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lunes, 15 de diciembre de 2014

Pizzas Caseras (Vegetariana y Pizza con Salchichas Ahumadas)

Definitivamente las pizzas que más me gustan son las que preparo en casa con la ayuda de Mr. Antojo, él se encarga de hacer la masa, mientras que yo me ocupo de la salsa de tomate y los ingredientes de la cubierta. Hace mucho que no comemos pizzas en restaurantes y tampoco compramos las bases congeladas listas para hornear, realmente no merece la pena. Las pizzas caseras son más ricas, les adicionamos nuestros ingredientes frescos favoritos y variamos la textura de la masa a nuestro antojo. Algunas veces la hacemos más finita, en otras ocasiones la dejamos más esponjosa, aunque últimamente preferimos que la masa tenga un acabado rustico y un grosor medio. 

Para conseguir que la masa tenga esa textura rustica que tanto nos gusta, le agregamos un poco de semolina o sémola de trigo duro, si se fijan bien en las fotos, notarán en los bordes de la pizza las partículas de semolina. También podrán notar que una pizza tiene la base más finita que la otra, esto lo conseguimos dejando fermentar por más tiempo la masa que queramos más esponjosa o gruesa

Con esta receta nos han salido 2 pizzas medianas, hicimos una vegetariana con champiñones y la otra con salchichas frankfurt; como siempre esto es al gusto del consumidor, pueden añadir los ingredientes que más les gusten. Las salchichas ahumadas de cerdo o las de mezcla cerdo-ternera le dan un sabor muy rico a la pizza, a veces compro unas curadas y ahumadas de la marca Casa Westfalia, que están buenísimas!!

Para hacer la salsa o tomate frito casero, recomiendo que usen tomates pera muy rojos y maduros, son los mejores, no aportan demasiada acidez y tienen una sabor ligeramente dulzón. Sin más rollo, manos a la obra!!


Ingredientes para 2 pizzas medianas (4 personas)
Masa:
300 gramos de harina de trigo
50 gramos de semolina o sémola de trigo duro
8 gramos de levadura fresca de panadería o 2.5 gramos de levadura seca
Una cucharada o 10 gramos de aceite de oliva
Una cucharadita al ras o 6 gramos de sal
Una cucharadita al ras o 6 gramos de azúcar
210 ml de agua templada

Salsa (tomate frito):
5 tomates pera bien rojos (550 gramos)
3 cucharadas o 30 ml de aceite de oliva
1/3 de cucharadita o 2 gramos de sal
Pizca de azúcar (opcional)

Cubierta vegetariana:
70 gramos de queso gouda, emmental o mozzarella rallado
6 champiñones cortados en láminas
1/4 de cebolla blanca dulce cortada juliana
1/8 de pimiento rojo cortado en juliana
Aceite de oliva
Mezcla de hierbas provenzales u orégano al gusto

Cubierta con salchichas:
70 gramos de queso gouda, emmental o mozzarella rallado
2 salchichas frankfurt ahumadas cortadas en rodajas
1/8 de pimiento verde finamente picado
1/4 de cebolla morada finamente picada
Aceite de oliva
Mezcla de hierbas provenzales u orégano al gusto

Preparación:
En primer lugar haremos la masa de la pizza. Colocamos todos los ingredientes en un tazón grande y los mezclamos bien. Comenzamos a amasar en el mismo recipiente para conseguir que la masa se despegue de las paredes. Pasamos la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada, la plegamos y estiramos con las manos hasta obtener una masa elástica. Este paso puede tardar unos 10 minutos. Cuando la masa alcance la textura deseada, formamos una bola y la colocamos en el tazón, cubrimos con papel film y dejamos fermentar hasta que duplique su volumen. Este proceso puede tardar una hora. La fermentación debe hacerse en un lugar cálido libre de corrientes de aire frío.

Mientras la masa se está fermentando, preparamos la salsa o tomate frito. Rallamos los tomates, reservamos su pulpa y desechamos las cáscaras. En una cacerola calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva, añadimos la pulpa de tomate, removemos y sofreímos a fuego medio. Sazonamos con un 1/3 de cucharadita de sal, cocinamos la salsa hasta que espese y reduzca a la mitad, si lo prefieren, la pueden dejar aún más espesa o concentrada. No olviden removerla ocasionalmente para que no se agarre al fondo de la cacerola. Una vez que la salsa esté en su punto, la probamos, si hace falta, corregimos la acidez con una pizca de azúcar. Apagamos el fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Finalmente, colamos la salsa, presionamos muy bien para que toda la pulpa pase por el colador, en éste sólo nos deben quedar las semillas y los restos de cáscara. Reservamos la salsa hasta el momento de montar las pizzas.

Pasado el tiempo de fermentación de la masa, procedemos a formar las bases de pizza y el montaje de las mismas. Sacamos la masa del tazón, la presionamos suavemente para extraerle el aire acumulado en su interior. Colocamos la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada con sémola o harina de trigo, la dividimos en 2 porciones y les damos una forma redondeada. Estiramos las masas con ayuda de un rodillo, las dejamos tan finas o gruesas como queramos, lo ideal es que tengan el mismo tamaño de las bandejas en que las vamos a hornear y que no posean más 5 mm de espesor. Colocamos las masas estiradas sobre las bandejas, las dejamos reposar por 10 minutos, si quieren una pizzas más esponjosas o gruesas, pueden dejarlas reposar por 20 minutos. Mientras se fermentan las bases, preparamos todos los ingredientes del montaje de las pizzas (salsa, queso, verduras etc.), así las armamos rápidamente y la masa no se fermenta o sube más de la cuenta.


Finalizado el tiempo de reposo de las bases, armamos inmediatamente las pizzas. Precalentamos el horno a 220ºC. Extendemos una capa de salsa de tomate sobre la base, esparcimos el queso rallado, agregamos los champiñones, el pimiento rojo y la cebolla. Sazonamos con la hierbas provenzales y añadimos un hilo de aceite de oliva sobre los vegetales para que no queden resecos. Hacemos lo mismo con la pizza de salchichas, primero la salsa, luego el queso, adicionamos las salchichas, el pimiento verde y la cebolla morada. Terminamos con las hierbas provenzales y un poquito de aceite de oliva. Introducimos las pizzas en el horno y las horneamos por 20 minutos.

Servimos y a disfrutar!!!!
Sé que el proceso de hacer pizzas caseras parece muy largo, pero de verdad que el resultado merece la pena, normalmente suelo duplicar la receta de la masa y preparar 4 bases, las horneo por 5 minutos y las conservo en el congelador. Así, siempre tengo bases listas para preparar pizzas en cualquier momento. Además, como pueden ver, durante la fermentación de la masa, tenemos tiempo de sobra para  hacer el tomate frito y trocear las verduras.

Hasta pronto!!!

domingo, 7 de diciembre de 2014

Pollo con Salsa Teriyaki

Hoy les traigo un plato muy fácil de preparar con el que vamos a comer delicioso sin complicarnos en la cocina. La salsa teriyaki es un aderezo muy usado en la gastronomía japonesa en la preparación de carnes asadas; se utiliza tanto para marinar las carnes como para aderezarlas durante la cocción. Las verduras y carnes adobadas con teriyaki además de estar riquísimas adquieren un acabado glaseado muy apetecible. Esta salsa tiene un sabor ligeramente dulzón y se elabora con mirin (vino de arroz), salsa de soja, sake y azúcar. 

La salsa teriyaki se puede hacer perfectamente en casa, aunque hoy no es el caso, siempre tengo salsa soja en la nevera, no obstante, el mirin y el sake no son ingredientes habituales de mi cocina. Pese a no haber utilizado una salsa teriyaki casera en la receta, el pollo ha quedado muy rico, le he añadido una pizca de jengibre y un poco de ralladura de naranja para enriquecer aún más su sabor. 

He acompañado el pollo teriyaki con unos vermicelli de soja y guisantes, estos fideos son una buena opción para las personas que no toleran el gluten. En otras ocasiones lo he servido con arroz blanco, pasta o patatas fritas. Manos a la obra!!!

Ingredientes para 2 personas:
400 gramos de pechuga de pollo corral cortada en dados
Una pizca generosa de jengibre en polvo
1 cucharada de salsa de soja
6 cucharadas de salsa teriyaki
2 cucharadas de aceite de oliva
1/4 de pimiento rojo (ají pimentón) cortado en juliana
1/4 de pimiento verde (ají pimnetón) cortado en juliana
1/2 cebolla blanca dulce cortada en juliana
1 cucharada de azúcar moreno
1/2 cucharadita de ralladura de naranja (sin la parte blanca)
Sal y pimienta al gusto
Sésamo o ajonjolí para decorar (opcional)

Preparación:
Colocamos la pechuga troceada en un tazón,  le añadimos una cucharada de salsa de soja, una cucharada de salsa teriyaki y una pizca de jengibre en polvo. Mezclamos bien y  dejamos marinar la pechuga por una hora en refrigeración. Pasado ese tiempo, calentamos dos cucharadas de aceite en una sartén y salteamos los dados de pollo a fuego alto hasta dorarlos. Adicionamos las verduras y seguimos cocinando por un par de minutos sin dejar de remover. Bajamos el fuego e incorporamos las cinco cucharadas de salsa teriyaki, la ralladura de naranja y una cucharada de azúcar moreno. Removemos bien, tapamos el pollo y lo cocinamos por 5 minutos. En este punto probamos el pollo, si hace falta lo salpimentamos, apagamos el fuego, y servimos inmediatamente. 



Sencillo y delicioso. A disfrutar!!!


Hasta pronto!!!!

lunes, 1 de diciembre de 2014

Posta Negra


La posta negra es una carne en salsa especiada típica de Cartagena de Indias (Colombia). Debido a su rico sabor se ha convertido en un plato muy popular que se prepara en todo el caribe colombiano. La elaboración de esta carne puede presentar muchas variaciones, cada cocinero la adapta a su gusto personal añadiendo o restando algún condimento; aunque la receta de la posta negra conserva algunos elementos comunes que nunca deben faltar en su preparación. Por ejemplo, siempre hay un ingrediente dulce que puede ser azúcar moreno, panela o Kola Román. Además, la carne se deja marinar por un mínimo de 8 horas y se fríe a conciencia para que adquiera ese color tostado tan característico.


La salsa de esta carne tiene un sabor potente lleno de matices, se aprecia la dulzura del azúcar moreno y el pimiento rojo, también destaca el aroma a clavo y a vino tinto; es un plato muy fragante y delicioso. La carne en posta me parece una magnifica opción para la cena de nochebuena, se suele servir acompañada por arroz con coco o un puré de patatas gratinado y alguna ensalada verde. 

Seguidamente les dejo mi versión de la posta negra, manos a la obra!!!!

Ingredientes 6-7 personas:
1 ½  kilo de redondo de ternera en España o punta de anca de res en Colombia 
2 cebollas moradas cortadas en rodajas
1 pimiento rojo grande (ají pimentón rojo) cortado en juliana
3 dientes de ajos picados en rodajas
1 cucharada de mostaza
2 cucharadas salsa inglesa Perrins
3  cucharadas colmadas de azúcar moreno
1/2 cucharada de sal
200 ml de vino tinto 
5 cucharadas de aceite 
6 clavos de olor
Pimienta de negra al gusto
2 litros de agua


Preparación:
Pinchamos el redondo con los seis clavos de olor y lo colocamos en una fuente o tazón. Lo sazonamos con sal, pimienta, mostaza, salsa inglesa y vino. Agregamos las cebollas, los pimientos y los ajos. Esparcimos el adobo por toda la carne, la cubrimos con papel film y la dejamos marinar en la nevera durante toda la noche; no olvidemos darle la vuelta para que se marine uniformemente. A mí me gusta infiltrar en el redondo parte del líquido de la marinada con una jeringuilla de cocina, este paso es opcional, lo hago para darle un poco más de sabor a la carne, pero si no lo hacen, no pasa nada. Al día siguiente, calentamos en una olla grande las 5 cucharadas de aceite, sacamos el redondo del adobo y lo freímos a fuego alto para que adquiera un color tostado. Luego, adicionamos la marinada con las verduras, rehogamos hasta que se evapore el vino y todo quede bien dorado o caramelizado. 
Vertemos los 2 litros de agua e incorporamos las 3 cucharadas de azúcar, tapamos la olla y cocinamos el redondo a fuego medio durante 2 horas o hasta que esté tierno.


Observamos de vez en cuando la cocción de la carne vigilando que no se pegue al fondo de la olla. Cuando la salsa haya reducido, revisamos la sazón y rectificamos en caso de ser necesario añadiendo más sal o azúcar. Yo le agregué media cucharada de azúcar adicional y una pizca de sal. Dejamos enfriar la carne antes de cortarla en tajadas o postas, si la cortamos en caliente, se nos pueden deshacer las rebanadas. Sacamos los clavos de olor, colamos la salsa y bañamos con ésta la carne. Calentamos la posta negra antes de llevarla a la mesa. 

Ahora a deleitarnos con el aroma y mejor sabor de la posta negra!!!
¡Hasta pronto!

jueves, 27 de noviembre de 2014

Baba Ghanoush (paté de berenjenas)

Con el antojo de hoy hacemos un viaje gastronómico a Oriente Próximo, el baba ghanoush es un puré de berenjenas asadas que suele tomarse como un entrante o aperitivo acompañado de pan de pita, tostadas, verduras crudas y de otros conocidos platos de la cocina árabe como el hummus y el tabule.

Este puré de berenjenas se prepara con un poco tahini y se sazona con ajo, comino, limón y aceite de oliva. Las cantidades de estos ingredientes pueden variarse a gusto del consumidor, a mí me gusta que se note un pelín más el sabor limón, por eso, le añado un poco más de la cuenta. Ustedes pueden ir probando y ajustando la receta a sus gustos personales. Para hacer un baba ghanous delicioso, debemos asar muy bien la berenjenas, asegurarnos de que estén bien blandas y que cuando las machaquemos no ofrezcan apenas resistencia; así  obtendremos un paté muy apetitoso y jugoso. He preparado mi puré en un mortero, prefiero que quede con una textura grumosa, cuando lo he hecho con la batidora o la picadora queda más fino; pero no lo encuentro tan rico. 

El baba ghanoush se puede conservar en refrigeración antes de servirlo, a muchas personas les gusta comerlo frío, yo lo suelo comer a temperatura ambiente, me parece que así es más agradable y sabroso. Si tuviera que escoger entre el hummus y el baba ghanoush, elegiría el segundo, yo lo he servido con pan tostado y regañás, aunque que hubo un momento en que me lo comí a cucharadas. Quedó riquísimo!!

Ingredientes: (aperitivo para 8 raciones)
2 berenjenas grandes (850 gramos)
2 dientes de ajo
4 o 5 cucharadas colmadas de tahini (pasta de sésamo o ajonjolí)
Aceite de oliva virgen extra
3 o 4 cucharadas de zumo de limón 
1 cucharadita de comino
Sal y pimienta
Pimentón o paprika (opcional)
Sésamo o ajonjolí tostado (opcional)

Preparación:
Precamenletamos el horno a 180 ºC. Lavamos y secamos las berenjenas, las cortamos a lo largo en mitades y les hacemos unos cortes transversales profundos en la pulpa para que se asen mejor. Colocamos las berenjenas sobre una fuente de horno, las pincelamos con un poco de aceite de oliva y las horneamos por una hora o hasta que estén tiernas. Los primeros 30 minutos las horneo con la parte del corte hacia arriba, luego les doy la vuelta para que se horneen del lado de la cáscara. Los tiempos de horneado pueden variar, mis berenjenas eran muy grandes, si utilizan unas más pequeñas, quizás necesiten menos tiempo para ablandar.

Cuando las berenjenas estén blandas, las sacamos del horno y las dejamos enfriar por unos minutos para poderlas manipular sin quemarnos. Mientras tanto, pelamos los ajos y los majamos en el mortero. Después, adicionamos el tahini y lo mezclamos con el ajo majado. Con una cuchara retiramos la pulpa asada de la cáscara berenjena y la vamos añadiendo poco a poco en el mortero para machacarla e  integrarla con los ajos y el tahini. Si no tienen un mortero muy grande, pueden hacer este paso en varias tandas, conforme vayan haciendo el puré lo van reservando en un tazón hasta que terminen de triturar toda la pulpa. Volcamos la carne de la berenjena majada en un tazón, le adicionamos 2 cucharadas de aceite de oliva, el zumo de limón, el comino y salpimentamos al gusto. Removemos bien esta mezcla, la probamos y si hace falta corregimos la sazón adicionando más sal u otro condimento. 
Finalmente, servimos el baba ghanoush en unos cuencos, lo decoramos con un poco de aceite de oliva, pimentón (paprika) y sésamo (ajonjolí) tostado. 

A disfrutar!!!
¡Hasta pronto!

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Guiso de Frijoles (Alubia Canela) con Carne Picada

Ya me había tardado en publicar un plato de cuchara con legumbres, ante la ausencia de este tipo de recetas en mi blog se podría pensar que no acostumbro a comerlas; pero nada más lejos de la realidad, en casa son frecuentes los guisos y las sopas con legumbres. Uno de los que más preparo es el guiso de frijoles o alubias, en algunas ocasiones lo hago únicamente con verduras o como en esta oportunidad, con verduras y carne. 

En el mercado podemos encontrar distintas variedades de frijoles rojos, los que menos me gustan son los que poseen un color rojo oscuro, éstos suelen tener un gusto muy fuerte, cuando los he usado en este tipo de recetas, he tenido que cambiarles parte del agua de la cocción para atenuar ese sabor tan robusto. Por el contrario, la alubia canela es ideal para preparar sopas y guisos, tiene un sabor suave y delicado, además de una textura muy fina y cremosa. Si viviera en Colombia, prepararía este plato con frijoles zaragoza de color claro para conseguir un efecto similar al de la alubia canela. 

Aunque el guiso de alubias es una comida muy completa que se puede tomar como plato único,  a mí me gusta servirlo con arroz blanco, la verdad, no recuerdo haber comido nunca un plato de frijoles sin arroz, para mí son la pareja perfecta ja,ja,ja... Les invito a probar este riquísimo y reconfortante guiso de alubias con carne, estoy segura de que no los defraudará. ¡Manos a la obra!!

Ingredientes 6-8 personas
600 gramos de alubia canela
1 zanahoria
3 litros de agua
Un trozo de puerro (8 cm aprox.)
1/2 rama de apio
1/2 cebolla morada
2 dientes de ajo
1/2 pimiento rojo (ají pimentón)
5 cucharadas de aceite de oliva
400 gramos de carne de vacuno picada o molida
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de pimentón (paprika)
Sal y pimienta
1 hoja de laurel
6 ramitas de cilantro (opcional)

Preparación:
Para disminuir el tiempo de cocción de las alubias recomiendo lavarlas muy bien y ponerlas a remojar en abundante agua durante toda la noche, al día siguiente desechamos el agua del remojo. Vertemos 3 de litros de agua en la olla en donde vamos a cocinar los frijoles, adicionamos una zanahoria pelada y cocinamos las alubias tapadas a fuego medio hasta que estén tiernas pero firmes. Mis frijoles tardaron 1 hora y 10 minutos en ablandar; pero los tiempos pueden variar, dependerá de la calidad de los granos y de la dureza del agua. Destapamos ocasionalmente la cazuela para desespumar o retirar las impurezas que veamos durante la cocción.


Mientras se cocinan las alubias, preparamos la carne. Excepto el cilantro, picamos finamente todas las verduras, calentamos 5 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y rehogamos los vegetales hasta que ablanden. Agregamos la carne y la sofreímos por unos 10 minutos. Condimentamos con el comino, el pimentón y salpimentamos al gusto; removemos bien y apagamos el fuego cuando la carne adquiera un color dorado.
Una vez que las alubias hayan ablandado, sacamos la zanahoria y la hacemos puré. Incorporamos la carne en las alubias, también agregamos el puré de zanahoria y la hoja de laurel. Cocinamos este guiso tapado a fuego medio por 1 una hora aprox., removemos ocasionalmente para evitar que los frijoles se peguen al fondo de la olla. Probamos las alubias y si es necesario rectificamos la sazón añadiendo más sal o pimienta. Sabremos que el guiso está listo cuando veamos que el caldo ha reducido a la mitad y adquiera una consistencia ligeramente cremosa. 

Al momento de servir, picamos finamente el cilantro y lo esparcimos sobre las alubias. 

A disfrutar!!!

Hasta pronto!!

lunes, 10 de noviembre de 2014

Cheesecake (tarta de queso) con Salsa de Frutos Rojos

El antojo de hoy es uno de mis postres preferidos, lo he preparado como más me gusta, con una generosa cantidad de salsa de frutos rojos. Las tartas de queso que tienen una ínfima capa de mermelada o salsa no me hacen mucha gracia, cuando las como, tengo la sensación de estar comiendo directamente del bote de queso crema. Para mi gusto una cheesecake deliciosa además de estar hecha en el horno, debe tener una buena dosis de salsa de frutas. 

También me gusta que la salsa no quede excesivamente dulce; por eso, no acostumbro a utilizar mermeladas, prefiero preparar mi propia salsa para que se noten un poco más los sabores ácidos de las frutas. En esta receta he usado una mezcla de frutos del bosque congelados; no obstante, se pueden adicionar frescos, el resultado es similar, incluso al momento de decorar es mejor utilizar fruta fresca, la tarta queda aún más vistosa y deliciosa. 

No es por presumir, pero la cheesecake quedó como para chuparse los dedos, está riquísima!!!!, no es empalagosa y te dan ganas de repetir. Aunque es mejor no abusar, todos sabemos que estos postres son una bomba calórica, disfrutemos con medida. ¡Manos a la obra!!
Ingredientes para 8 personas 
Base:
100 gramos de galletas María
50 gramos de mantequilla en pomada (blanda)

Relleno:
450 gramos de queso crema (queso de untar)
140 gramos de azúcar
1/2 vaina de vainilla o 1/2 cucharada de esencia de vainilla
2 huevos medianos
2 cucharadas de zumo de limón

Salsa:
150 gramos de frutos rojos congelados (para decorar)
100 gramos de frutos rojos congelados (salsa)
50 ml de zumo de naranaja (1/2 naranja)
50 ml de agua
50 gramos de azúcar 

Preparación:
Para elaborar la cheesecake vamos a necesitar un molde antiadherente con paredes de desmontables y papel de hornear o papel encerado para cubrir la base del mismo. Mi molde tiene 20 cm de diámetro, si quieren que la tarta de queso tenga más altura pueden usar uno de 18 cm. Antes de comenzar a hacer la receta, habremos sacado de la nevera con una hora de antelación los huevos, el queso crema y la mantequilla. 

Preparamos la base. Precalentamos el horno a 180 ºC. Forramos la base del molde con el papel de horno, pulverizamos las galletas María, nos aseguramos de que queden bien molidas. Mezclamos las galletas con la mantequilla y amasamos brevemente hasta obtener una masa compacta. Cubrimos con ésta todo el fondo forrado del molde, presionamos para que la masa se adhiera bien y se forme una base plana de galletas. Introducimos el molde en el horno y horneamos por 8 minutos, pasado ese tiempo, dejamos enfriar la base de galletas fuera del horno.

Preparamos el relleno. Precalentamos el horno a 180ºC. Añadimos en un tazón el queso crema, los 140 gramos de azúcar y la vainilla. Mezclamos estos ingredientes y los batimos suavemente hasta integrarlos, no hace falta batir a máxima velocidad, ni batir durante mucho tiempo. Si batimos en exceso, la cheesecake se puede llenar de aire y agrietarse durante el horneado. Añadimos los huevos y el zumo de limón, volvemos a batir suavemente. Echamos esta mezcla en el molde con la base de galletas, horneamos la tarta a 180ºC durante 20 minutos, luego bajamos la temperatura a 160ºC y horneamos por 40 minutos. La tarta debe adquirir un bonito color dorado, la consistencia al finalizar el horneado será un poco más firme que la de un flan. 
Cuando terminemos de hornear la tarta, la dejamos enfriar dentro del horno con la puerta cerrada o entreabierta, en ningún momento la podemos sacar caliente del horno. Este postre es muy sensible a los cambios bruscos de temperaturas. Una vez que se haya templado, la introducimos en la nevera para que continúe enfriándose,  yo la dejo un mínimo de 6 horas en refrigeración.

Preparamos la salsa; podemos hacerla una hora antes de servir la tarta. Colocamos en un colador los 150 gramos de frutos del bosque congelados que vamos a usar en la decoración, los enjuagamos con un poquito de agua para quitarles la escarcha del frío, los dejamos escurriendo en el colador hasta que se descongelen. Si no hacemos estos paso, la fruta congelada podría humedecer en exceso nuestra tarta.
Mientras tanto, en un cazo pequeño agregamos los 100 gramos de frutos rojos, el zumo de limón, el agua y los 50 gramos de azúcar; removemos estos ingredientes y los cocinamos hasta obtener una salsa ligeramente almibarada. Posteriormente, trituramos la salsa para deshacer completamente la fruta, esto le dará más cuerpo, si prefieren una textura más fina, la pueden colar después de triturarla, yo no la he filtrado. Finalmente, dejamos templar la salsa, regamos con ella la cheesecake y decoramos con los frutos rojos descongelados y escurridos. 

Servimos esta maravilla y a disfrutar!!!!

La pinta lo dice todo, buenísima!!!!
No lo pude evitar, me comí un trozo de tarta mientras hacía las fotos jejejeje........Hasta pronto!!!

jueves, 6 de noviembre de 2014

Ensalada de Espinacas con Granada, Queso Frito, Pistachos y Tomates Cherry

Ahora que por fin ha llegado el frío apetecen más los platos calentitos y de cuchara; pero en casa no dejamos de lado las ensaladas, las tomamos templadas y las enriquecemos con algunos productos de temporada. La granada es una fruto de otoño que me gusta muchísimo, tiene un delicioso gusto agridulce y un bonito color rojo que realza cualquier comida.

Esta ensalada tan colorida alegra cualquier día gris del otoño, además, esta llena de vitaminas, antioxidantes y minerales. Siempre he preferido comer las espinacas crudas, de esta manera conservan todos sus nutrientes. Lo que más me gusta de este plato es su sabor; estoy encantada con la mezcla de sabores y texturas. 

Quise darle un toque colombiano a la ensalada adicionándole unos cubitos de queso costeño frito, ese queso es mi debilidad, el que venden en España es bastante parecido al que se produce en mi país, se fríe sin deshacerse y no necesita ser rebozado previamente. Para los que nunca hayan probado este producto, les cuento que se trata de un queso salado, fresco, con una consistencia blanda pero firme. Se puede adquirir en las tiendas que comercializan productos latinos y ocasionalmente se puede encontrar en el LIDL.  ¡Manos a la obra!!!

Ingredientes para 4 personas:
150 gramos de espinacas baby
250 gramos de tomates cherry amarillos (19 unidades aprox.)
100 gramos de pistachos (90 unidades aprox.)
1 granada
150 gramos de queso costeño
Aceite para freír

Vinagreta:
1 cucharada de vinagre balsámico
2 ½ cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de miel
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Lavamos las espinacas y las ponemos a escurrir. Lavamos los tomates, los secamos y los partimos en mitades. Desgranamos la granada, le retiramos la cascara a los pistachos, cortamos el queso en cubitos y lo freímos justo antes de montar la ensalada. Es mejor que el queso llegue tibio a la mesa. Tengan un poco de cuidado cuando frían el queso, porque chisporrotea un poco. Mezclamos muy bien todos los ingredientes de la vinagreta y reservamos. Montamos la ensalada como mejor nos parezca, calentamos la vinagreta en el microondas por 30 segundos y servimos inmediatamente.

A disfrutar!!!

¡Hasta pronto!!!

lunes, 3 de noviembre de 2014

Bistec a la Criolla y Bistec a Caballo


Bistec a Caballo
El bistec con salsa criolla es uno de los platos favoritos de los hogares colombianos, se prepara con mucha frecuencia y suele estar muy presente en los menús de los restaurantes populares; esta receta es una forma rápida y descomplicada de cocinar una carne en salsa. 

Carne en bisté
A este plato también se le conoce con el nombre de carne en bisté, habitualmente se sirve acompañado con arroz blanco para aprovechar mejor su deliciosa salsa; aunque también le van muy bien las patatas, la yuca o los bollos de maíz. Un buen bistec debe quedar jugoso y suave, por eso recomiendo comprar un corte de carne magro y blando, yo he usado tapa de ternera. Tampoco debemos excedernos en la cocción de la carne, lo mejor es sellarla rápidamente, retirarla de la sartén mientras se prepara la salsa y volverla a echar al final para cocinarla suavemente por unos pocos minutos.

Bistec a la criolla
Si les apetece disfrutar con una comida sencilla y llena de sabor, no dejen de probar esta receta, estoy segura de que no los defraudará. Manos a la obra!!

Ingredientes para 2 personas:
2 o 3 filetes de carne de vacuno
Comino al gusto
Sal y pimienta
2 cucharadas de aceite de oliva
Media cebolla roja cortada en rodajas
2 tomates pera maduros cortados en rodajas
2 huevos (para el bistec a caballo)

Nota: en caso de hacer un bistec con más cantidad de carne o para más personas, es mejor freír o sellar la carne en varias tandas, así evitamos que los filetes suelten demasiados jugos y en vez de sellados queden cocidos. 

Preparación: 
Salpimentamos los filetes y los sazonamos con un poco de comino. En una sartén grande calentamos una cucharada de aceite, agregamos los bistec y los sellamos a fuego alto por ambos lados para dorarlos un poco. No hace falta que la carne quede muy hecha, más adelante se terminará de cocinar con la salsa. Hecho esto, retiramos los filetes y los reservamos en un plato. Adicionamos la otra cucharada de aceite en la misma sartén y sofreímos la cebolla hasta que esté transparente. Agregamos las rodajas de tomates, las mezclamos con la cebolla y las cocinamos por un par de minutos; sazonamos la salsa con un pizca de sal. Añadimos nuevamente los filetes junto con los jugos que hayan podido soltar en el plato, los cubrimos con la salsa criolla, tapamos y cocinamos la carne a fuego medio por 5 minutos. Ya tenemos nuestro bistec a la criolla listo para servir. 
Si queremos convertir este plato en un bistec a caballo, simplemente debemos freír un huevo por cada comensal y colocarlo sobre la carne. Servimos enseguida.



A disfrutar!!!
¡Hasta pronto!!