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martes, 19 de mayo de 2015

Tarta Mousse de Mandarina

Se me acumulan las recetas que tengo pendientes de publicar en el blog,  hice un par de postres en plena temporada de la mandarina y hasta ahora publico el primero de ellos, mejor tarde que nunca jejeje... Los postres fríos con frutas son mi perdición, me gustan especialmente los que incluyen cítricos en su preparación, al degustarlos dejan una agradable sensación de frescura y ligereza en el paladar. 

La mousse de mandarina es un postre ligero y delicioso, tras cada cucharada notaremos como se derrite suavemente en la boca mientras disfrutamos de su agradable sabor cítrico. Para que la mousse tuviera un gusto a mandarina más pronunciado le he agregado la ralladura de 2 mandarinas grandes. Algunas amigas mías me han comentado que la ralladura de los cítricos les amargan los postres, yo siempre les he dicho que si usan únicamente la parte coloreada de la cáscara y evitan la parte blanca no tienen por qué amargarles. La ralladura correctamente extraída aporta mucho sabor y aroma a nuestras preparaciones, no olviden que siempre hay que lavar muy bien las frutas antes de comerlas, especialmente si vamos a utilizar su cáscara en alguna receta.

Hice la mousse en un molde de paredes desmontables de 17 cm de diámetro y  le adicioné 6 láminas de gelatina para que quedará como una tarta. Pero esta mousse también se puede presentar en vasitos individuales, en ese caso no hace falta que quede tan cuajada, le pueden añadir sólo la mitad de la gelatina y seguir los mismos pasos de la receta.

Ingredientes para 6-7 raciones:
6 láminas de gelatina sin sabor
250 ml de zumo de mandarinas recién exprimido
1 cucharada de zumo de limón
Ralladura de mandarinas grandes
100 gramos de azúcar
300 ml de nata (crema de leche) para montar bien fría
1 clara de huevo a temperatura ambiente
1 cucharada de azúcar glas
Una tableta pequeña de chocolate con leche (para decorar)
Gajos de mandarina (para decorar)
Una ramita de hierbabuena (para decorar)

Preparación:
Ponemos a hidratar las láminas de gelatina en un tazón con agua fría durante 5 minutos. Entretanto, calentamos  sin llevar a ebullición el zumo de mandarina con el zumo de limón y el azúcar. Retiramos el zumo del fuego y adicionamos las láminas de gelatinas hidratadas y escurridas, removemos para que la gelatina se disuelva por completo. Agregamos la ralladura de las mandarinas y dejamos enfriar la mezcla un rato en refrigeración sin que llegue a cuajar. 

Una vez que el zumo se ha enfriado, montamos la clara de huevo a punto de nieve y cuando tenga un poco de volumen le vamos añadiendo la cucharada de azúcar glas sin dejar de batir. Limpiamos muy bien las varillas de batir y montamos la nata a punto de nieve. Adicionamos poco a poco el zumo de mandarinas en la nata montada, removemos con movimientos suaves y envolventes para evitar que la nata se baje y pierda aire. Finalmente, incorporamos la clara montada y la vamos integrando en la mezcla con movimientos muy suaves y envolventes. 

Cubrimos el fondo del molde con papel de hornear y vertemos la mousse en el molde. Refrigeramos la mousse por un mínimo de 5 horas, también pueden dejarla en refrigeración de un día para otro.  

Cuando el postre esté cuajado, lo desmoldamos con mucho cuidado, yo he pasado un cuchillo fino rodeando la mousse  antes de retirar las paredes del molde. Rallamos un poco de chocolate y lo esparcimos sobre la tarta, le quitamos la membrana a unos gajos de mandarina y decoramos la tarta. Servimos y a disfrutar!!!

Hasta pronto!!!

lunes, 27 de abril de 2015

Espaguetis con Gambas (camarones) y Salsa de Soja

De vez en cuando me gusta aderezar la pasta con salsa de soja para no complicarme con preparaciones muy elaboradas y darle un toque asiático a la comida. En esta oportunidad hice un salteado de espaguetis con gambas y tres variedades de cebolla que ha quedado riquísimo. Además, combiné dos tipos de salsa de soja en la receta: la salsa de soja tradicional y la oscura. La primera podemos encontrarla fácilmente en los supermercados, se produce a partir de la fermentación natural de la mezcla de granos de soja con trigo tostado, agua y sal; de este proceso se obtiene una salsa muy salada de color café que tiene una consistencia ligera y fluida. La salsa de soja oscura podemos hallarla en tiendas especializadas en productos asiáticos, es una salsa espesa y oscura que posee un gusto más robusto aunque menos salado que la anterior. Yo la uso en pequeñas dosis para darle un bonito color caramelo a mis comidas. 

Si les apetece probar estos espaguetis con camarones, y no tienen salsa de soja oscura, pueden prescindir de ella en la receta, de todos modos obtendrán un salteado delicioso, sólo que un poco más pálido.

Espero que no se inquieten por la cantidad de salsa de soja que detallo en los ingredientes, les prometo que los espaguetis no quedan salados, utilizo una cucharada de salsa de soja para marinar las gambas o camarones; pero no adiciono esa marinada en el salteado, ya que únicamente me interesa enriquecer el sabor de las gambas.

 Los invito a seguirme en facebook y twitter. Manos a la obra!! 

Ingredientes para 2 personas:
10 gambas (camarones) grandes frescas o congeladas
3 cucharadas de salsa de soja 
1 cucharada de azúcar moreno
200 gramos de espaguetis
2 cucharadas de aceite de oliva
80 gramos o 7 cucharadas colmadas de cebolleta (cebollín o cebolla larga) cortada en rodajas
60 gramos o 5 cucharadas colmadas de puerro finamente picado
70 ml de vino blanco
1 cucharadita de salsa de soja oscura (opcional)
2 cucharadas colmadas de cebollino finamente picado

Preparación:
Limpiamos bien las gambas y las echamos en un tazón, adicionamos una cucharada de salsa de soja y una cucharada de azúcar moreno. Removemos y dejamos marinar los camarones durante una hora en refrigeración. 

Sacamos las gambas de la marinada, las escurrimos y desechamos la marinada. Cocinamos la pasta según las instrucciones del envoltorio. Entretanto, calentamos una sartén a fuego alto, cuando esté bien caliente, agregamos una cucharada de aceite de oliva y salteamos las gambas por un minuto. Sólo vamos a dejar que los camarones pillen algo de color, más adelante terminarán de cocinarse. Retiramos las gambas de la sartén y reservamos. Añadimos otra cucharada de aceite en la sartén, salteamos el puerro y la cebolleta hasta que estén tiernas. Adicionamos nuevamente las gambas y las mezclamos con las cebollas, vertemos el vino blanco y lo dejamos evaporar completamente.


Agregamos 2 cucharadas de salsa de soja, removemos y rehogamos por un minuto. Incorporamos los espaguetis, adicionamos una cucharadita de salsa de soja oscura y mezclamos. Apagamos el fuego y servimos inmediatamente. Esparcimos una cucharada de cebollino fresco en cada plato.
A disfrutar!!!!

Hasta pronto!!

domingo, 19 de abril de 2015

Ensalada de Aguacate con Pepino, Cilantro y Tomates Cherry


Ensalada de aguacate con pepino, cilantro y tomates cherry. El cilantro es una hierba aromática muy utilizada en la cocina colombiana, en mi país usamos las hojas y los tallos frescos para aromatizar sopas, salsas, legumbres, pescados, mariscos y ensaladas. Esta hierba aromática aporta mucha frescura a las comidas y combina muy bien con el sabor ácido del limón, cuando preparo una ensalada con cilantro jamás la aliño con vinagre, queda más rica con limón


Siempre recomiendo a las personas que nunca han comido cilantro que empiecen a degustarlo en las ensaladas aderezadas con zumo de limón; de este modo, notarán más el gusto el cítrico de las hojas y no les resultará tan fuerte su sabor. Así lo hice con mi pareja, él no lo había probado jamás y le fue más fácil tolerarlo en las ensaladas que en los platos calientes. 


Recuerdo que una de las primeras cosas que hice al mudarme a España fue sembrar una planta de cilantro, como es natural, yo quería seguir usándolo en mis comidas. Al principio a mi pareja no le hacía mucha gracia; pero se lo comía por no incomodarme, es un cielo!! Con el tiempo, y como yo no dejé de cocinar con cilantro, le terminó gustando. Al final la exposición continua al aroma y gusto de esta hierba aromática surtió efecto jejeje... 


La ensalada de aguacate es deliciosa, tiene una combinación de sabores y texturas muy agradable, y es muy fácil de hacer. Solamente debemos recordar que, como el aguacate se oxida con mucha facilidad, hay que trocearlo y añadirlo justo al momento de servir. Además, debemos rociarlo inmediatamente con zumo de limón para ralentizar la oxidación.  Manos a la obra!!!

Ingredientes para 4 personas:
1 pepino grande
1/4 de cebolla morada
12 -14 tomates cherry
1 aguacate mediano o grande
5 ramitas de cilantro
1 - 2 cucharadas de zumo de limón
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Lavamos y escurrimos el pepino, los tomates y el cilantro. Cortamos el pepino en cubitos, los tomates en mitades, la cebolla en juliana, y picamos finamente el cilantro. Podemos mantener las verduras cortadas en refrigeración hasta el momento de montar la ensalada para que estén bien fresquitas. Justo antes de servir, lavamos y pelamos el aguacate, lo cortamos en dados y lo mezclamos con los demás vegetales. Aderezamos la ensalada con aceite y zumo de limón. Salpimentamos al gusto.

A disfrutar!!!


Hasta pronto!!!!

lunes, 13 de abril de 2015

Risotto de Espárragos Verdes

El risotto es un plato de arroz con un acabado cremoso que se cocina sin prisas añadiéndole pequeñas cantidades de caldo mientras se remueve suavemente para que los granos suelten el almidón y adquieran esa textura untuosa tan apetecible. Esta forma de cocinar el arroz es de origen italiano; por eso, es preferible utilizar arroces de ese país como el arborio o el carnaroli que son idóneos para la elaboración de risottos porque son ricos en almidón y absorben mucho líquido durante la cocción. 

Este es el primer risotto que publico en el blog y les aseguro que quedó muy rico, hice mi propio caldo para cocinar el arroz con los restos de verduras que tenía en la nevera y con los extremos duros y fibrosos de los espárragos. Si también deciden hacer un caldo de verduras, no es necesario que sea exactamente igual al mío, aprovechen lo que tengan a mano en ese momento y no olviden adicionar las partes leñosas de los espárragos


Me agradaría que probaran esta receta, el risotto de espárragos es realmente delicioso y aunque puede parecer soso, está lleno de sabor. A mí me encanta!!! 

Ingredientes para 2 personas:
Un manojo de espárragos verdes (400 gramos)
2 cucharadas de aceite de oliva
Un trozo de puerro picado finamente (8 cm)
70 gramos de cebollín o cebolla larga picada finamente (5 cucharadas colmadas)
Sal y pimienta al gusto
Media cucharadita de tomillo seco
150 gramos de arroz arborio
50 mililitros de vino blanco
500 - 550 mililitros de caldo de verduras (preferiblemente casero, ver ingredientes en la preparación)
3 cucharadas colmadas de queso parmesano recién rallado
Una cucharada de mantequilla

Preparación:
Antes de hacer el risotto habremos preparado un caldo de verduras. El mío lo hice con un litro y cuarto de agua, 4 ramas de perejil rizado, las hojas verdes de un puerro, medio pimiento morrón verde, 2 dientes de ajo, un trocito de apio, una hoja de laurel, una cucharada de aceite de oliva, los extremos leñosos de los espárragos y sal. Primero rehogué las verduras con el aceite, después adicioné el agua y cociné el caldo destapado a fuego medio por una hora. Finalmente, sazoné con sal y filtré el caldo,  reservé un poco más de medio litro, suficiente para hacer el risotto. 

Con el caldo listo, preparamos el risotto. Limpiamos los espárragos y les retiramos las partes leñosas, ya saben que las he usado para hacer el caldo, separamos las yemas de los espárragos y cortamos los tallos verdes en rodajas, si los tallos están muy gruesos, pueden dividirlos en dos antes de cortarlos. Calentamos una cucharada de aceite en una cacerola, agregamos las yemas de los espárragos, las salteamos por pocos minutos hasta que estén tiernas. Apartamos las yemas y las reservamos. Adicionamos otra cucharada de aceite en la cazuela, sofreímos a fuego medio las rodajas de los espárragos junto con el puerro y el cebollín, sazonamos con una pizca de sal, tomillo y un poco de pimienta. No echen demasiada sal porque el caldo ya tiene. 


Cuando las verduras estén tiernas y doradas adicionamos el arroz, mezclamos y continuamos sofriendo por un par de minutos a fuego medio. Entretanto, calentamos el caldo de verduras que hemos preparado con anterioridad. Vertemos el vino sobre el arroz y lo dejamos evaporar mientras removemos suavemente. Cuando se haya evaporado el vino adicionamos un cucharón y medio de caldo caliente en el arroz, removemos con una cuchara de madera y dejamos que el arroz absorba el líquido. A partir de ahora y hasta el final de la cocción iremos añadiendo un cucharón de caldo caliente a medida que el arroz va consumiendo el líquido, removeremos suavemente para que los granos no se peguen y liberen el almidón que proporciona la consistencia cremosa característica del plato. La cocción puede tardar 18 minutos. En los últimos minutos de cocción probamos el arroz, comprobamos que esté tierno, si no lo está, seguimos cocinándolo por un par de minutos más y añadimos más caldo. El risotto no debe quedar seco, siempre debe tener un poco de caldo.


Una vez que el arroz esté en su punto, apagamos el fuego y mantecamos el risotto agregando queso parmesano y mantequilla sin dejar de remover. Incorporamos las yemas salteadas en el arroz y mezclamos, yo he dejado algunas yemas para decorar el plato. Servimos inmediatamente.  El risotto hay comerlo apenas esté listo para que no se reseque y se vuelva pegajoso. 

A disfrutar!!
Hasta pronto!!

martes, 7 de abril de 2015

Crepes con Pollo y Champiñones

Crepes con pollo y champiñones. Estas crepes saladas fueron uno de los platos que preparé en Semana Santa que más triunfaron en casa. Todos quedamos encantados con la deliciosa combinación de sabores del cremoso relleno de pollo con champiñones, vino blanco y nata. Últimamente solo comía las crepes como postre o merienda con algún ingrediente dulce, me había olvidado de que las saladas también tienen muchas opciones de relleno y están riquísimas.   

Cuando hago crêpes con un relleno tan cremoso como este no me gusta cubrirlas con más salsa como si fueran canelones, sinceramente creo que no hace falta, de este modo apreciamos mejor la textura ligera y suave del crepe y el  delicioso gusto del relleno. Considero que un exceso de salsa enmascara las cualidades del plato. 

En lo que sí hice una concesión fue en adicionar un poco de queso para gratinar a algunas crepes, esto es opcional, si les apetece darle más vistosidad al plato pueden esparcir un poco de queso sobre las crepes y hornearlas por unos minutos. Si optan por esta opción, les recomiendo que no las dejen mucho tiempo en el horno; no queremos que se tuesten demasiado, es solo para derretir el queso. 

La masa de las crepes es muy sencilla de hacer, solo tenemos que batir los ingredientes y, si nos apetece, podemos enriquecerla con alguna hierba fresca para darle más aroma y sabor. Yo he usado cebollino fresco, aunque pueden incorporar otras hierbas o no añadir ninguna, esto es al gusto del consumidor. Manos a la obra!!


Ingredientes para 7 crepes
Masa:
300 ml de leche
2 huevos L
150 gramos de harina de trigo
30 gramos de mantequilla derretida
Una cucharadita de azúcar
1/2 cucharadita de sal
Una cucharada colmada de cebollino fresco picadito (opcional)
Un poco de mantequilla adicional para engrasar la crepera o sartén

Relleno:
600 gramos de pechuga de pollo cortada en dados 
Sal y pimienta al gusto
4 cucharadas de aceite de oliva
Un trozo de puerro picado finamente (12 cm aprox.)
500 gramos de champiñones frescos
Una cucharadita de finas hierbas secas
200 ml de vino blanco
300 ml de agua
300 ml de nata o crema de leche ligera
Queso emmental rallado (opcional)

Preparación:
Al momento de asar las crepes vamos necesitar una crepera o una sartén antiadherente, yo usé crepera de 24 cm de diámetro, si utilizan una sartén, elijan una de 28 cm.

Excepto el cebollino, echamos todos los ingredientes de la masa en un tazón y batimos a conciencia hasta obtener una mezcla fina y sin grumos. Adicionamos el cebollino picado y removemos con una cuchara. Dejamos reposar esta mezcla durante media hora en refrigeración.  


Entretanto, preparamos el relleno. Calentamos 3 cucharadas de aceite en una cacerola, salpimentamos el pollo y lo salteamos a fuego alto. Cuando los dados de pollo estén dorados adicionamos el puerro y otra cucharada de aceite de oliva, removemos y rehogamos a fuego medio para que el puerro se torne transparente. Limpiamos los champiñones, los cortamos en láminas y los echamos en la cacerola. Removemos bien, también añadimos las finas hierbas y el vino blanco, continuamos rehogando hasta que se evapore el vino. Vertemos los 300 ml de agua, tapamos la cacerola y cocinamos por 15 minutos. Pasado ese tiempo añadimos la nata (crema de leche) y cocinamos sin tapar 5 minuto más; al final nos debe quedar una salsa con una consistencia cremosa. En este punto probamos la salsa y corregimos la sazón con sal y pimienta si fuese necesario. 


Ahora asamos las crepes. Ponemos al fuego una crepera o una sartén antiadherente, cuando esté caliente la engrasamos ligeramente con mantequilla sin dejarla quemar. Llenamos un cucharón a 3/4 de su capacidad con la masa de las crepes y vertemos esta mezcla en la sartén, rápidamente giramos la sartén para que la mezcla se extienda por toda su superficie, cocinamos la crepe por un minuto a fuego medio, con la ayuda de una espátula le damos la vuelta y la cocinamos por otro minuto más. Ya tendremos lista nuestra primera crepe, finalmente, hacemos lo mismo con la masa restante. 
Una vez que hayamos preparado todas las crepes, las rellenamos con el pollo con champiñones y servimos enseguida. Si prefieren servirlas gratinadas, precalienten el horno a 200ºC, coloquen las crepes rellenas en una fuente de hornear, les añaden queso emmental rallado y las hornean por 5 minutos hasta que el queso se derrita. 


A disfrutar!!!


Hasta pronto!!!

martes, 31 de marzo de 2015

Bizcocho de Naranja

Bizcocho de naranja. La receta de hoy es uno de los bizcochos que más me gustan, no la había publicado antes porque muchas veces la hago a ojímetro y no tenía apuntadas las cantidades de las ocasiones en que he obtenido buenos resultados jeje... Ya he probado este bizcocho con nata, aceite y mantequilla. Definitivamente lo prefiero con esta última, me encanta su sabor y la suavidad que le  aporta a la miga.

Como se puede ver en la imágenes, el bizcocho de naranja ha quedado muy tierno y jugoso, no tuve que hacerle ninguna cubierta o glaseado para mejorar su sabor, tiene un pronunciado gusto a naranja que es una delicia. En anteriores recetas siempre me quedaba corta con la ralladura, esta vez adicioné la ralladura de dos naranjas california (navel) para que el bizcocho tuviera ese sabor cítrico que tanto me encanta. 

Lo único que no me agradó de este bizcocho fue la grieta que le salió en la superficie mientras crecía en el horno, la verdad no tengo ni idea de por qué se agrietó, no le puse demasiada levadura y tampoco lo hornee con mucha temperatura.  Si alguno de los que me leen conocen algún método para evitar las grietas en los bizcochos, soy toda oídos. 


Pese al detalle de la grieta no quise dejar de publicar la receta, finalmente el bizcocho quedó muy rico y de momento es la fórmula que más me funciona. Manos a la obra!!


Ingredientes:
200 gramos de azúcar
180 gramos de mantequilla sin sal en pomada (blanda)
3 huevos L
Ralladura de 2 naranjas (sin pillar la parte blanca que es amarga)
250 gramos de harina de trigo de repostería 
7 gramos o una cucharadita de postre de levadura química (polvo royal) 
Pizca de sal
130 ml de zumo de naranja recién exprimido

Preparación:
Antes de comenzar a hacer la receta habremos sacado de la nevera con una hora antelación los huevos y la mantequilla. Precalentamos el horno a 180ºC.  En un tazón grande batimos el azúcar y la mantequilla hasta obtener una mezcla cremosa. Agregamos los huevos de uno en uno, batimos muy bien después de cada incorporación. Adicionamos la ralladura de naranja y mezclamos bien. Tamizamos la harina junto con la levadura royal y la pizca de sal, agregamos la harina tamizada y el zumo de naranja en dos tandas; batimos suavemente para obtener una masa homogénea. 
Pincelamos con un poco de mantequilla el molde del bizcocho y lo enharinamos ligeramente. Vertemos la masa en el molde, nos aseguramos de distribuirla muy bien y con el dorso de una cuchara alisamos la superficie de la masa. Si usan un molde parecido al mío, pueden darle unos golpecitos sobre la encimera para asegurarnos de que la masa llegue a todas las hendiduras del molde.


Horneamos el bizcocho por 45-50 minutos hasta que esté dorado y bien hecho por dentro. Yo lo pincho con un palillo al final de la cocción, si sale seco o limpio, ya está listo. Finalmente, dejamos enfriar a temperatura ambiente por 40 minutos antes de desmoldar.

A disfrutar!!
Hasta pronto!!!

martes, 24 de marzo de 2015

Trifle de Fresas con Yogurt Griego

Cuando llega la temporada de las fresas me gusta comerlas con algún yogurt cremoso, galletas o cereal en plan postre sencillo. Yo no le daba ningún nombre en particular a esa mezcla, simplemente pensaba que me hacía un vasito de fresas. Mirando en la red, me he informado de que existe un nombre para los postres que tienen varias capas con distintas texturas y sabores y que son servidos en vasos o en otros recipientes de vidrio. Definitivamente en cocina todo está inventado jejeje... Resulta que el trifle es un postre de origen inglés que combina ingredientes cremosos como las natillas o nata con ingredientes más consistentes como los bizcochos o galletas; todo ello enriquecido con frutas, gelatina, mermeladas o algún licor. La Wikipedia nos cuenta que en el año 1596 aparece una primera referencia del trifle en el libro The good huswife's Jewell, en esa antigua receta describen un postre compuesto por nata montada aromatizada con jengibre y agua de rosas. Con el paso del tiempo se han ido incorporando otros ingredientes y este postre que al parecer nació como una humilde receta de aprovechamiento, hoy en día es servido en los festejos navideños de los ingleses.   


Sinceramente no estaba muy convencida de denominar esta receta como un trifle, reconozco se aleja un poco de la receta tradicional; pero al mismo tiempo observo en mi vasito de fresas varios elementos del clásico trifle. Por ejemplo, tiene la característica presentación en capas, además, combina ingredientes con distintas texturas (cremosa, sólida y jugosa). Quizá, lo que más aleja mi versión personalizada del trifle más ortodoxo, es que el mío se tiene que montar justo al momento de servir para comerse inmediatamente, mientras que el otro se puede y se debe armar con varias horas de antelación. También admito que mi trifle es una versión muy sencilla de andar por casa, no es para grandes ocasiones, aunque les garantizo que es muy rico.

Los invito a probar un postre muy delicioso, económico y fácil de hacer. Trifle de fresas con yogurt. Manos a la obra!!!

Ingredientes para dos vasos:
150 gramos de fresas
Una cucharadita de zumo de limón
Una cucharada colmada de azúcar 
12 galletas tipo relieve (también pueden usar las María)
Una cucharada generosa de mantequilla 
250 gramos de yogurt griego natural azucarado (2 botes x 125)

Preparación:
Lavamos las fresas, las cortamos en cubitos y las echamos en un tazón de vidrio. Adicionamos el zumo de limón y el azúcar, removemos bien y dejamos macerar por al menos una hora en refrigeración. Seguidamente, pulverizamos las galletas, derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas. Dividimos en dos mitades la masa de galletas, disponemos cada porción en un vaso; con los dedos compactamos y alisamos bien la base de galletas. Refrigeramos los vasos por un mínimo de media hora para que la base de galletas se solidifique. Armamos el trifle justo al momento de servir. Removemos el yogurt y lo vertemos con cuidado sobre la capa de galletas, terminamos con las fresas y la salsa del macerado.  

Es necesario que usen un yogurt cremoso y denso para esta receta, si utilizan uno más líquido, este calará la galleta y no soportara el peso de la fruta. Como les decía anteriormente este trifle se monta justo al momento de servir, así no se deshacen las capas.
A disfrutar!!!
Un postre riquísimo y muy vistoso.

Hasta pronto!!