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viernes, 5 de febrero de 2016

Lentejas con Verduras

Hoy comparto una sencilla receta de lentejas guisadas con verduras. Sé que es un plato de cuchara muy conocido que casi todo el mundo sabe hacer, y seguramente mi versión no aporte nada nuevo para la mayoría de ustedes. Aunque para mí, esta receta ha sido un agradable redescubrimiento. 

Hasta hace poco tiempo preparaba un sofrito de verduras cada vez que iba a guisar lentejas, me parecía que esa era la mejor manera de conseguir un plato gustoso. Un buen día no tuve ni tiempo ni ganas de hacer el sofrito y cociné las verduras crudas directamente con las lentejas. En ese momento pensé que no iban a quedar tan buenas como siempre y que se iba a notar mi pereza en su sabor; pero al probarlas supe que eran las lentejas guisadas más deliciosas que había hecho jamás. En casa gustaron muchísimo y desde ese día me ahorro el paso de hacer un sofrito para las lentejas, realmente no merece la pena. 


En la receta he usado lentejas tipo Lanzarote, son pequeñitas como las pardinas y tienen una bonita tonalidad que va desde el verde claro hasta el dorado. Esta variedad me gusta mucho porque se cocina en menos tiempo que las de mayor tamaño y al final de la cocción se ven enteras y suaves. También son ideales para preparar ensaladas, se las recomiendo! Recuerden que me pueden encontrar en facebook.

Ingredientes para 4 personas:
250 gramos de lentejas tipo Lanzarote
1  ½ litros de agua
1 cebolla blanca finamente picada
1 zanahoria mediana rallada
1/2 pimiento rojo morrón o ají pimentón rojo rallado sin piel
1/2 rama de apio picada finamente
2 dientes de ajo majados
1 tomate pera rallado sin piel
4 cucharadas de aceite de oliva
1/2 cucharadita de orégano
1/2 cucharadita de tomillo
1/2 cucharadita de comino
1 hoja de laurel
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Lavamos muy bien las lentejas en un escurridor. Vertemos un litro y medio de agua en una olla con fondo y paredes gruesas, añadimos las lentejas y las ponemos a cocer a fuego alto. Cuando el agua comience a hervir, retiramos la espuma o las impurezas que salen a flote por la cocción. 

Al terminar de desespumar, echamos en la olla todas la verduras de la lista junto con las 4 cucharadas de aceite de oliva. También adicionamos todas las hierbas y especias, tapamos y dejamos cocinar a fuego medio- bajo por 45 minutos.

Removemos ocasionalmente para evitar que las lentejas se peguen al fondo de la olla. Después de 30 minutos de cocción las lentejas deben estar suaves pero firmes, en ese momento sazonamos con sal y pimienta al gusto, yo adicioné media cucharada de sal. Volvemos a tapar y continuamos la cocción hasta que las lentejas estén blandas y el guiso se vea cremoso. Al finalizar la cocción probamos las lentejas y si es necesario rectificamos la sazón con sal y pimienta. 

A disfrutar!
Hasta pronto!!

jueves, 28 de enero de 2016

Salchipapa

Sigo publicando recetas inspiradas en la comida rápida callejera, esta vez le ha llegado el turno a la amada y odiada salchipapa. En mi viaje a Colombia no resistí la tentación de degustar una apetitosa salchipapa en un puesto callejero, mi sobrina se pidió una muy exagerada, y simplemente no pude resistirme a esa generosa mezcla de patatas fritas con salchichas rancheras, pechuga a la parrilla, butifarra asada, lechuga picada y queso rallado. Todo aquello iba aderezado con unas salsas deliciosas que no soy capaz de reproducir aquí, debo reconocer que estaba buenísima.

Es cierto que la salchipapa es una bomba calórica,  es una comida que muy rara vez preparo en casa; pero tenía el antojo de preparar mi versión casera para aprovechar unas salchichas ahumadas de carne de res con cerdo que traje Colombia. Así que no me quedé con las ganas y me di el capricho. 

Está claro que mi versión de la salchipapa es menos gustosa y grasosa que la del puesto callejero, no quería cargar tanto la receta con demasiados ingredientes, preferí apostar por la calidad de los mismos. Usé patatas agrias (las mejores para freír), adicioné unas buenas salchichas, lechuga fresca, tomates y queso parmesano recién rallado. No prepararé ninguna salsa especial para aderezar el plato, opté por agregar mostaza, ketchup o mayonesa al gusto. El resultado me ha encantado, disfruté sin remordimientos de conciencia porque serví la salchipapa como plato único y el postre fue una corta caminata.

Sin más historias vamos con la receta, recuerden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!

Ingredientes para 2 personas:
2 patatas agrias grandes (600 gramos) 
Aceite de girasol
Pizca de sal
5 salchichas ahumadas de mezcla vacuno y cerdo (200 gramos)
8 hojas de lechuga batavia
12 tomates cherry
2 cucharadas de queso parmesano o queso costeño recién rallado
Salsas al gusto (mostaza, kepchut o mayonesa)

Preparación:
Pelamos las patatas y las cortamos en bastones de un grosor mediano. Lavamos las papas en abundante agua fría para eliminar el exceso de almidón. Yo las he dejado 5 minutos en un tazón con agua antes de freírlas. Ponemos a calentar abundante aceite para freír, no lo vamos a dejar humear, escurrimos las patatas y las freímos a fuego alto hasta que estén doradas y crujientes. Removemos ocasionalmente para que se frían uniformemente. Cuando las patatas alcancen el punto de cocción deseado, las sacamos del aceite y les retiramos el exceso de grasa con papel absorbente. Sazonamos con una pizca de sal.


Cortamos las salchichas en rodajas gruesas y sesgadas, las ponemos a freír, no hay que dejarlas muy tostadas, es mejor que queden jugosas. También las dejamos sobre papel absorbente para quitar el exceso de grasa. Lavamos las hojas de lechuga, los tomates cherry y los secamos bien. Cortamos las hojas de lechuga en juliana, yo he dejado el borde rizado de la hoja sin cortar para usarla como decoración en la presentación del plato. Finalmente montamos nuestra salchipapa. Hacemos una cama de lechuga en un plato llano, sobre esta colocamos las patatas, las salchichas y los tomates. Esparcimos queso rallado y aderezamos con las salsas de nuestra preferencia. A comer!!!


Hasta pronto!!!

lunes, 25 de enero de 2016

Bistec Encebollado

En casa nos encantan los filetes encebollados, creo que los comemos por lo menos un par de veces al mes. Cada vez que los preparo trato de variar la sazón de la carne para que tenga un gusto diferente; aunque definitivamente mis preferidos son los bistecs sazonados con una pizca de comino y orégano, quedan buenísimos!!

El bistec encebollado es un plato sencillo que se hace con pocos ingredientes y no requiere una preparación muy elaborada. Básicamente la receta consiste en sofreír lentamente unas rodajas de cebolla hasta dorarlas, sellar unos filetes de carne y terminar uniendo estos ingredientes para que liguen sus sabores. El resultado es una delicia!

Qué rico el bistec con unas patatas al horno umm...  Recuerden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!

Ingredientes para 2 personas:
2½ cucharadas de aceite de oliva
Sal al gusto
2 filetes grandes de carne de res (vacuno) magra y blanda
Comino
Orégano
Pimienta
Una cebolla blanca grande cortada en rodajas medianas
Agua

Preparación:
Extendemos los filetes sobre un plato llano, los adobamos con sal y pimienta al gusto y una pizca generosa de comino y orégano. Adicionamos una cucharada de aceite y embadurnamos muy bien la carne. Dejamos reposar los bistec durante 1 hora en refrigeración. Sacamos la carne de la nevera 10 minutos antes de cocinarla para que pierda frío. 

En una sartén grande calentamos una cucharada y media de aceite de oliva, echamos las rodajas de cebolla y las sazonamos con una pizca de sal. Removemos y sofreímos a a fuego medio hasta que las rodajas estén doradas y suaves. 

Retiramos los aros de cebolla y reservamos. Subimos el fuego y sellamos o doramos rápidamente los filetes por ambos lados en la misma sartén. Cubrimos la carne con las rodajas de cebolla, bajamos el fuego al mínimo y añadimos seis cucharadas de agua. Removemos, tapamos y cocinamos el bistec por cinco minutos. El agua ayudará a integrar todos los sabores y nos quedará una salsita muy rica. Servimos enseguida.

A disfrutar!!
Hasta pronto!!

lunes, 11 de enero de 2016

Perritos Calientes

Perros calientes caseros. Soy muy fan de la comida rápida hecha en casa, considero que cuando elaboramos esos platillos en nuestras cocinas, además de controlar la calidad de los ingredientes que comemos, podemos conseguir resultados realmente deliciosos. 

Para hacer unos perritos bien ricos, debemos elegir salchichas de buena calidad, finalmente ellas son las que más sabor aportan en el hot dog. Yo prefiero las salchichas ahumadas de picado grueso con mezcla de carne cerdo y res (vacuno); tienen un sabor increíble!


En esta preparación he usado salchichas rancheras, aproveché mi viaje a Colombia para traerme varios paquetes. También he adicionado queso costeño rallado, buenorealmente estos hot dogs son mi versión de los perros calientes que venden en las calles de Santa Marta.


Si les apetece preparar los perritos de esta manera, adapten la receta a sus preferencias y adicionen las salchichas que más les gusten, el resultado no los defraudará. Recuerden que me pueden encontrar en facebook.   

Ingredientes para 2 personas:
1 cucharada de cebolla morada finamente picada
1 cucharada de pimiento italiano o ají pimentón verde finamente picado
3 cucharaditas de mayonesa
4 salchichas rancheras
2 panes para perros calientes grandes
2 cucharadas colmadas de queso costeño u otro tipo de queso fresco rallado
Mostaza al gusto
Ketchup o salsa de tomate al gusto

Preparación: 
En un cuenco pequeño mezclamos la mayonesa con la cebolla y el pimiento, reservamos. Doramos las salchichas en una plancha de asar, si lo prefieren, también las pueden cocer en un poco de agua.

Hacemos un corte alargado y profundo en medio de los panes, pero sin llegar a separarlos en su totalidad. Rellenamos los panes con la mezcla de mayonesa, cebolla y pimiento. Colocamos dos salchichas dentro de cada pan, cubrimos las salchichas con el queso rallado y terminamos con un poco de mostaza y ketchup al gusto. 


Servimos inmediatamente!

A disfrutar!!
Hasta pronto!!!

jueves, 7 de enero de 2016

Cayeye o Mote de Guineo Verde con Queso

El cayeye es un sabroso puré de bananos o guineos verdes que, en su versión más sencilla, se prepara con queso costeño y mantequilla. También se puede enriquecer con ingredientes como la leche, el suero costeño o con un sofrito de tomate y cebollaEste plato es un desayuno muy habitual y apetecido en los hogares de muchísimos magdalenenses, especialmente para los que viven en la ciudad de Santa Marta y en otros municipios productores de bananos de la región .

A mí me gusta que el mote de guineo quede cremoso y suave, mientras estoy haciendo el puré le voy adicionando un poco del agua caliente de la cocción de los bananos, así consigo una consistencia más jugosa y ligera. Es una verdadera gozada ver como se funde el queso costeño y se derrite la mantequilla uummm...

Como los bananos verdes se oxidan fácilmente, les recomiendo que los pelen en el momento justo de ponerlos a cocer. Además, yo suelo agregar una cucharada de vinagre al agua de la cocción para evitar que se pongan oscuros. Los guineos también se pueden cocinar con la cáscara para disminuir la oxidación, en este caso hay que lavarlos muy bien, hacerles un corte alargado en la cáscara y dejarlos cocinar por más tiempo.


Queso costeño colombiano
Este rico cayeye lo hice cuando estuve en la casa de mis padres en Colombia; pero si me antojo de mote en España, reemplazo los bananos por plátanos de Canarias verdes y uso el queso costeño que venden en las tiendas latinas. El resultado es muy similar y delicioso! Recuerden que me pueden encontrar en facebook.

Ingredientes para 2 personas:
Agua
1/2 cucharada de sal
3 bananos verdes 
1 cucharada de vinagre 
Queso costeño al gusto
2 cucharadas de mantequilla

Preparación:
En una olla mediana ponemos a calentar abundante agua con media cucharada de sal. Entretanto, lavamos los bananos y los pelamos. Si nunca han pelado unos guineos verdes, comiencen por retirarles puntas y hagan un corte a lo largo de la cáscara, el corte debe ser profundo, pero no debe llegar a la pulpa porque partiría el banano. Con la ayuda del cuchillo van levantado la corteza y con los dedos terminan de separarla de la pulpa. Echamos los guineos en el agua hirviendo, adicionamos una cucharada de vinagre y tapamos la olla. Dejamos cocinar los bananos hasta que estén blandos. 

Rallamos un trozo de queso costeño, reconozco que me gusta el cayeye con mucho queso jeje... Una vez que los guineos estén suaves, los sacamos de la olla y los vamos aplastando con un tenedor. Agregamos queso al gusto y unas cuantas cucharadas del agua de la cocción, machacamos bien los guineos y nos aseguramos de que el cayeye se sienta suave y ligero. Adicionamos la mantequilla y un poco más de queso sobre el puré. Servimos inmediatamente. El puré se debe comer enseguida, si lo dejamos mucho tiempo, se torna pesado y compacto.

A disfrutar!!
Quizá a algunos de ustedes les resulte extraño ver preparaciones con plátanos o bananos verdes, seguramente desconocen que estas frutas sin madurar se pueden cocer y freír como si fueran patatas. En esta fase no son dulces y blandas, tienen un sabor neutro y una consistencia dura. Les invito a echarle un vistazo a la receta de los patacones de plátanos de Canarias, están riquísimos!

viernes, 4 de diciembre de 2015

Jugo de Moras

Ahora que estoy en mi tierra no paro de prepararme batidos y jugos de frutas tropicales bien fríos, en Santa Marta hace muchísimo calor y estas bebidas son una deliciosa manera de refrescarme e hidratarme. Hacía bastante tiempo que no me tomaba un jugo de mora tan rico como el que publico hoy. Lo hice con la mora de Castilla, también conocida como mora andina, que es una variedad autóctona de las regiones tropicales montañosas de Sudamérica y Centroamérica.

La mora de Castilla tiene un agradable aroma y un intenso sabor agridulce, aunque yo diría que es más ácido que dulce, es una fruta idónea para ser aprovechada en jugos o zumos, salsas, helados y mermeladas. Estas moras se pueden comer enteras y sin procesar, pero quizá a muchos paladares les puedan resultar muy ácidas.

Hay algunas  variedades de moras más suaves o dulces que son estupendas para ser consumidas directamente o sin procesar; pero les garantizo que la mora andina es insuperable en la preparación de batidos, zumos y sorbetes.  

Seguramente después de esta entrada siga publicando algunas recetas más desde Colombia; no obstante, volveré al blog con la constancia habitual a partir del mes de enero cuando regrese a España. No me digan que ese bonito color rojo vino no les invita tomarse un zumo de mora repleto de antioxidantes, pues manos a la obra!!! Recuerden que me pueden encontrar en  facebook.

Ingredientes para 2 personas:
1 taza de moras de Castilla 
1 taza o 250ml de agua fría
4 cucharadas de azúcar
10 cubitos de hielo

Preparación:
Limpiamos las moras, les quitamos las hojitas o ramitas que puedan tener y las lavamos bien. Echamos las moras en la licuadora junto con el azúcar y vertemos una taza de agua. Licuamos a máxima potencia hasta que la fruta se vea bien triturada, colamos el jugo y desechamos las semillas. Vertemos el jugo en la licuadora e incorporamos los cubitos de hielo. Volvemos a licuar a máxima potencia y servimos enseguida.

Ahora sólo nos queda disfrutar!!

Moras de Castilla en  una plaza de mercado en Bogotá
Hasta pronto!!!

martes, 29 de septiembre de 2015

Lomo de Cerdo a la Naranja

Cada vez que comienzo a preparar el lomo de cerdo a la naranja tengo la certeza de que la comida va a ser un éxito. La experiencia me dice que es fácil triunfar cuando se dora a conciencia una buena pieza de lomo de cerdo, se sofríen unas verduras que recogen el rico sabor que ha dejado la carne en el fondo de la olla, y se termina cocinando todo a fuego lento en agua y zumo de naranja.  Se los aseguro, el resultado es una delicia!! 

No sólo la forma de cocinar la carne influye en el éxito de la receta, los condimentos e ingredientes que elijamos, sin duda, marcarán la diferencia. Como quería que la salsa tuviera un gusto a naranja más pronunciado, además del zumo, adicioné la ralladura de la cáscara. También agregué azúcar moreno para corregir la acidez de la salsa y darle un agradable toque dulzón a la misma. Ojalá se animen a probarla, es una de las salsas más ricas que he preparado hasta el momento.

El lomo de cerdo a la naranja quedó tan gustoso y fragante que me parece una excelente opción para la cena de Navidad. En esta oportunidad lo he acompañado de un delicioso y sencillo arroz con lentejas; pero en la cena de Nochebuena quedaría muy bien con un puré de patatas y alguna ensalada templada de brotes tiernos u hojas verdes.  

Con esta entrada me despido de ustedes por unos meses, tengo que viajar a Colombia a atender unos asuntos personales que me tendrán bastante ocupada. Espero que cuando se solucione todo, pueda tener ocasión de preparar algunos platos tradicionales de mi país para publicarlos a mi vuelta en el blog. Cuídense mucho y recuerden que me pueden encontrar en  facebook

Ingredientes para 6 personas:
Un trozo de lomo de cerdo (1. 200 gramos)
Sal y pimienta
3 cucharadas de aceite de oliva
1 puerro cortado en trozos medianos
2 dientes de ajo cortados en láminas
1 cebolla blanca dulce cortada en cuadritos
1/2 pimiento morrón rojo (ají pimentón) cortado en cuadritos
1 cucharadita de harina de trigo o de fécula de maíz (Maizena)
200 ml de vino blanco
1 litro de agua
350 ml de zumo de naranja recién exprimido
1 cucharadita de tomillo
Pizca generosa de nuez moscada recién rallada
Ralladura de una naranja grande (sin la parte blanca)
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharada colmada de azúcar moreno

Preparación:
Salpimentamos el lomo de cerdo. En una olla de fondo grueso, calentamos el aceite de oliva  y doramos la carne a fuego alto. Le vamos dando la vuelta a el lomo para que se dore por todos lados. Cuando la carne esté bien sellada, adicionamos las verduras y rehogamos hasta que los vegetales estén blandos. Agregamos una cucharadita de harina de trigo y removemos bien. Vertemos el vino blanco y seguimos rehogando hasta que se evapore el vino. 


Seguidamente, echamos el agua y el zumo de naranja en la olla. Agregamos la ralladura de naranja junto con el tomillo, la nuez moscada, el azúcar moreno y la salsa de soja. En este punto también añadimos una cucharadita de sal. Subimos el fuego para llevar rápidamente a ebullición, cuando el agua esté hirviendo, bajamos el fuego y tapamos la olla. Dejamos cocinar el lomo a fuego medio hasta que la carne esté tierna y la salsa haya reducido y adquiera una consistencia ligeramente cremosa. Cada 20 minutos destapamos la olla y le demos la vuelta a la carne para que se cocine uniformemente. Al final de la cocción, probamos la salsa y rectificamos la sazón caso de ser necesario con sal o azúcar. Yo no añadí más nada en la receta. 


Cuando la salsa alcance la consistencia deseada, sacamos el lomo de la olla y lo dejamos enfriar o reposar unos 20 minutos antes de cortarlo; así evitamos que las rodajas se deshagan o deshilachen. Entretanto, colamos la salsa, presionamos bien las verduras para que se deshagan en el colador. Cortamos el lomo en medallones y lo servimos con la salsa. 

A disfrutar!!!
Hasta pronto!!

jueves, 24 de septiembre de 2015

Ensalada de Arroz con Albahaca, Atún y Tomates Cherry

Ensalada de arroz con albahaca, atún y tomates cherry. Comienza el otoño y las comidas veraniegas se resisten a irse de mi mesa. En estas fechas todavía se pueden encontrar tomates bien sabrosos y mi planta de albahaca aún tiene mucho que ofrecer. Mientras haga calorcito, seguiré preparando platos templados con vegetales frescos de temporada.
                                                                                  
Cuando empecé a preparar la ensalada de arroz, iba a aderezarla con un poco de pesto casero; pero en el ultimo momento me di cuenta de que no tenía piñones ni queso parmesano y decidí hacer un aderezo de albahaca más sencilloAunque no lo parezca, me parece que la ensalada salió ganando con el cambio, no les voy a negar que el pesto es una salsa deliciosa que combina de maravilla con un gran número de platos. Sin embargo, la salsa de albahaca con ajo y aceite de oliva virgen extra resultó ser un aderezo muy aromático con un sabor a albahaca más pronunciado que contrasta muy bien con el atún. 

Yo estoy encantada con el cambio, el arroz blanco aderezado con la salsa de albahaca con ajo y aceite de oliva quedó delicioso. Como pueden ver en las fotos, no quise mezclar el arroz con el atún para que tras cada bocado apreciemos el agradable gusto de la albahaca. Si les apetece probar este plato, les recomiendo que lo sirvan tal cual lo ven en la imágenes. 

Esta ensalada se toma templada, no hay que refrigerar el arroz ni la salsa de albahaca antes de servirla. Es mejor preparar la salsa justo antes de comer y si les sobra un poco, pueden conservarla en refrigeración por un par de días. Al día siguiente estará buenísima sobre unas tostadas calientes. Para que la salsa quede bien verde, es importante secar muy bien las hojas de albahaca y evitar triturarlas en exceso. Recuerden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes para 4 personas
Para cocinar el arroz:
250 gramos de arroz de grano largo
375 ml de agua
Pizca de sal
Una cucharada de aceite de oliva virgen extra

Ensalada:
Arroz de grano largo cocido
2o gramos de hojas de albahaca 
75 ml de aceite de oliva virgen extra
1 diente de ajo agrande
300 gramos de tomates cherry variados (tipo pera, amarillos y anaranjados)
2 latas de atún en aceite de oliva (200 gramos sin escurrir)

Preparación:
Lavamos y escurrimos el arroz para quitarle el exceso de almidón. Echamos el arroz escurrido en una cacerola de fondo grueso, vertemos los 375 ml de agua y añadimos una cucharada de aceite de oliva. Sazonamos con una pizca de sal, no echen demasiada porque la salsa de albahaca tiene sal. Removemos y cocemos el arroz a fuego medio sin tapar hasta que se evapore toda el agua. Cuando se haya evaporado todo el líquido, bajamos el fuego al mínimo y tapamos. Cocinamos el arroz por 15 minutos, en mitad de la cocción lo destapamos y lo revolvemos o volteamos para que se cueza uniformemente, volvemos a tapar. Al finalizar el tiempo de cocción tendremos un arroz suelto y firme. Destapamos el arroz y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente. 

Cuando el arroz esté templado, preparamos la salsa de albahaca. Lavamos y escurrimos las hojas de albahaca y las secamos muy bien con papel absorbente. Vertemos en el vaso de la batidora los 75 ml de aceite de oliva, añadimos el diente de ajo y trituramos bien. Adicionamos las hojas de albahaca y trituramos brevemente hasta que obtener una salsa fluida. Sazonamos con una pizca de sal y removemos.

Enseguida, lavamos los tomates cherry y cortamos en mitades los más grandes. Escurrimos el atún y desechamos el aceite de las latas. Echamos el arroz en una ensaladera y lo aderezamos con tres o cuatro cucharadas de salsa de albahaca. Mezclamos los tomates con el arroz, esparcimos unos cuantos por encima y colocamos el atún en el centro de la ensalada. Servimos inmediatamente.  A disfrutar!

Hasta pronto!!!