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miércoles, 29 de julio de 2015

Ensalada Alemana de Patatas y Salchichas

En instagram había visto varias fotos de la ensalada alemana de patatas con salchichas y tenía muchas ganas de probarla en casa, se veía muy apetecible. Me puse a buscar recetas e información sobre la kartoffelsalat (ensalada de patatas) en internet y encontré varias versiones: unas estaban aderezadas con mayonesa, otras con nata o con una mezcla de ambas. Hay opciones sencillas que se hacen con pocos ingredientes y no llevan ninguna carne y otras más completas que incluyen salchichas, jamón o huevos cocidos. La mayoría de recetas que miré coincidían en la adición de algún encurtido, cebolleta fresca y alguna verdura o fruta crujiente (manzana o apio). Por lo demás, cada cocinero decide si agrega o no algún tipo de carne.

Después de mirar tantas versiones, yo sólo estaba segura de que la mía debía incluir salchichas ahumadas alemanas, dos tipos de encurtidos, apio, manzana y cebolla roja. Reconozco que esta última no es habitual en la receta tradicional, pero me gusta muchísimo y no quería dejarla por fuera de mi versión de la ensalada alemana de patatas


Teniendo claro los ingredientes de la ensalada, no estaba muy segura de cómo debía aderezarla, me acordé de que tengo una amiga que vive en Alemania desde hace muchos años y le escribí para preguntarle si quedaba mejor con nata o con mayonesa. Ella me dijo que le gusta más con nata, pero que allá venden una salsa suave a base de mayonesa lista para aderezar la kartoffelsalat. También le pregunté lo mismo a una prima que está casada con un alemán y enseguida me pasó la receta del aderezo que preparaba su suegra. Mi prima me contó que su esposo mezcla a partes iguales la mayonesa y la nata con un poquito de mostaza. Asimismo, me dijo que cuando sirven la ensalada como guarnición de algún asado, no le echan ningún tipo de carne fría; no obstante, cuando la preparan como plato único, le incorporan salchichas u otros tipos de carne.

Tengo que reconocer que el aderezo de la ensalada no es muy ligero que digamos jejeje... Aunque les aseguro que merece la pena darnos el capricho, es realmente delicioso y adictivo!!!! Si les apetece probar la receta, siempre pueden usar mayonesa y nata ligera para disminuir el aporte calórico del plato. Los invito a seguirme en facebookManos a la obra!!!

Ingredientes para 4 personas:
900 gramos de patatas
5 salchichas ahumadas (de cerdo o de mezcla de vacuno y cerdo)
1 rama de apio finamente picada
1/2 cebolla morada finamente picada
12 pepinillos agridulces pequeños cortados en daditos
1 cucharada colmada de alcaparras
4 cucharadas colmadas de mayonesa 
4 cucharadas colmadas de nata o crema de leche ligera
1 cucharada rasa de mostaza
1 manzana ambrosía lavada 
Sal y pimienta al gusto
Cebollino fresco para decorar (opcional)

Preparación:

Lavamos las patatas y las ponemos a cocer enteras con su piel en abundante agua hasta que estén suaves pero firmes. Sacamos las patatas  del agua de la cocción y las dejamos enfriar muy bien antes de quitarles la piel y cortarlas en cubitos. 


Entretanto, asamos las salchichas en una plancha sin aceite, las cortamos en rodajas y reservamos. Preparamos el aderezo mezclando la mayonesa con la nata y la mostaza, salpimentamos al gusto, yo adicioné media cucharadita de sal. Reservamos el aderezo en refrigeración hasta el momento de montar la ensalada. Echamos en una ensaladera grande las patatas cortadas en cubitos, agregamos las verduras picadas, los encurtidos y las salchichas asadas. Cortamos la manzana en daditos y la incorporamos en la ensalada junto con el aderezo. Mezclamos bien y servimos inmediatamente. 
A disfrutar!!
Hasta pronto!!!

miércoles, 22 de julio de 2015

Pan de Banano con Nueces

El antojo de hoy tiene un sabor que me trae gratos y golosos recuerdos de Santa Marta, desde mi adolescencia disfruté con mucha avidez de los maravillosos panes de banano que vendía una amiga repostera de mi mamá; esos panes eran sin lugar a dudas uno de mis bizcochos favoritos. Desde que vivo en España he estado experimentando con varias recetas en un intento por recrear el sabor de mis recuerdos. Por fin, después de cuatro ensayos he conseguido hacer un pan de banano que ha colmado con creces mis expectativas.

Algunas veces hago los bizcochos con aceite de oliva suave para que sean más sanos, en uno de los ensayos de la receta del pan de banano cambié la mantequilla por el aceite y no estuvo mal, aunque la verdad pierde mucho en suavidad y sabor. Hay bizcochos con aceite de oliva que quedan muy deliciosos y esponjosos, pero para mi gusto este no ha sido el caso. También he probado esta receta con plátanos de Canarias y sale buenísima, si lo prefieren, pueden reemplazar los bananos por plátanos.

La receta del pan de banano es de origen americano, aunque su preparación se ha popularizado en muchos lugares del mundo, sobre todo en las zonas en donde se cultivan plátanos y bananos. El pan se hace con los bananos que están muy maduros y dulces, con esos que casi nadie quiere comerse, en esta receta se aprovechan de maravilla, pues hacen que el bizcocho tenga una textura densa, húmeda y jugosa.

El corte de las rebanadas del pan de banano no le hace justicia para lo rico que salió, como había prisa por comérnoslo, lo corté cuando aún estaba tibio con el primer cuchillo que vi, uno de sierra; por eso, las rebanadas se ven algo desmoronadas. Bueno, por lo menos pude hacerle las fotos antes de que se acabara, casi no quedan ni las migas. 

He preparado el pan de banano con un 50% de azúcar moreno, me gusta mucho el sabor y el color tostado oscuro que ésta le aporta al pan; sin embargo, pueden usar un 100% de azúcar blanco. La elaboración de esta receta no reviste ninguna complicación y el resultado final es una delicia. Los invito a seguirme en facebookManos a la obra!!!

Ingredientes:
150 gramos de mantequilla
230 gramos de azúcar (mitad blanca, mitad morena)
200 gramos de puré de banano (2 bananos medianos aprox.)
2 huevos L 
1 cucharadita de esencia de vainilla 
250 gramos de harina de trigo 
7 gramos de polvo de hornear royal (levadura química) 
Una pizca de sal 
100 ml de leche 
50 gramos de nueces picadas y ligeramente enharinadas 

Preparación:
Antes de comenzar a hacer la receta habremos sacado de la nevera con una hora antelación los huevos, la leche y la mantequilla.
 Engrasamos y enharinamos un molde de pan grande. Precalentamos el horno a 180ºC. En un tazón grande batimos la mantequilla y el azúcar hasta que estén cremosas. Agregamos los huevos, la esencia de vainilla, el puré de banano y batimos hasta integrar muy bien.  Tamizamos la harina con el polvo de hornear y la pizca de sal. Incorporamos la leche y la harina tamizada a la mezcla del banano, batimos nuevamente. 

Seguidamente, añadimos las nueces ligeramente enharinadas y removemos suavemente con una espátula para integrarlas en la mezcla. Finalmente, volcamos la masa en el molde, nos aseguramos de distribuirla muy bien y con el dorso de una cuchara alisamos la superficie de la masa. Horneamos por 60 minutos aprox. a 180ºC.

Retiramos el pan del horno y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarlo. Una vez frío se puede conservar en la nevera, de hecho a mí me gusta más de un día para otro, su sabor se intensifica y mejora con el paso del tiempo.

A disfrutar!!
Hasta pronto!!!

lunes, 20 de julio de 2015

Plátano Pícaro o en Tentación

El plátano pícaro o melao es una preparación muy popular en Colombia y varios países de América Latina; aunque se podría tomar como un postre, en mi país acostumbramos a servirlo como acompañamiento del plato principal. El plátano en tentación combina muy bien con las carnes asadas o en salsas, también se sirve como guarnición de un arroz con cerdo o pescado. A mí particularmente este tipo de mezclas dulces y saladas en un mismo plato me encantan, quizá sean gustos aprendidos, pero les garantizo que son deliciosos.

La receta del plátano pícaro es muy sencilla y fácil de hacer, solamente debemos asegurarnos de usar un plátano maduro, no nos vale uno pinto (el que está a medio camino entre verde y maduro), hay que elegir uno con la cáscara amarilla y manchas negras que sea blando al tacto. 


Antes de pasar a la preparación debo aclarar que aquí en España a este tipo de plátano se le conoce con el nombre de plátano macho, no hay que confundirlo con el plátano de Canarias, si hiciéramos la receta con este último, no obtendríamos el mismo resultado. No olviden que me pueden encontrar en facebook. Manos a la obra!!!

Ingredientes:
1 plátano macho maduro
1 cucharada de mantequilla
150 ml de agua
2 cucharadas generosas de azúcar moreno
1 rama de canela
3 clavos de olor

Preparación:
Pelamos el plátano. Primero retiramos las puntas o extremos, hacemos un corte a lo largo de la cáscara, con el cuchillo la vamos levantado y con los dedos terminamos de separarla de la pulpa, extraemos la pieza entera de plátano y la troceamos en 5 partes.

En una cazuela mediana derretimos la mantequilla sin dejarla quemar, doramos los trozos de plátano a fuego medio y los movemos con una cucharada de madera para evitar que se deshagan. Agregamos el agua junto con el azúcar moreno, la canela y los clavos de olor. Cocinamos los plátanos fuego medio hasta que la salsa adquiera una consistencia caramelizada o melada, en mitad de la cocción volteamos los plátanos para que se cocinen por ambos lados. Cuando la salsa alcance el punto deseado, giramos suavemente los plátanos y dejamos que se impregnen bien con el melado. Apagamos el fuego y servimos. 

A disfrutar!!!
Hasta pronto!!!

jueves, 16 de julio de 2015

Arroz con Pollo Colombiano

El arroz con pollo es un plato que forma parte de la gastronomía tradicional de España y de muchos países de Latinoamérica. Aunque en líneas generales la manera de prepararlo es similar, hay algunas particularidades o diferencias en las recetas de cada país que lo convierten en un plato típico de esa nación. 

El arroz con pollo al estilo colombiano se puede hacer con el pollo troceado o con la pechuga cocida y desmenuzada, esta última opción es la que goza de más aceptación, creo que es por la comodidad de no encontrar huesos en el arroz; en muchas casas lo preparan así cuando tienen un gran número de invitados a comer y quieren ofrecer una comida deliciosa, económica y rendidora.


Hay una costumbre muy arraigada en Colombia de preparar o servir el arroz con pollo con salsa de tomate (ketchup),  no tengo muy claro de dónde salió esta práctica; pero sospecho que tiene que ver con el anuncio publicitario de una conocida marca de salsas. Recuerdo que cuando era niña tan pronto como mi mamá servía el arroz con pollo, mi primer impulso era el de coger el bote de ketchup para echar una buena cantidad  de salsa sobre el arroz. Mi mamá me decía que lo probara primero sin ketchup y que si no me gustaba el sabor, entonces sí le podía echar un poco. De esa manera aprendí a comer arroz con pollo sin salsa de tomate, me di cuenta de que ese aderezo solamente enmascaraba el verdadero y delicioso sabor del arroz. 


Como no crecí con la costumbre de aderezar el arroz con pollo con salsa de tomate, no incluí ese ingrediente en la receta, para darle color y sabor al arroz prefiero usar achiote en pasta. No olviden que me pueden encontrar en facebookManos a la obra!!

Ingredientes para 6-8 personas

Caldo:
1 pechuga de pollo sin piel (600 gramos aprox.)
1 cucharada de aceite de oliva
1,5 litros de agua
3 dientes de ajo
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de orégano
1 hoja de laurel
1/2 cucharada de sal

Arroz:
5 cucharadas de aceite de oliva
1/2 pimiento morrón (ají pimentón) rojo rallado sin piel
1 cebolla blanca grande finamente picada
1/2 rama de apio finamente picado
1 zanahoria grande cortada en cubitos
1 cucharadita colmada de sal
100 gramos de arvejas (guisantes) congeladas o frescos
100 gramos de judías verdes (habichuelas) congeladas o frescas cortadas en trocitos
1 pechuga de pollo cocida 
(la misma que usamos para hacer el caldo)
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de pimentón (paprika)
1 cucharada colmada de achiote en pasta
2 tazas o 460 gramos de arroz de grano largo
3 tazas o 830 ml de caldo de pollo casero (el que preparamos previamente)



Preparación:
Antes que nada preparamos el caldo de pollo. En una olla mediana calentamos una cucharada de aceite de oliva y doramos por ambos lados la pechuga de pollo. Vertemos un litro y medio de agua, adicionamos la media cucharada de sal junto con las hierbas aromáticas (tomillo, orégano y laurel) y los tres dientes de ajo. Dejamos cocinar el caldo destapado por 50 minutos a fuego medio. Pasado ese tiempo, sacamos la pechuga del caldo y la dejamos templar para desmenuzarla sin quemarnos. Filtramos o colamos el caldo de pollo y apartamos las tres tazas o los 830 ml que vamos usar en la preparación del arroz.

Preparamos el arroz. En una caldero calentamos cinco cucharadas de aceite y sofreímos las verduras (pimiento, cebolla, apio y zanahoria) hasta que estén tiernas. Sazonamos el sofrito con una cucharadita colmada de sal. Desmenuzamos la pechuga de pollo y la mezclamos con el sofrito, añadimos el comino, el pimentón y el achiote, removemos y seguimos sofriendo por 5 minutos. Entretanto, calentamos el caldo de pollo que hemos preparado con anterioridad y lavamos y escurrimos el arroz para quitarle el exceso de almidón. 


Echamos el arroz escurrido en el caldero y lo mezclamos con el pollo, continuamos sofriendo por un par de minutos. Mientras tanto, ponemos a cocer las judías verdes y las arvejas en un cazo pequeño por 4 minutos, las escurrimos y reservamos. Vertemos las 3 tazas de caldo caliente en el arroz, removemos y lo cocinamos a fuego alto hasta que seque. Cuando haya secado, añadimos las arvejas y las judías cocidas, removemos, tapamos el arroz y lo cocinamos por 15 minutos a fuego bajo. En mitad de la cocción destapamos por un instante el caldero para voltear el arroz y que se cueza uniformemente, volvemos a tapar.


En pocos minutos tendremos listo nuestro arroz con pollo, los granos deben quedar sueltos, firmes y enteros. Servimos y a disfrutar!!


Encuentren más recetas de ricos arroces en este blog: arroz meloso con setas y verdurasarroz con costillas de cerdo y risotto de espárragos verdes. Hasta pronto!!

lunes, 6 de julio de 2015

Helado de Mandarina (receta con y sin máquina heladera)

Este helado lo preparé cuando estaba casi finalizada la temporada de la mandarina, naturalmente ya no queda rastro de él en el congelador; aunque ahora mismo me encantaría tener una cubeta llena de helado de mandarina para hacer frente a estos días tan calurosos. Córdoba está que arde!!

Muchos de ustedes ya conocen mi preferencia por los helados de frutas, los encuentro muy ligeros, refrescantes y deliciosos. No quiero decir con esto que no disfrute con el sabor de un buen helado de chocolate o de vainilla; pero soy incapaz de comerlos sin acompañarlos con alguna bola de helado de fruta, si no los tomo juntos, me terminan empalagando. En cambio, los de frutas no me cansan y no necesito combinarlos con otros sabores para comerme una tarrina completa jeje...

Con esta receta he seguido los mismos pasos de los helados de naranja y frutos rojos anteriormente publicados en este blog, esa fórmula me sigue dando muy buenos resultados, los helados quedan cremosos y ricos, este en particular posee un gusto cítrico muy pronunciado gracias a la ralladura y a los trocitos de mandarina.

Los invito a preparar un helado casero delicioso y refrescante que no los defraudará. Manos a la obra! No olviden que me pueden encontrar en facebook

Ingredientes:
4oo ml de zumo de mandarina recién exprimido
110 de gramos de azúcar
Ralladura de dos mandarinas
350 gramos de nata (crema de leche) para montar
Una mandarina dulce

Preparación en máquina heladera:
Antes hacer el helado habremos dejado la cubeta de la heladera en el congelador por un mínimo de 24 horas, yo le he tenido 48 horas. Además, la nata o crema de leche que vayamos a usar debe estar muy fría al momento de batirla. 


1.Vertemos el zumo de mandarina en un cazo, añadimos el azúcar y removemos. Calentamos esta mezcla y la hervimos por dos minutos. Apagamos el fuego, añadimos la ralladura de mandarina en el zumo aún caliente, removemos y dejamos templar a temperatura ambiente. Después, introducimos el zumo en el congelador para que se termine de enfriar.


2. Pelamos la mandarina, le quitamos la piel a los gajos, cortamos la pulpa en trocitos y reservamos. Una vez que el zumo de mandarina esté bien frío o helado, batimos la nata hasta montarla, adicionamos los trocitos de mandarina en la nata montada y también vertemos poco a poco el zumo en la nata mientras removemos suavemente con una espátula, hacemos este paso con cuidado para que la nata no se baje demasiado.
3. Encendemos la heladera e incorporamos la mezcla del helado. La procesamos durante 30 o 40 minutos hasta que adquiera una consistencia densa y cremosa. Pasado ese tiempo tendremos listo nuestro helado de mandarina. Yo lo he vertido en un contenedor y lo he puesto a congelar por 3 horas para que se solidifique un poco más. 

Preparación sin máquina heladera:
Para elaborar el helado vamos a necesitar una cubeta metálica o algún otro tipo de contenedor apto para congelador. Además, debemos asegurarnos de que la nata o crema de leche que vayamos a utilizar esté muy fría. Los 2 primeros pasos de la receta son iguales a los de la versión con maquina heladera. 
1.Vertemos el zumo de mandarina en un cazo, añadimos el azúcar y removemos. Calentamos esta mezcla y la hervimos por dos minutos. Apagamos el fuego, añadimos la ralladura de mandarina en el zumo aún caliente, removemos y dejamos templar a temperatura ambiente. Después, introducimos el zumo en el congelador para que se termine de enfriar.
2. Pelamos la mandarina, le quitamos la piel a los gajos, cortamos la pulpa en trocitos y reservamos. Una vez que el zumo de mandarina esté bien frío o helado, batimos la nata hasta montarla, adicionamos los trocitos de mandarina en la nata montada y también vertemos poco a poco el zumo en la nata mientras removemos suavemente con una espátula, hacemos este paso con cuidado para que la nata no se baje demasiado.
3. Echamos la mezcla del helado en una cubeta y la introducimos en el congelador. Pasados 45 minutos, sacamos el helado, lo batimos enérgicamente con unas varillas o con una batidora de brazo para deshacer los cristales de hielo que se hayan formado. Metemos nuevamente el helado en el congelador y repetimos este proceso cada 45 minutos hasta que esté cremoso y denso. Esta fase puede tardar unas 3 horas.

A disfrutar!!!
Antes de servir el helado, debemos sacarlo del congelador con 5 minutos de antelación para que se suavice un poco. Servimos y congelamos inmediatamente el helado restante.


Hasta pronto!!!

martes, 30 de junio de 2015

Ensalada Caprese

Aromática, fresca y apetecible: así es la sencilla ensalada caprese, un plato que se prepara con pocos, pero estupendos ingredientes y el resultado es una delicia. A mí me encanta la simplicidad de esta ensalada, la caprese más tradicional no requiere vinagretas elaboradas ni una larga lista de ingredientes para estar riquísima, en su preparación sólo necesitamos unos buenos tomates (de esos que saben a tomates), queso mozzarella (mejor de búfala), albahaca fresca y un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra. No puede ser más simple y deliciosa!

En esta oportunidad he aderezado la ensalada con un poco de salsa pesto y crema de vinagre de balsámico, tenía un poco de pesto congelado y quise aprovecharlo en la receta. En la pasada entrada del pesto de albahaca les comentaba que congelaba parte de la salsa para usarla posteriormente como aderezo de ensaladas, carnes y verduras a la plancha; como pueden ver no he tardado mucho en usarlo en la apetitosa caprese.

Hace un tiempo compré una botella de crema de vinagre balsámico y la verdad que se lo echo a casi todo, me gusta como "alegra" el sabor de muchísimas comidas; aunque cuando se termine no voy a volver a comprarlo, sino que voy a hacer mi propia reducción de vinagre balsámico en casa. Si les apetece probar esta ensalada y no tienen salsa pesto ni crema de vinagre a la mano, pueden prescindir de ellos en la receta, con un buen chorreón de aceite de oliva será suficiente.

Seguro que muchos de ustedes conocen o intuyen la procedencia de esta popular ensalada, el nombre y los colores de la caprese nos dan una pista sobre el origen de la receta, y sí, es italiana, la caprese es originaria de la isla de Capri, es un plato mediterráneo y veraniego. Manos a la obra! Los invito a seguirme en facebook

Ingredientes para 2-4 personas:
250 gramos de queso mozzarella fresca
2 tomates de ensalada maduros 
14 hojas de albahaca fresca (lavadas y escurridas)
2 cucharadas de salsa pesto (ver receta aquí)
1 o 2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de crema o reducción de vinagre balsámico
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Esta ensalada conviene prepararla al momento de servirla, la mozzarella fresca y las rodajas de tomates sueltan un poco de líquido y no queremos que al presentarla esté llena de agua.
Lavamos y secamos los tomates y los cortamos en rodajas. Sacamos el queso mozzarella de la salmuera y lo secamos con papel absorbente de cocina para retirar el exceso de humedad. Cortamos el queso en rodajas y montamos la ensalada intercalando las rodajas de tomate con las hojas de albahaca y las rodajas de mozzarella. Aderezamos la ensalada con aceite de oliva, salsa pesto y vinagre balsámico. Salpimentamos al gusto y servimos enseguida.

A disfrutar!!!!
Rica y aromática ummm...

Hasta pronto!!

martes, 23 de junio de 2015

Salsa Pesto

Una de las primeras recetas que publiqué en el blog fue el pesto de albahaca, hoy lo he querido volver a actualizar, porque lo preparo con mucha frecuencia y siento que cada vez me sale mejor. Recuerdo que mis primeros pestos no tenían el bonito color verde brillante característico de esta salsa, me quedaban oscuros u oxidados, sospecho que no secaba bien las hojas de albahaca y que tal vez trituraba la salsa por demasiado tiempo. El pesto de hoy lo hice rápidamente en la batidora de vaso y me aseguré de secar muy bien las hojas antes de triturarlas, esta vez no sólo quedó muy rico, sino que tiene muy buena pinta.


Cada vez que tenía antojo de un buen pesto casero salía a comprar una maceta de albahaca en algún supermercado; aunque me gusta sembrar mis propias hierbas aromáticas, la albahaca se me resistía, siempre la caía alguna plaga y no llegaba a aprovechar sus deliciosas hojas en alguna receta. Este año he estado muy pendiente de mi planta y, pese a que sufrió los ataques de la mosca blanca, ha conseguido sobrevivir y por fin he podido preparar un pesto con una albahaca sembrada por mí, qué ilusión!!!

Generalmente preparo el pesto de albahaca para comerlo con algún tipo de pasta; pero como siempre hago demás, congelo pequeñas cantidades de salsa que uso para aderezar ensaladas, verduras asadas y carnes a la plancha, algunas veces lo esparzo sobre una tostada de pan y qué bueno está ummm... 

La salsa pesto es tan rica y fácil de hacer que bien merece la pena prepararla en casa y olvidarnos de comprar la que venden envasada, sinceramente no hay comparación. ¡Manos a la obra!Los invito a seguirme en facebook.

Ingredientes para 6 personas:
50 gramos de hojas de albahaca fresca (lavadas y secadas)
2 dientes de ajo pelados
60 gramos de piñones
150 ml de aceite de oliva virgen 
1/4 de cucharadita de sal 
70 gramos de queso parmesano recién rallado 

Preparación: 
Echamos en el vaso de la batidora las hojas de albahaca, los ajos y los piñones, adicionamos 100 ml o 2/3 de aceite de oliva y trituramos brevemente hasta que obtener una pasta untuosa. Enseguida, añadimos la sal, el resto del aceite de oliva y el queso parmesano rallado, removemos con una cuchara. Volvemos a batir o triturar ligeramente el pesto para integrar mejor el parmesano, a mí no me gusta que el queso quede muy deshecho en la salsa; pero esto es a gusto del consumidor, recuerden que no hay que batir o triturar en exceso.

Ya tenemos listo nuestro delicioso pesto de albahaca! Servimos y esparcimos un poco de salsa sobre un plato caliente de pasta. A disfrutar!!

Para evitar que el pesto se nos oxide rápidamente, conviene cubrirlo con una cucharada de aceite de oliva y reservarlo en un envase con tapa hasta el momento de llevarlo a la mesa.

Mi albahaca superviviente 
Hasta pronto!!!

sábado, 13 de junio de 2015

Ensalada de Judías (habichuelas) Verdes con Pollo y Tomates Cherry

Desde que empezó la primavera me he estado cuidando para perder unos kilos demás que he pillado por llevar una vida sedentaria y comer más de la cuenta. He disminuido el consumo de carbohidratos en las comidas y he aumentado la ingesta de verduras saciantes y proteínas a la plancha. La ensalada de habichuelas con pollo y tomates cherry  es uno de mis platos de dieta favorito, siento verdadera pasión por las judías verdes y he pasado de odiarlas cuando era una niña a adorarlas y comerlas muchísimo sin cansarme de ellas. 

La judía verde es una legumbre que se recolecta cuando todavía está tierna o inmadura, en ese momento se aprovecha todo el fruto de la planta (vaina y semilla) y es considerada más una verdura que una legumbre madura propiamente dicha. Este alimento es rico en potasio, un mineral que ayuda a evitar la retención de líquidos corporales, además, las habichuelas verdes contienen pocas calorías: alrededor de 30 calorías por cada 100 gramos, son perfectas para preparar comidas con poco aporte energético.

Esta ensalada la suelo tomar como plato único, para hacerla más nutritiva y apetecible me gusta enriquecerla con pechuga de pollo a la plancha y tomates cherry rojos y amarillos. Estos últimos son muy dulces y combinan muy bien con los demás ingredientes de la receta. 

Gracias a mi cuñado tengo la suerte de comer una buena cantidad de habichuelas verdes ecológicas en primavera, aprovecho este post para agradecerle tanta generosidad y que siempre comparta con nosotros los frutos de su huerto. Manos a la obra!! Los invito a seguirme en facebook.

Ingredientes para 4 personas:
500 gramos de filetes de pechuga de pollo 
Una pizca generosa de finas hierbas
Sal y pimienta
½ cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Agua
450 gramos de judías verdes frescas
1/4 de pimiento de morrón o ají pimentón rojo
1/2 cebolla blanca
300 gramos de tomates cherry (amarillos y rojos)
1 cucharada de vinagre

Preparación:
Adobamos los filetes de pechuga con una pizca generosa de finas hierbas, sal y pimienta al gusto y una cucharada y media de aceite de oliva. Reservamos los filetes adobados unos minutos en refrigeración mientras troceamos y preparamos los vegetales de la ensalada. 
Lavamos las judías, les retiramos los extremos y las cortamos en mitades o en tres partes. Ponemos a calentar 3 tazas de agua en una olla, cuando el agua rompa a hervir, adicionamos las judías y las cocemos por 7 u 8 minutos a fuego medio. Escurrimos las habichuelas y las dejamos templar. Entretanto, lavamos y secamos los tomates cherry y el pimiento, dividimos los tomates en mitades y cortamos el pimiento y la cebolla en juliana. Colocamos todos los vegetales troceados en un plato o en una ensaladera. 


Calentamos una sartén antiadherente y asamos los filetes de pechuga a fuego medio hasta que estén bien hechos y dorados. Cortamos los filetes en tiras sesgadas y los colocamos sobre la ensalada. Preparamos la vinagreta mezclando una cucharada de vinagre con 3 cucharadas de aceite de oliva y salpimentamos al gusto. Aderezamos la ensalada con la vinagreta y servimos enseguida. 

A disfrutar!!!
Hasta pronto!!!