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lunes, 21 de octubre de 2013

Pandebono (pan de queso sin gluten)

El pandebono es un panecillo con queso que se prepara con almidón de yuca y fécula de maíz (Maizena) y aunque es originario del departamento del Valle del Cauca (Colombia), su consumo está muy extendido en todo el país. Creo que el delicioso sabor a queso que posee ha conquistado el gusto de muchísimos colombianos.

Pandebonos colombianos
Desde que vivo en España he estado probando varias recetas que me recordaran el sabor del pandebono que comía en Colombia, de todas los pruebas que he hecho ésta es la definitiva, me han salido muy parecidos a los que degustaba en el desaparecido LEY de Santa Marta. A mí me gusta que queden con una textura suave, esponjosa y algo chiclosa por dentro.  

La mezcla de almidón de yuca con fécula de maíz le da al pandebono esa consistencia tan característica y apetecible; no obstante, esas mismas harinas hacen que estos panecillos una vez fríos se endurezcan, es mejor comerlos cuando aún están tibios. 
Siempre que hago bastantes pandebonos suelo congelar una buena cantidad para ir comiéndolos en el desayuno, todas las mañanas saco unos cuantos del congelador y les doy un ligero calentón en el horno, de ese modo recuperan toda su suavidad.

Pandebono
Nota: los que viven en Colombia deben elaborar los pandebonos con queso costeño, yo he sustituido éste por otros tipos de queso porque aquí no consigo el costeño. Las cantidades de sal y leche de la receta pueden variar en relación con la humedad y el porcentaje de sal que tenga el queso que vayan a utilizar; es mejor ir probando para no pasarse. 
¡Manos a la obra!

Ingredientes 50 pandebonos:
500 gramos de almidón de yuca
200 gramos de fécula de maíz (Maizena)
70 gramos de azúcar
10 gramos de sal
15 gramos de levadura química (polvo royal)
600 gramos de queso tierno con sal (marca entrepinares del mercadona) + 200 gramos de queso burgos con sal de buena calidad (si viven en España) o 800 gramos de queso costeño (si viven en Colombia).
100 gramos de mantequilla en pomada (blanda)
2 huevos
200 ml de leche 

Preparación:
Precalentamos el horno a 200 ºC. 
En un bowl agregamos el almidón de yuca, la fécula de maíz, el polvo royal, la sal y el azúcar. Mezclamos todos los ingredientes.
Rallamos o molemos finamente el queso tierno y el burgos. Los que usen queso costeño también  deben rallarlo o molerlo.
Añadimos el queso o los quesos en la mezcla de ingredientes secos y comenzamos a amasar hasta integrarlo todo.


Adicionamos la mantequilla y los huevos y continuamos amasando.


Es importante que amasemos a conciencia para que los ingredientes se integren bien. Ahora adicionamos la leche poco a poco mientras seguimos amasando; este paso es muy importante porque con esta masa es muy fácil pasarse de humedad. No echéis la leche de un tirón. La masa debe quedar suave y manejable, la consistencia que buscamos se parece a la de una plástilina. Dejad de adicionar líquido cuando la masa alcance la textura adecuada. Si la masa nos queda pegajosa y muy blanda, es que nos hemos pasado con la leche y nos saldrán unos panecillos ricos pero deformes.
Una vez tengamos lista nuestra masa empezamos a formar las bolitas de pandebono, para que todas os queden del mismo tamaño podéis ayudaros con una cuchara, los bolitas deben tener un peso aproximado de 40 gramos. 
Distribuimos los pandebonos sobre una placa de horno antiadherente; también pueden usar una bandeja cubierta con papel de hornear o una ligeramente engrasada con mantequilla.


Horneamos los pandebonos a 200 ºC por 20 minutos o hasta que adquieran un color dorado claro.

Sacamos los pandebonos del horno y servimos!! 

No olvidéis que una vez fríos se pueden congelar y disfrutar en otra ocasión.

Preparé mis pandebonos por la noche, los tomé para cenar y los acompañé con chocolate caliente. Si nunca habéis comido estos panecillos os animo a probar esta receta; estoy segura que os va a encantar el resultado.

Pandebonos
¡Hasta pronto!

sábado, 28 de septiembre de 2013

Pimientos Amarillos Rellenos de Carne

Los pimientos forman parte de ese grupo de ingredientes básicos que nunca faltan en mi lista de la compra, acostumbro a usarlos en múltiples preparaciones y me gustan tanto que a veces los adiciono en recetas que originalmente no los incluyen. Tienen un gusto ligeramente dulce que enriquece el sabor de muchísimos platos. Me encanta comerlos crudos, asados y en salsas. Los pimientos fritos también están riquísimos, pero me privo de ellos por controlar un poco las calorías.


La receta de hoy se puede hacer con cualquier tipo de pimiento dulce, escogí los amarillos porque para mi gusto tienen un sabor muy suave y una textura más tierna que las otras variedades. La carne del relleno posee un adobo sencillo y delicioso que contrasta muy bien con el delicado dulzor de los pimientos.

Si os gustan los pimientos tanto como a mí os animo a probar esta receta, estoy segura que no los defraudará. 

Ingredientes:
4 pimientos amarillos grandes
3 cucharadas deaceite de oliva
1 cebolla morada grande cortada en daditos
2 dientes de ajos finamente picados
600 gramos de carne picada de ternera
200 ml de vino blanco
150 gramos de guisantes o arvejas congeladas
1/2 cucharadita de pimentón o paprika
Sal y pimienta al gusto
100 gramos de queso emmental rallado

Preparación:
En una sartén calentamos las 3 cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla junto con el ajo a fuego medio. Cuando la cebolla esté transparente añadimos la carne picada y subimos el fuego, mezclamos muy bien y cocinamos por 5 minutos o hasta que la carne esté casi hecha.

En este punto salpimentamos la carne, le adicionamos el vino blanco y la cocinamos hasta que el vino se reduzca. Entretanto, ponemos a calentar una taza de agua en un cazo, cuando ésta comience a hervir, echamos los guisantes y los cocemos por 6 minutos. 

Una vez se haya reducido el vino, escurrimos los guisantes y los echamos en la carne, también añadimos la media cucharadita de pimentón y removemos. Apagamos el fuego y reservamos.

Ahora preparamos los pimientos; primero los lavamos muy bien y les retiramos con cuidado las tapas y los pedúnculos. Los limpiamos por dentro y les quitamos todas las semillas. 


Precalentamos el horno a 180 ºC. Rellenamos los pimientos con la carne picada, después rociamos el fondo de una fuente de horno con un poco de aceite de oliva y colocamos en ella los pimientos rellenos. Horneamos por 25 minutos.


Pasado ese tiempo sacamos los pimientos del horno, los cubrimos con queso emmental y los seguimos horneando durante 20 minutos más.


Retiramos del horno y servimos, he acompañado los pimientos rellenos con puré de patatas.

¡A comer! ¡Hasta pronto!

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Berenjenas Blancas a la Parmesana

Tengo unos familiares que siembran berenjenas blancas en su huerto ecológico y cuando comienza la producción de estas ricas hortalizas, siempre me regalan una buena cantidad. Este tipo de berenjena no es muy comercial y quizás sea desconocida para la mayoría de la gente, lo cual es una pena, porque tienen un sabor ligeramente dulce, no son amargas y nos ahorran el paso  de ponerlas a sudar para que pierdan el amargor.
Desde mi modo de ver con la berenjena blanca todo son ventajas, a mí me gustan más que las moradas, si las veis en alguna plaza de mercado, no os perdáis la oportunidad de probarlas.

Las berenjenas a la parmesana son un clásico de la cocina italiana, su preparación es muy sencilla aunque algo entretenida por los tiempos de horneado. En la receta tradicional las rodajas de berenjenas se fríen antes de ser horneadas con la salsa y los quesos; no obstante, yo prefiero hornearlas previamente para conseguir un plato más ligero. 

Si os gusta la receta podéis hacerla con berenjenas moradas, pero una vez que hayáis cortado las rodajas, las ponéis a sudar en un escurridor con un poquito de sal para que pierdan el gusto amargo.

Ingredientes para 4 personas:
4 berenjenas grandes o medianas
3 cucharadas de aceite de oliva
1 ajo finamente picado
1 cebolla morada cortada en daditos
1/2 pimiento rojo asado cortado en daditos
1 kilo de tomates pera maduros
6 hojas de albahaca fresca
Sal al gusto
Pizca de azúcar (opcional)
250 gramos de mozzarella fresca
100 gramos de queso parmesano recién rallado

Preparación:
Precalentamos el horno a 180 ºC, retiramos las puntas de las berenjenas y las cortamos en rodajas de 5 mm de espesor.


Colocamos las rebanadas en una placa de  horno, las pintamos con un poco de aceite de oliva y las sazonamos con un poquito de sal. Horneamos las berenjenas por 25 minutos hasta que se ablanden.


Entretanto preparamos la salsa de tomate. Rallamos los tomates, reservamos su pulpa y desechamos las cascarasEn una cazuela calentamos a fuego medio 3 cucharadas de aceite de oliva, añadimos la cebolla y el ajo picado; cuando se hayan pochado, incorporamos el pimiento y continuamos sofriendo por 1 minutos más. Enseguida agregamos la pulpa de tomate y dejamos cocinar la salsa por 20 minutos a fuego medio. Ésta debe quedar espesa.


Cuando la salsa haya reducido, la sazonamos con sal y en caso de ser necesario añadimos una pizca de azúcar para corregir la acidez. Picamos las hojas de albahaca, las echamos en la salsa, removemos bien y apagamos el fuego. 


Sacamos las berenjenas del horno y procedemos a montar nuestro plato. En una fuente ponemos una capa de salsa, una de berenjenas, otra capa de salsa, una de queso parmesano y una de queso mozzarella desmenuzado. Repetimos este procedimiento hasta acabar con los ingredientes, finalizando con una capa de salsa y de quesos.


Con estas cantidades a mí me salieron tres capas de berenjenas. Finalmente metemos la fuente en el horno precantelado a 200 ºC  y horneamos durante 25 minutos.

¡Retiramos del horno y a disfrutar! Tened a mano una barra de pan, pues la salsa es una delicia.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Pesto de Albahaca

Por fin, después de un largo receso vuelve la actividad a los Antojos de Clara, no os hacéis una idea de las ganas que tenía de volver a compartir mis recetas con vosotros, os he echado muchísimo de menos y es que gracias a este blog he podido conocer gente maravillosa que ha enriquecido mi vida de diversas maneras. Espero volver a veros muy pronto por aquí y confío en que estéis muy bien.


Una de las primeras recetas que publiqué en el blog fue el pesto de albahaca, hoy lo he querido volver a actualizar, porque lo preparo con mucha frecuencia y siento que cada vez me sale mejor —como veis vengo muy modesta—. Ahora lo hago con menos aceite y me resulta más ligero y delicioso.


La salsa pesto es tan rica y fácil de hacer que bien merece la pena hacerla en casa y olvidarnos de comprar la que venden envasada, sinceramente no hay comparación. 
¡Manos a la obra!

Ingredientes para 6 personas:
50 gramos de hojas de albahaca fresca (lavadas y sin los tallos)
2 dientes de ajo pelados
70 gramos de piñones
100 ml de aceite de oliva virgen
6 cucharadas de agua 
1/4 de cucharadita de sal
80 gramos de queso parmesano recién rallado

Preparación:
Trituramos la albahaca, los ajos y los piñones con la mitad del aceite hasta obtener una pasta homogénea. Enseguida añadimos la sal, el resto del aceite y las 6 cucharadas de agua. Batimos ligeramente para conseguir una salsa untuosa y uniforme. Finalmente incorporamos el queso parmesano y mezclamos bien. 



Servimos el pesto y lo degustamos con la pasta de nuestra predilección.


¡A disfrutar!!! ¡Hasta pronto!!!