único y me quedo muy satisfecha, no me hace falta nada más. 

Tal y como les comenté en la entrada de la sopa de lentejas, es aconsejable acompañar las legumbres con alimentos ricos en vitamina C que ayuden a mejorar la asimilación del hierro de origen vegetal en el organismo. Las ensaladas de legumbres nos facilitan esta tarea porque hay muchas verduras y frutas de uso común que podemos agregar en su preparación que contienen una buena dosis de vitamina C. En esta ocasión he adicionado tomates, perejil, pimiento verde y pepino para enriquecer el aporte nutricional del plato

Como ya es costumbre en mis ensaladas he usado nuevamente queso costeño, me gusta muchísimo, no llega a ser tan salado como el queso feta ni tan simple como el burgos; aunque si lo prefieren, pueden adicionar otro tipo de queso fresco. Manos a la obra!!

Ingredientes para 4 personas:
150 gramos de garbanzos lechosos crudos o 400 gramos de garbanzos cocidos y escurridos
Agua
1 pepino cortado en dados
1/2 pimiento morrón verde finamente picado
1/2 cebolla roja picada finamente
12 tomates cherry cortados en mitades
200 gramos de queso costeño cortado en cubitos
2 cucharadas de perejil rizado finamente picado (sin los tallos)
1 ½ cucharadas de alcaparras 
2 cucharadas de zumo de limón
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Antes de cocer los garbanzos los habremos dejado en remojo durante toda la noche.

Desechamos el agua del remojo y  cocemos los garbanzos en la olla a presión hasta que estén tiernos, los escurrimos y dejamos templar. Echamos todas verduras picadas en la ensaladera junto con el queso y los garbanzos. Si quieren tomar la ensalada fresquita, déjenla una hora en refrigeración. Al momento de servir aderezamos la ensalada con el zumo de limón y el aceite de oliva, salpimentamos al gusto. 

A disfrutar!!!
Saludable y deliciosa ensalada de garbanzos!

Hasta pronto!!!