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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Hamburguesa casera

Las hamburguesas se han convertido en el símbolo por excelencia de la comida rápida barata y llena de calorías. No es mi intención defender aquí que son el alimento más sano del mundo y que su ingesta habitual es beneficiosa para la salud. No obstante, es un hecho que las elaboradas en casa con ingredientes frescos, además, de estar buenísimas, nos permiten controlar la calidad de los alimentos que consumimos y el aporte calórico de los mismos. A mí me gustan mucho, sin embargo, no las como con la frecuencia que quisiera, mas cuando me animo a prepararlas me doy un verdadero homenaje.

En esta ocasión he preparado mi hamburguesa favorita: la hago con carne 100% vacuno y la enriquezco con una buena rodaja de cebolla morada, me encanta ese sabor. Los que me seguís sabéis que la cebolla morada es un ingrediente imprescindible de mi cocina. Hoy puedo presumir de hamburguesas totalmente caseras, el pan lo ha preparado Mr. Antojo y le ha salido buenísimo!!!! Más adelante subiré la receta del pan de hamburguesa.

Para preparar unas ricas hamburguesas no hace falta comprar cortes de carnes muy costosos, yo utilizo una mezcla a partes iguales de falda y lomo de aguja; suelo combinar una carne de guisar con un corte más blando de los que se utilizan para hacer a la plancha. Le pido al carnicero que me pase la carne dos veces por la picadora para que quede bien suave. Jamás compro las hamburguesas que venden en bandejas, prefiero hacerlas a mí gusto; de ese modo vigilo la calidad de la carne que voy a comer. Se oyen muchas historias de hamburguesas llenas de grasa, tendones y cartílagos. No me gusta agregar pan rallado o huevo a la carne de hamburguesa, me parece que eso va más con las albóndigas, ¡ahora sí!, no me enrollo más, ¡manos a la obra!

Ingredientes para 2 personas:
300 gramos de carne picada o molida de ternera
3/4 de cucharadita de pimentón o paprika
Una pizca de comino
Una pizca generosa de pimienta negra recién molida
1 cucharada de salsa inglesa Perrins
Aceite de oliva
2 lonchas de queso gouda
2 panes de hamburguesa grandes
2 rodajas de tomate
2 rodajas de cebolla morada
1 o 2 hojas de lechuga romana 
Mayonesa, mostaza y ketchup (salsa de tomate) al gusto

Preparación:
Salpimentamos la carne y la adobamos con la salsa inglesa, el pimentón y el comino. Mezclamos todo muy bien para que el adobo se reparta por toda la carne. Formamos las hamburguesas tratando de que tengan el mismo tamaño del pan que vayamos a usar.
Calentamos una plancha de asar a fuego alto, pincelamos las hamburguesas con un poco de aceite de oliva y las asamos hasta que alcancen el término de cocción deseado. Yo las asé por unos tres minutos en cada lado, con este tiempo conseguí el termino 3/4, lo ideal es que queden suaves y jugosas. Justo después de apagar el fuego cubrimos las hamburguesas con una loncha de queso para que se derritan con el calor residual de la carne. 
Mientras asamos las hamburguesas, calentamos una sartén y doramos ligeramente los panes por su cara interna.

Para el montaje de las hamburguesas, extendemos un poco de mayonesa en la tapa inferior del pan y disponemos la carne y las verduras como mejor nos parezca. Servimos las hamburguesas y las acompañamos con un poco de ketchup y mostaza. 

A disfrutar!!!!
¡Hasta pronto!

martes, 2 de septiembre de 2014

Crema de ahuyama (calabaza)

Me declaro fan incondicional de la crema de auyama, desde siempre me ha gustado muchísimo este plato, cuando vivía en Colombia la comía como mínimo una vez a la semana. De verdad que había tardado en publicar esta receta, sobre todo, porque en estos dos últimos meses me han estado regalando unas calabazas ecológicas increíbles con un sabor y una textura perfecta para hacer cremas y purés. 

Puesto que la pulpa de la auyama era muy firme y harinosa, no tuve que añadir en la crema ningún tipo alimento espesante como patatas o harina de trigo. El éxito de esta receta reside en conseguir una buena calabaza que nos proporcione toda la cremosidad y sabor que necesita este plato.

He lavado muy bien la auyama antes de trocearla, pues me gusta aprovechar la cáscara en la preparación de la crema; de ese modo obtengo una textura más consistente y un sabor más intenso. Si trituramos con esmero la cáscara no la notaremos en la crema, pero si os apetece un resultado más fino y delicado podéis pelar la auyama antes de cocinarla. Manos a la obra!!!

Ingredientes 6 - 8 personas:
1 kilo y 300 gramos de calabaza o ahuyama
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla roja mediana
1/2 rama de apio
1/2 pimiento morrón rojo (ají pimentón)
1 diente de ajo
Un trocito de puerro de unos 5 centímetros aprox.
Una hoja de laurel
8 tazas o 2 litros de agua
1/2 cucharadita de pimentón (paprika)
Una pizca de comino
Sal y pimienta al gusto
Nata o crema de leche al gusto (opcional)

Preparación:
Picamos al descuido el ajo, la cebolla, el apio, el puerro y el pimiento. En una olla grande calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva, añadimos las verduras y las sofreímos hasta que suavicen. Entretanto, lavamos y troceamos la calabaza. Cuando las verduras estén suaves, adicionamos la auyama troceada y removemos. Vertemos las 8 tazas de agua, sazonamos con laurel, piméntón (paprika) y comino. Salpimentamos al gusto. A partir del primer hervor cocinamos la ahuyama por 35 minutos a fuego medio-alto con la olla tapada, las verduras y la calabaza deben quedar bien blandas. Removemos ocasionalmente.

Pasado el tiempo de cocción, apagamos el fuego, retiramos la hoja de laurel, dejamos enfriar el caldo destapado por unos 10 minutos. En este punto, trituramos muy bien la mezcla con la batidora de brazo o en la licuadora, si hiciera falta rectificamos la sazón con sal y pimienta. Finalmente, servimos nuestra crema y añadimos en cada plato una cucharada de nata (crema de leche).

¡A disfrutar!
Hasta pronto!!!

lunes, 1 de septiembre de 2014

Tostada con queso azul gratinado


Los quesos azules se caracterizan por poseer un olor y un sabor potente, no acostumbro a comerlos directamente pues me resultan muy intensos; sin embargo, los utilizo para condimentar salsas y/0 cremas.
De vez en cuando me apetece comer una tostada con queso azul para desayunar, por eso preparo una especie de crema o mantequilla que resulta ideal para esparcir sobre las tostadas, normalmente utilizo un 50% de queso azul y un 50% de mantequilla sin sal. En esta ocasión opté por el queso danablu que es la versión danesa del roquefort; no obstante, podéis escoger entre las distintas variedades que hay en el mercado (gorgonzola, cabrales, roquefort etc.). Si os gusta el sabor del queso azul en pequeñas dosis, animaos a preparar esta rica tostada para desayunar.

Nota: con 200 gramos de mantequilla de queso azul se pueden hacer 8-10 tostadas, las raciones pueden variar por el tamaño del pan o por el apetito de los comensales. Esta crema se puede conservar por una semana en la nevera en un envase cerrado. 

Ingredientes:
100 gramos de queso azul desmenuzado
100 gramos de mantequilla o margarina sin sal a temperatura ambiente 
Rebanadas de pan

Preparación:
Colocar en un bowl el queso y la mantequilla, mezclar los ingredientes con la ayuda de un tenedor hasta integrar completamente. Precalentar el horno a 200 ºC, esparcir generosamente la mezcla anterior sobre las rebanadas de pan e introducirlas en el horno con el grill encendido. Hornear por 3-5 minutos hasta que las tostadas estén doradas.
Las tostadas quedaron deliciosas ¡A desayunar!

¡Hasta pronto!

domingo, 24 de agosto de 2014

Ensalada mezclum de lechugas con queso costeño y nectarinas asadas


El antojo de hoy es una sencilla y deliciosa ensalada de brotes tiernos que lleva como ingredientes estrella un par de nectarinas asadas, quise añadirle un poco de fruta a este plato para salirme de la monotonía de la típica ensalada de lechugas y así darle un mayor contraste de sabores y texturas a la misma. El resultado final nos ha encantado.

Las nectarinas asadas tienen un gusto muy intenso y delicioso, es como si el calor de la plancha actuara como una especie de potenciador del sabor; la fruta queda aún más dulce y rica. Para preparar la ensalada recomiendo usar nectarinas maduras pero firmes, es mejor que no estén pasadas o blandas. He usado queso costeño en la receta, no obstante, podéis adicionar cualquier tipo de queso fresco con sal que tengáis a mano.

Debido a su gusto dulzón he aderezado la ensalada con vinagre balsámico; aunque está claro que podéis usar otro tipo de vinagre. Si os gustan las mezclas de sabores dulces y salados este plato os va a encantar. ¡Manos a la obra!

Ingredientes para 4 personas:
100 gramos de mezclum de lechugas o brotes tiernos
1 tomate grande 
2 nectarinas grandes (maduras y firmes)
120 gramos de queso costeño o cualquier queso fresco con sal 
3 cucharadas de aceite 
2 cucharadas de vinagre balsámico
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Lavamos y escurrimos el mezclum de lechugas y las reservamos en la nevera hasta el momento de servir la ensalada. También lavamos el tomate y las nectarinas y los secamos con papel absorbente. Calentamos una plancha antiadherente a fuego a medio. Cortamos las nectarinas en gajos, las pincelamos con un poco de aceite de oliva y las asamos ligeramente por ambos lados hasta que tengan un bonito color caramelo. No hace falta asar demasiado la fruta, sólo la marcamos un poco.

                  
Cuando terminemos de asar las nectarinas, cortamos el tomate en gajos y el queso en cubitos. Preparamos las vinagreta mezclando las 3 cucharadas de aceite con las 2 cucharadas de vinagre y salpimentamos al gusto. Finalmente, colocamos las lechugas en una ensaladera grande, adicionamos las gajos de tomate, las nectarinas y los cubitos de queso. Regamos la ensalada con la vinagreta y servimos enseguida.

¡A disfrutar! ¡Hasta pronto!

viernes, 15 de agosto de 2014

Puré de Calabaza con Sofrito (Puré de Ahuyama)

Hoy os traigo una receta muy sencilla que me transporta directamente a mi infancia, este puré lo preparaba muchísimo mi mamá, recuerdo que a mis hermanos no les hacía mucha gracia, mientras que a mí me  encantaba. Mi predilección por este plato ha perdurado en el tiempo, así que cada vez que tengo una buena ahuyama dulce con la pulpa harinosa y firme, no me lo pienso dos veces y hago un delicioso y cremoso puré. 

Puré de ahuyama
Tengo dos maneras de hacer el puré de calabaza: con mantequilla y queso costeño rallado o con un sofrito básico de tomate y cebolla. Para preparar un excelente puré lo único que necesitamos es una buena calabaza, todo va a depender de la calidad de la misma. Algunas veces me he topado con ejemplares muy blandos y con poco sabor que quizás se puedan aprovechar en el horno; pero no los encuentro muy agradables en un puré. En la elaboración de esta receta he usado una ahuyama del huerto de mis familiares, esta tenía la textura de una patata y su dulce sabor era una maravilla, de verdad que los productos ecológicos poseen un gusto más intenso. 

¿Os animáis a preparar un rico puré de calabaza? Sólo necesitamos unos pocos ingredientes y muchas ganas de disfrutar con una comida sencilla y deliciosa. ¡Manos a la obra!

Ingredientes para 2 personas:
600 gramos de calabaza (ahuyama) con la pulpa firme y harinosa
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de mantequilla
1/2 cebolla roja finamente picada
1 tomate pera bien maduro rallado sin piel
1/2 cucharadita de pimentón (paprika)
1/2 diente ajo majado 
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Lavamos y troceamos la calabaza y la ponemos a cocinar en abundante agua con un poco de sal hasta que ablande. Si prefiere un puré más fino puede pelar la ahuyama antes de cocerla, yo le he dejado la cáscara. Entretanto preparamos el sofrito. En una sartén calentamos el aceite y la mantequilla, adicionamos la cebolla y el ajo, y los sofreímos a fuego medio durante 5 minutos. Añadimos el tomate rallado, el pimentón (paprika) y salpimentamos al gusto. Dejamos cocinar el sofrito por 8 minutos aproximadamente.

Cuando la ahuyama esté blanda, la retiramos del fuego y le escurrimos el agua. Hacemos el puré de la calabaza con ayuda de la batidora de brazo para que quede bien triturado, recuerden que yo le he dejado la cáscara y esta debe quedar muy fina en el puré. Si usted le ha retirado la cáscara puede hacer el puré con un tenedor. Por último, volcamos el puré en el sofrito y lo removemos muy bien para que quede bien integrado. Calentamos esta mezcla por un par de minutos y servimos enseguida.


A disfrutar!!

Puré de calabaza
 ¡Hasta pronto!

miércoles, 30 de julio de 2014

Arroz con Coco

Después de tanto tiempo sin publicar en el blog regreso con una receta típica del caribe colombiano: el arroz con coco, el acompañante por excelencia del pescado frito y la posta negra.  En casa también lo servimos en navidad como guarnición del pernil de cerdo, realmente este arroz acompaña muy bien una gran variedad de platos de pescados y carnes con salsas; tiene un delicado aroma a coco y un sabor que posee matices dulces y salados.

Arroz con coco colombiano
El arroz con coco goza de un cariz de plato especial, suele prepararse cuando queremos agasajar a nuestros invitados, en festividades navideñas o los fines de semana cuando tenemos más tiempo para cocinar. No es una receta difícil de preparar, pero es un poco laboriosa porque antes de cocinar el arroz tenemos que extraer la leche de coco y hervirla hasta que se consuma en su totalidad para que expulse el aceite y se forme el titoté (especie de chicharroncitos caramelizados de coco). 
Sé que podemos encontrar en el mercado leche de coco envasada, mas nunca la he utilizado, así que no sabría decir si el resultado es el mismo.                                                                                                                                                                       
Arroz con coco
La mayoría de los que cocinamos tenemos como referente la cocina de nuestros hogares, para muchos de nosotros no hay nada mejor que la comida que preparan nuestras madres o abuelas; en este caso, creo que no exagero cuando afirmo que el mejor arroz con coco que he comido hasta ahora es el que hace mi madre, siempre consigue un equilibrio perfecto entre dulce y salado. Estoy muy satisfecha con esta receta, me ha recordado muchísimo a el arroz que prepara mi mamá, es de los pocos platos en los que consigo igualar su sazón. 

Arroz con coco y posta negra
En esta oportunidad he servido el arroz como acompañamiento de la posta negra, un guiso de carne tradicional de Cartagena de Indias. Si os gusta el coco, no dejéis de probar este arroz, estoy segura de que no los defraudará. Finalmente, aunque voy a explicar cómo se extrae la leche de coco, os dejo un enlace en donde podréis mirar este proceso con más detenimiento. 
¡Manos a la obra!

Ingredientes para las 2 leches de coco:
1 coco
1, 5 litros o 6 tazas de agua

Ingredientes arroz con coco:
450 gramos o 2 tazas de arroz de grano largo
750 ml o 3 tazas de la primera leche de coco (la cremosa)
750 ml 0 3 tazas de la segunda leche de coco (la ligera)
3 cucharadas de azúcar moreno
3/4 de cucharada de sal
2 cucharadas de uvas pasas (opcional)

Preparación leche de coco:
Empezamos a preparar la leche de coco, en primer lugar extraemos el agua de coco, le añadimos unos cubitos de hielo y nos la bebemos. Hay personas que la usan para preparar la leche de coco, yo prefiero bebérmela enseguida. Hecho esto, partimos el coco, le sacamos la pulpa y la picamos en trocitos, también podemos rallarla. 
Entretanto calentamos 750 ml  o 3 tazas de agua aprox., echamos los trocitos de coco en la batidora de vaso y vertemos el agua caliente. Licuamos suavemente para que el agua caliente no salga disparada por la tapa de batidora, poco a poco incrementamos la velocidad a máxima potencia hasta que la pulpa  quede bien triturada.
Filtramos la leche de coco con la ayuda de un colador, comprimimos la viruta con una cuchara para extraer bien el líquido. Hacemos este paso a conciencia, pues entre más presionemos la pulpa, más leche vamos a sacar. 

Una vez obtenida la primera leche de coco, la reservamos y procedemos a extraer la segunda leche. La viruta que nos ha quedado en el colador la volvemos a echar en la batidora de vaso, calentamos 3 tazas de agua y las vertemos en la licuadora. Licuamos nuevamente y filtramos la leche como en el paso anterior. Reservamos esta segunda leche en un recipiente distinto al de la primera, las 2 leches no deben mezclarse pues las vamos a usar por separado. Finalmente, la taza que usamos para medir los líquidos de esta receta debe ser la misma con la que midamos el arroz. 

Preparación arroz con coco:
Ahora que tenemos listas nuestras 2 leches procedemos a preparar el arroz con coco. Vertemos la primera leche en el recipiente donde vayamos a cocinar el arroz, la ponemos a hervir a fuego alto con el fin de que se consuma en su totalidad generando el aceite de coco y el titoté (especie de chicharroncitos caramelizados).
Bajamos el fuego cuando la leche suelte el aceite y se empiece a formar el titoté, éste debe tener un bonito color caramelo, no lo debemos dejar quemar, lo removemos con una cuchara para que no se pegue al caldero. Como se puede observar la primera leche de coco es la más cremosa y tiene un sabor más intenso.


Una vez hayamos obtenido nuestro aceite y titoté, medimos 2 tazas de arroz, no olvidemos usar la misma taza con la que se han medido los líquidos. Lavamos el arroz en un colador para quitar el exceso de almidón, lo escurrimos, lo añadimos en el caldero y mezclamos muy bien. Salteamos el arroz a fuego alto por un par minutos en el aceite de coco. Enseguida, adicionamos las 3 tazas de la segunda leche de coco, la sal, las 3 cucharadas de azúcar moreno y removemos bien. Si por casualidad no tuviéramos exactamente las 3 tazas de la segunda leche de coco, no pasa nada, las completamos con agua del grifo. Cocinamos el arroz destapado a fuego medio hasta que seque, cuando haya secado, añadimos las uvas pasas, lo tapamos, bajamos el fuego al mínimo y lo cocinamos por 15 minutos. En mitad de la cocción destapamos por un instante el arroz, lo revolvemos o volteamos para que se cueza uniformemente, volvemos a tapar.

Pasado los 15 minutos ya podemos disfrutar de nuestro arroz con coco, los granos deben quedar sueltos y firmes y el sabor debe guardar un equilibro entre dulce y salado. De todos modos cada cual es libre de variar las cantidades de sal y azúcar de la receta, sé que a mucha gente le gusta con un sabor más dulzón y a otros con un gusto más salado.

Servimos nuestro arroz  con coco y a disfrutar!!

Arroz con coco titoté
Nota: con un coco podemos hacer entre 450 - 600 gramos de arroz, no recomiendo hacer menos de esta cantidad pues nos saldría un arroz muy grasoso. Otro punto a tener en cuenta es que los cocos no siempre tienen el mismo contenido graso en su pulpa, algunas veces traen más grasa, si ese es el caso, antes de añadir el arroz se pueden quitar una o dos cucharadas de aceite de coco. La taza que usé para medir el arroz y el agua es un poco más grande que una taza de café convencional.


¡Hasta pronto!

miércoles, 23 de julio de 2014

Sándwich de Vegetales Asados

Esta semana me han regalado un buen surtido de hortalizas del huerto de mis familiares y como siempre entre esos ricos vegetales venían unas cuantas berenjenas blancas. Así que sin pensármelo dos veces decidí preparar con ellas un par de sándwiches para almorzar.

Como ya os había contado en otra entrada, las berenjenas blancas son un poco más dulces que las otras variedades, tienen una carne muy tierna y no hay que ponerlas a sudar con sal porque no son amargas.  

Si os animáis a preparar esta receta y usáis la berenjena común, no olvidéis poner las rebanadas a sudar con un poco de sal antes de asarlas para que pierdan el sabor amargo. Esta es una receta muy sencilla que no tiene ninguna complicación, podéis variarla a vuestro antojo usando los vegetales y los panes que más os gusten. Los sándwiches quedaron tan jugosos y llenos de sabor que no eché en falta carne alguna. Manos a la obra!!!

Ingredientes para dos sándwiches:
1 berenjena blanca grande 
1/2 cebolla roja 
1 tomate grande
1 pimiento rojo asado 
Aceite de oliva 
4 rebanadas de pan integral
Hierbas provenzales
Pimienta 
Sal
Queso crema 

Preparación:
Lavamos y secamos los vegetales. Cortamos las berenjenas en rebanadas alargadas de medio cm de espesor, cortamos la cebolla y el tomate en rodajas gruesas. 
Ponemos a calentar la plancha de asar. Entretanto, pincelamos las berenjenas por ambos lados con aceite de oliva y las sazonamos con sal, pimienta y las hierbas provenzales. Colocamos las berenjenas sobre la plancha, las asamos a fuego medio hasta que estén blandas y las reservamos. Enseguida pincelamos con aceite las rodajas de cebolla, las sazonamos como las berenjenas y las asamos hasta que ablanden. Después, hacemos lo mismo con las rodajas de tomate.

                       
Una vez que hayamos asados todas las verduras, limpiamos la plancha y la volvemos a calentar. Mientras tanto, pincelamos con aceite un lado de cada rebanada de pan y las colocamos en la plancha caliente para que se tuesten ligeramente. Hecho esto, cortamos el pimiento asado en 4 trozos alargados.
Ahora procedemos a montar los bocadillos. Esparcimos el queso crema sobre una rebanada de pan de cada sándwich y sobre esta disponemos los vegetales en el siguiente orden: primero los 2 trozos de pimiento, las rebanadas de berenjena y las rodajas de tomate y cebolla. Tapamos con la otra rebanada de pan y listo.

                                  
¡A comer se ha dicho!


¡Hasta pronto!

lunes, 21 de octubre de 2013

Pandebono (pan de queso sin gluten)

El pandebono es un panecillo con queso que se prepara con almidón de yuca y fécula de maíz (Maizena) y aunque es originario del departamento del Valle del Cauca (Colombia), su consumo está muy extendido en todo el país. Creo que el delicioso sabor a queso que posee ha conquistado el gusto de muchísimos colombianos.

Pandebonos colombianos
Desde que vivo en España he estado probando varias recetas que me recordaran el sabor del pandebono que comía en Colombia, de todas los pruebas que he hecho esta es la definitiva, me han salido muy parecidos a los que degustaba en el desaparecido LEY de Santa Marta. A mí me gusta que queden con una textura suave, esponjosa y algo chiclosa por dentro.  

Pandebonos
La mezcla de almidón de yuca con fécula de maíz le da al pandebono esa consistencia tan característica y apetecible; no obstante, esas mismas harinas hacen que estos panecillos una vez fríos se endurezcan, es mejor comerlos cuando aún están tibios. 
Siempre que hago bastantes pandebonos suelo congelar una buena cantidad para ir comiéndolos en el desayuno, todas las mañanas saco unos cuantos del congelador y les doy un ligero calentón en el horno, de ese modo recuperan toda su suavidad.

Pandebono
Nota: los que viven en Colombia deben elaborar los pandebonos con queso costeño blando, yo he sustituido éste por otros tipos de queso porque aquí no consigo el costeño. Las cantidades de sal y leche de la receta pueden variar en relación con la humedad y el porcentaje de sal que tenga el queso que vayan a utilizar; es mejor ir probando para no pasarse. 
¡Manos a la obra!

Ingredientes 50 pandebonos:
500 gramos de almidón de yuca
200 gramos de fécula de maíz (Maizena)
70 gramos de azúcar
10 gramos de sal
15 gramos de levadura química (polvo royal)
600 gramos de queso tierno con sal (marca entrepinares del mercadona) + 200 gramos de queso burgos con sal de buena calidad (si viven en España) o 800 gramos de queso costeño blando (si viven en Colombia).
100 gramos de mantequilla en pomada (blanda)
2 huevos grandes
200 ml de leche (si el queso es muy seco podéis añadir un poco más)

Preparación:
Precalentamos el horno a 200 ºC. 
En un bowl agregamos el almidón de yuca, la fécula de maíz, el polvo royal, la sal y el azúcar. Mezclamos todos los ingredientes. Rallamos o molemos finamente el queso tierno y el burgos. Los que usen queso costeño también deben rallarlo o molerlo muy fino. Si el queso no está bien molido o rallado no se integrará bien en la masa y durante el horneado puede agrietar el panecillo. Añadimos el queso o los quesos en la mezcla de ingredientes secos y comenzamos a amasar hasta integrarlo todo. Adicionamos la mantequilla y los huevos y continuamos amasando.

Es importante que amasemos a conciencia para que los ingredientes se integren bien. Ahora adicionamos la leche poco a poco mientras seguimos amasando, este paso es muy importante porque con esta masa es muy fácil pasarse de humedad, no echéis la leche de un tirón. La masa debe quedar suave y manejable, la consistencia que buscamos se parece a la de una plástilina. Dejad de adicionar líquido cuando la masa alcance la textura adecuada. Si la masa nos queda pegajosa y muy blanda, es que nos hemos pasado con la leche y nos saldrán unos panecillos ricos pero deformes.
Una vez tengamos lista nuestra masa empezamos a formar las bolitas de pandebono, para que todas os queden del mismo tamaño podéis ayudaros con una cuchara, los bolitas deben tener un peso aproximado de 40 gramos. 
Distribuimos los pandebonos sobre una placa de horno antiadherente; también pueden usar una bandeja cubierta con papel de hornear o una ligeramente engrasada con mantequilla. Horneamos los pandebonos a 200 ºC por 20 minutos o hasta que adquieran un color dorado claro.

Sacamos los pandebonos del horno y servimos!!

No olvidéis que una vez fríos se pueden congelar y disfrutar en otra ocasión.

Preparé mis pandebonos por la noche, los tomé para cenar y los acompañé con chocolate caliente. Si nunca habéis comido estos panecillos os animo a probar esta receta; estoy segura que os va a encantar el resultado.

Pandebonos
¡Hasta pronto!

sábado, 28 de septiembre de 2013

Pimientos Amarillos Rellenos de Carne

Los pimientos forman parte de ese grupo de ingredientes básicos que nunca faltan en mi lista de la compra, acostumbro a usarlos en múltiples preparaciones y me gustan tanto que a veces los adiciono en recetas que originalmente no los incluyen. Tienen un gusto ligeramente dulce que enriquece el sabor de muchísimos platos; me encanta comerlos crudos, asados y en salsas. Los pimientos fritos también están riquísimos, pero me privo de ellos por controlar un poco las calorías.

La receta de hoy se puede hacer con cualquier tipo de pimiento dulce, escogí los amarillos, porque para mi gusto tienen un sabor muy suave y una textura más tierna que las otras variedades. La carne del relleno posee un adobo sencillo y delicioso que contrasta muy bien con el delicado dulzor de los pimientos.

Si os gustan los pimientos tanto como a mí os animo a probar esta receta, estoy segura que no los defraudará. 

Ingredientes:
4 pimientos amarillos grandes
3 cucharadas deaceite de oliva
1 cebolla morada grande cortada en daditos
2 dientes de ajos finamente picados
600 gramos de carne picada de ternera
200 ml de vino blanco
150 gramos de guisantes o arvejas congeladas
1/2 cucharadita de pimentón o paprika
Sal y pimienta al gusto
100 gramos de queso emmental rallado

Preparación:
En una sartén calentamos las 3 cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla junto con el ajo a fuego medio. Cuando la cebolla esté transparente añadimos la carne picada y subimos el fuego, mezclamos muy bien y cocinamos por 5 minutos o hasta que la carne esté casi hecha. En este punto, salpimentamos la carne, le adicionamos el vino blanco y la cocinamos hasta que el vino se reduzca. Entretanto, ponemos a calentar una taza de agua en un cazo, cuando esta comience a hervir, echamos los guisantes y los cocemos por 6 minutos.
Una vez se haya reducido el vino, escurrimos los guisantes y los echamos en la carne, también añadimos la media cucharadita de pimentón y removemos. Apagamos el fuego y reservamos.


Ahora preparamos los pimientos: primero los lavamos muy bien y les retiramos con cuidado las tapas y los pedúnculos, los limpiamos por dentro y les quitamos todas las semillas. Precalentamos el horno a 180 ºC. Rellenamos los pimientos con la carne picada, rociamos el fondo de una fuente de horno con un poco de aceite de oliva y colocamos en ella los pimientos rellenos. Horneamos por 25 minutos. Pasado ese tiempo sacamos los pimientos del horno, los cubrimos con queso emmental y los seguimos horneando durante 20 minutos más.

Finalmente, retiramos los pimientos del horno y servimos

¡A comer! ¡Hasta pronto!